Tres muertos al retirarse Israel de Belén
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En la misma zona, soldados de Israel mataron a un joven palestino de 15 años y a un hombre armado que llevaba explosivos. Según el ejército, el hombre les disparó.
La violencia levantó dudas acerca de si el nuevo acuerdo podrá conducir a un cese el fuego definitivo, o si correrá la suerte de otros pactos que no han logrado poner fin al baño de sangre que comenzó hace 22 meses.
Las tres muertes se registraron poco después de que las tropas de Israel entregaron el control de Belén a las fuerzas palestinas.
Belén era una de las siete ciudades bajo el gobierno de la Autoridad Palestina que fueron tomadas en junio por Israel tras una serie de ataques suicidas palestinos que dejaron decenas de muertos.
Mark Sofer, funcionario de alto rango del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, dijo que se espera que las fuerzas palestinas de seguridad "hagan un esfuerzo serio" para imponer el orden y el peso de la ley a los extremistas que están detrás de los ataques contra israelíes.
"Sabemos que las fuerzas palestinas (de seguridad) no podrán hacer esto en forma inmediata, como si se tratara de una solución mágica", dijo a Reuters. "Hemos dado los primeros pasos, y ahora la palabra clave es 'control'", agregó.
Sofer dijo que Belén es un "plan piloto" y que si los palestinos demuestran que pueden poner fin a la violencia, es posible que se relajen las condiciones en otras ciudades y zonas palestinas.
Por su parte, el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, hizo declaraciones similares.
"Si los palestinos demuestran una disposición para combatir el terrorismo, aliviaremos más las condiciones", dijo Peres a la Radio del Ejército.
Nabil Abu Rdainah, un cercano asesor del presidente palestino Yasser Arafat, dijo que el acuerdo "es una verdadera prueba para conocer el compromiso de Israel hacia el proceso de paz".
El ejército anunció en fin del toque de queda en Belén poco antes de la entrada en la ciudad de un jefe de seguridad palestino.
Los residentes de Belén, que estuvieron confinados en sus casas por varias semanas debido al toque de queda, pudieron de nuevo caminar libremente por las calles.
Agentes de la policía palestina que permanecieron fuera de las calles durante la ofensiva israelí, saltaron a furgonetas azules y prendieron las luces.
"Ustedes tienen que detener a todo el que esté armado y no sea militar y revisar todos los vehículos. ¿Está claro?", dijo el comandante de policía a sus fuerzas.
Varias horas después, más de 50 tanques, jeeps y vehículos blindados de transporte de personal entraron en Tulkarm al amparo de la noche en camino al campamento de refugiados de la ciudad.
Fuentes militares israelíes dijeron que la operación fue organizada por advertencias de que militantes en el campamento planeaban un ataque contra civiles israelíes.



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