Jerusalén (EFE, Reuters, ANSA) - Al menos dos israelíes murieron y cerca de treinta resultaron heridos de diversa consideración ayer en un nuevo atentado en la ciudad de Rishón Le Tzión, cerca de Tel Aviv, en el que murió también el kamikaze palestino que portaba el artefacto.
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El terrorista detonó la potente bomba que llevada adosada al cuerpo, y que contenía clavos y tornillos, a la entrada de una calle peatonal en el centro de la ciudad, en la esquina de las calles Rothschild y Herzl. Fuentes de los servicios de emergencia informaron que unas treinta personas resultaron heridas, una de ellas en estado crítico y dos de ellas de gravedad. La explosión se registró hacia las 21.10 hora local y según testigos presenciales la calle peatonal estaba muy concurrida pues se trata de una zona de plazas y confiterías. Inmediatamente después la policía evacuó la zona tras descubrir un objeto sospechoso y ante el temor de una segunda explosión. Este es el segundo atentado suicida que sufre esa ciudad en las últimas dos semanas, después de otro, el pasado día 8, en el que murieron 16 israelíes dentro de una sala de billares.
Las Brigadas de Mártires de Al-Aqsa, grupo armado vinculado a Al-Fatah del líder palestino Yasser Arafat, reivindicaron el atentado. «Así hemos vengado la muerte de Jihad Jibril en Beirut así como el asesinato de cuatro palestinos hoy (miércoles) en Naplusa, y el de centenares de otros en los territorios ocupados», según el comunicado.
Es que el atentado se produjo una hora y media después de que el ejército israelí matara a cuatro dirigentes de grupos terroristas palestinos en el campo de refugiados de Balata, entre ellos a un destacado dirigente de las Brigadas de Al-Aksa en el distrito de Naplusa.
Por otra parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, consiguió la aprobación en el Parlamento de su «Plan de Emergencia Económica», tras el rechazo de los diputados ultra-ortodoxos, la primera vez que un jefe de gobierno consigue salvarse de las presiones de los partidos religiosos en este país. La destitución de los cuatro ministros de Shass -a la que se sumó la dimisión en solidaridad de un quinto-y la de los viceministros del partido también ortodoxo «Judaísmo Unido por la Torá», supuso la primera crisis de la coalición del gobierno, desde que Sharon asumió la jefatura del Ejecutivo en marzo de 2001. Los grupos ortodoxos, y en particular el Shass, que se presentó a las elecciones generales por primera vez en Israel en 1984 y que con los años ha ido ganando peso, constituyen uno de los grupos de mayor presión en la política israelí y los sefardíes son el tercer partido en peso electoral.
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