Trump escala en su guerra fría electoral

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Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avanzó ayer en su estrategia legal para intentar frustrar la victoria de Joe Biden en la elección del 3 de noviembre, mientras el exvicepresidente se centraba en poner los cimientos de su futura administración.

En medio de una transición atípica, en la que, a falta de un resultado reconocido por el oficialismo no hay contactos entre las partes ni coordinación alguna, ambos se mostraron ayer en actos separados por el Día de los Veteranos. El jefe de Estado saliente colocó una corona de flores en la Tumba del Soldado Desconocido en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia, a las afueras de Washington (foto). Esa fue su primera aparición pública -aparte de sus salidas para jugar al golf- desde la conferencia que ofreció el jueves pasado en la Casa Blanca, en la que realizó acusaciones no fundadas sobre fraude en los comicios.

En tanto, Biden y su esposa Jill visitaron un memorial de la guerra en Filadelfia.

El equipo legal del republicano acudió a una corte federal para intentar impedir que Michigan -un disputado estado del Medio Oeste que ganó en 2016 pero perdió ante Biden, según proyecciones, certifique los resultados. Trump tuvo unos 148.000 votos menos, o 2,6 puntos porcentuales, según los totales extraoficiales del voto en Michigan.

Trump se ha negado a conceder su derrota y, en lugar de eso, ha presentado demandas en estados clave para intentar respaldar sus acusaciones sin fundamento sobre un extenso fraude electoral. La demanda de Michigan incluyó también acusaciones de mala praxis en el sufragio.

Jake Rollow, portavoz del Departamento de Estado de Michigan, dijo en un comunicado que la campaña de Trump está promoviendo acusaciones falsas para erosionar la confianza pública en los comicios del estado.

“Esto no cambia la verdad: las elecciones de Michigan fueron celebradas de forma justa, segura y transparente, y los resultados fueron un reflejo preciso de la voluntad popular”, afirmó Rollow.

Destacados legisladores republicanos y otros aliados de Trump han respaldado la estrategia del presidente, afirmando que tiene derecho a litigar. La demanda fue presentada un día después de que Biden calificó como “vergonzosa” la negativa de Trump a conceder su derrota.

Los jueces han descartado ya algunas de las demandas y expertos legales creen que el litigio tiene escasas posibilidades de cambiar el resultado electoral.

Biden logró el sábado la victoria tras ganar varios estados disputados y superar los 270 votos necesarios en el Colegio Electoral. El demócrata lideraba el voto popular por al menos 5 millones de sufragios, mientras algunos estados todavía siguen contando boletas.

En publicaciones que realizó ayer en Twitter, el mandatario siguió adelante con sus argumentos sobre fraude, refiriéndose a “una montaña de corrupción y deshonestidad”, al tiempo que cargó contra las encuestadoras. “¡Ganamos!”, escribió.

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