Washington - El asalto del miércoles al Capitolio de Estados Unidos por partidarios del presidente Donald Trump provocó ayer llamados de legisladores para destituirlo de su cargo antes de que Joe Biden asuma el 20 de enero.
Washington - El asalto del miércoles al Capitolio de Estados Unidos por partidarios del presidente Donald Trump provocó ayer llamados de legisladores para destituirlo de su cargo antes de que Joe Biden asuma el 20 de enero.
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Hay dos formas de destituir a un presidente en ejercicio: la 25ª enmienda de la Constitución y un juicio político en el Senado. En cualquier escenario, el vicepresidente Mike Pence se haría cargo de la presidencia hasta la toma de posesión de Biden.
En tanto, el principal referente demócrata del Senado, Chuck Schumer, dijo ayer que Trump debería ser destituido de inmediato después de incitar a la “insurrección” en el Capitolio. “Este presidente no debería ocupar el cargo ni un día más”, dijo al amenazar con un juicio político si el gabinete no lo destituye.
Una fuente conocedora de la situación informó que hay discusiones preliminares entre algunos miembros del gabinete y aliados de Trump sobre la invocación de la 25ª enmienda.
Esta, ratificada en 1967, se refiere a la sucesión presidencial y la discapacidad. La sección 4 aborda situaciones en las que un presidente no puede desempeñar su trabajo, pero no renuncia voluntariamente.
Los redactores de la enmienda tenía claramente la intención de que se aplicara cuando un presidente está incapacitado por una enfermedad física o mental, según los expertos. Algunos académicos también han argumentado que también podría aplicarse de manera más amplia a un presidente que es peligrosamente inadecuado para el cargo.
Para invocarla enmienda, Pence y la mayoría del gabinete tendrían que declarar que Trump no puede cumplir con sus deberes. En ese escenario, Pence lo sustituiría.
Posteriormente, Trump podría declarar que es capaz de reanudar el trabajo. Si Pence y la mayoría del gabinete no cuestionan la determinación de Trump, este recuperaría el poder. No obstante, si dudan de su declaración, el Congreso sería el que decida con una mayoría de dos tercios en cada cámara, aunque Pence continuaría actuando como presidente hasta entonces.
La 25ª enmienda sería una forma de apartar al mandatario más rápida que el juicio político. La Cámara de Representantes debería argumentar “delito grave o una falta”, similar a una acusación en un caso penal. Si una mayoría simple de los 435 miembros de la misma lo aprueba, el proceso se traslada al Senado, donde la destitución debería contar con dos tercios de los votos.
Trump ya fue acusado por la Cámara de Representantes -bajo control demócrata- en diciembre de 2019 por cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso derivados de sus esfuerzos por presionar a Ucrania para que investigara a Biden y su hijo. Fue absuelto por el Senado liderado por los republicanos en febrero de 2020.
Ahora bien, ¿de qué “delitos graves y faltas” podría ser acusado Trump? Los especialistas creen que podría ser acusado de sedición o intento de derrocamiento del Gobierno electo. Asimismo, hablan de una posible deslealtad a la Constitución e incumplimiento de su juramento.
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