El presidente Donald Trump declaró a Nueva York, Portland y Seattle como "jurisdicciones anarquistas" por considerar que sus autoridades no actuaron frente a las recientes protestas masivas contra el racismo y la brutalidad policial. Esto, además, podría permitirle a la administración nacional suspender los fondos federales que llegan a esos distritos.
Tras las masivas protestas, Trump declaró a Nueva York, Seattle y Portland "jurisdicciones anarquistas"
El Gobierno de Estados Unidos reclamó que las autoridades de esas ciudades no actuaron frente a las recientes protestas masivas contra el racismo y la brutalidad policial. Podría suspender parte de los fondos federales que llegan a esos distritos.
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El presidente Donald Trump enemistado con ciudades que no reprimieron protestas.
Tras esta decisión del gobierno nacional los tres alcaldes demócratas afectados calificaron a la medida de "inconstitucional" y le respondieron con contundencia a la Casa Blanca a través de un comunicado emitido de forma conjunta.
"El presidente (Donald Trump) juega un juego político barato con los fondos asignados por el Congreso. Nuestras ciudades están uniendo a las comunidades; nuestras ciudades están saliendo adelante tras luchar contra una pandemia y enfrentar la peor crisis financiera desde la Gran Depresión", dijeron.
Nueva York, pero sobre todo Portland, en el estado de Oregon, y Seattle, en el estado de Washington, fueron escenarios de protestas durante meses contra el racismo policial, luego de la muerte o el ataque a afroamericanos por parte de la policía.
Este mes, Trump pidió al Departamento de Justicia que identificara jurisdicciones que, en su opinión, no estaban haciendo cumplir la ley. Posteriormente llegó la respuesta: las autoridades de Nueva York y de las occidentales Portland y Seattle se mostraron indulgentes con la violencia de las protestas y no adoptaron medidas para contrarrestarlas.
En paralelo, el fiscal general y secretario de Justicia, William Barr, celebró la decisión del Gobierno. "No podemos permitir que dinero federal de los contribuyentes sea malgastado mientras la seguridad de la ciudadanía no se protege", sostuvo en otro comunicado.
Antes de publicar la respuesta conjunta con sus dos pares de Portland y Seattle, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, rechazó la decisión de la Casa Blanca : "Vi paz, tranquilidad, vi gente haciendo cosas, gente entusiasmada de que sea el primer día de clases...vi de todo menos anarquía".
"Este es solo otro de los juegos del presidente Trump; es insultante para la gente de Nueva York, y su intención de retener nuestros fondos de financiación es inconstitucional", agregó y se conoció que el equipo legal de la ciudad anunció que irá a los tribunales si el Gobierno federal retira fondos que corresponden a Nueva York.
En su decreto del 2 de este mes, Trump dio al director de la Oficina de Manejo y Presupuesto 30 días de plazo para preparar directivas sobre restricciones de fondos para aquellas ciudades que fueran incluidas en la lista del Departamento de Justicia de "jurisdicciones anarquistas". Cabe destacar que esos fondos representan una enorme porción del presupuesto anual de Nueva York.
Por otra parte la alcaldesa de Seattle, Jenny Durkan, acusó al Gobierno de Trump de estar cometiendo "un erróneo y abiertamente ilegal uso del poder federal". "Trump, el departamento de Justicia y la obsesión de Barr con Seattle y conmigo es irracional y, lo que es aun más importante, una gran distracción", agregó la dirigente demócrata.




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