Investigadores internacionales encontraron un resto de un misil antiaéreo Buk en el marco de sus pesquisas sobre el derribo del vuelo MH17 en Ucrania, informó la fiscalía holandesa, que mostró una foto del hallazgo en su web.
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Además, la fiscalía se incautó de material de una caja de seguridad en un banco suizo perteneciente a un detective privado alemán que al parecer dispone de informaciones sobre los autores.
El Boeing de Malaysia Airlines fue derribado sobre el este de Ucrania en julio de 2014, cuando volaba de Ámsterdam a Kuala Lumpur. Las 298 personas que volaban a bordo, la mayoría de ellas holandesas, murieron. Ucrania y Rusia se acusan mutuamente del derribo.
A pedido de los holandeses, la caja de seguridad del detective Josef Resch en Zúrich fue abierta la semana pasada. El portavoz de la fiscalía, Wim de Bruin, dijo que se estaba analizando el contenido.
Resch estableció, a pedido de clientes anónimos, recompensas millonarias para personas que pudieran aportar pistas. En 2015 confesó que sus clientes habían recibido las informaciones.
La justicia holandesa, que dirige las investigaciones internacionales, no brindó hasta ahora informaciones sobre posibles sospechosos. Los primeros resultados de las investigaciones se conocerán tras el verano (boreal). El fragmento de Buk presentado ahora se trata del llamado Venturi, un tubo de la parte inferior del misil por el que salen gases propulsores.
El consejo de seguridad holandés para catástrofes había establecido ya el año pasado que el Boeing fue alcanzado por un misil Buk. Por ahora, no queda claro desde qué territorio fue lanzado el misil.