Madrid (EFE) - Las autoridades de Madrid, la policía y las asociaciones de vecinos debatían ayer las iniciativas necesarias para frenar la tensión social generada en el distrito de Villaverde después del asesinato de un joven español a manos de un dominicano.
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Por este motivo, los vecinos han convocado para hoy un cacerolazo pacífico para manifestarse «contra la violencia y por la convivencia» y para que acabe la situación de inseguridad en el distrito.
El 2 de mayo, una disputa entre dos grupos de jóvenes por el uso de una fuente pública terminó con el apuñalamiento mortal del español Manuel G.C., de 17 años, asesinato del que se confesó autor el dominicano de 19 años J.A.M., detenido por la policía. Posteriormente, el día 4, Villaverde vivió horas de gran tensión que derivaron en agresiones contra inmigrantes y propiedades de extranjeros, ya que los ánimos se caldearon al máximo entre los amigos, familiares y vecinos que acudieron al entierro del joven.
• Ataques
Ese día, varias personas de nacionalidad dominicana y ecuatoriana fueron golpeadas y escupidas por grupos de jóvenes, que además apedrearon tiendas regenteadas por extranjeros, aunque el despliegue policial evitó que los ataques continuaran.
Para afrontar este problema, el delegado del gobierno, Constantino Méndez, convocó ayer a la policía nacional y local y a los representantes del Ayuntamiento de Madrid y de asociaciones de vecinos por el mismo motivo por el que se reunió el domingo el Consejo de Seguridaddel distrito de Villaverde. Ayer, el defensor del menor, los partidos políticos, los sindicatos y los vecinos de Villaverde reclamaron iniciativas para frenar los brotes de racismo desencadenados tras la muerte del joven madrileño.
El representante del defensor del menor, Pedro Núñez Morgades, reclamó la implicación de todas las administraciones y de la sociedad para evitar la extensión de la xenofobia porque, como dijo a los medios, «no sé si tenemos un problema, pero los indicadores apuntan a que si no lo abordamos, lo vamos a tener».
Los organizadores de la manifestación que recorrerá hoy algunas calles de Villaverde han pedido a las autoridades que retiren los carteles y pintadas xenófobas que «han inundado» el barrio antes de que se celebre la protesta. En un sentido similar se pronunció el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, quien pidió a los vecinos de Villaverde que no se dejen «instrumentalizar» por los grupos nazis que están «motivando y organizando» ataques contra la población extranjera.
Los diferentes partidos políticos también exigieron medidas para frenar la violencia xenófoba, de manera que el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas, reclamó, en concreto, que las tres administraciones elaboren un programa de inversiones «de carácter social» para acabar con la marginalidad en este distrito.
En su opinión, el problema de fondo en Villaverde, donde la población inmigrante es de 18,2 por ciento -el quinto distrito madrileño con mayor proporción de extranjeros-, «es el déficit de políticas sociales».