Washington y El Cairo (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - Las alarmas por supuestos intentos de atentado se sucedieron ayer tanto en Estados Unidos como en algunos países de Europa, elevando el nivel de psicosis a un año de los ataques a las Torres Gemelas y al Pentágono. Mientras varias embajadas y consulados de EE.UU. en Alemania, Dinamarca, Italia y Luxemburgo recibieron sobres con un polvo blanco sospechoso, dos aviones de pasajeros fueron desviados de sus rutas y un carguero que navegaba frente a las costas de Nueva Jersey debió regresar a alta mar tras detectarse en él pequeños rastros de radiación.
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«Se recibió un polvo blanco no identificado en entregas de correo locales», dijo un funcionario del Departamento de Estado, citando información oficial recibida desde las embajadas en Copenhague, Luxemburgo y Roma, así como en consulados en las ciudades alemanas Düsseldorf, Francfort, Hamburgo, Leipzig y Munich.
Pero la policía en Hamburgo reportó que la sustancia blanca contenida en una carta enviada al consulado estadounidense era azúcar, mientras que en Munich se indicó que el polvo enviado al consulado también parecía ser inofensivo. «No podemos descartar que sea peligroso. Parece una mala broma», dijo un portavoz policial en Munich. Varias embajadas estadounidenses permanecieron cerradas en países del mundo árabe musulmán e Israel, mientras las medidas de seguridad se reforzaron en torno de los lugares públicos.
•Sustos
En tanto, durante la jornada, un Airbus A-320 de la línea Northwest fue escoltado luego de que tres pasajeros despertaron las sospechas de la tripulación y el resto de ocupantes del aparato, al encerrarse en uno de los baños. Sin embargo, luego explicaron que se estaban depilando todo el vello corporal. Un segundo avión de American Airlines también debió ser desviado, luego de que una azafata diera la voz de alarma tras creer ver en el bolsillo de uno de los pasajeros lo que le pareció que podría ser un arma. Si bien el FBI trató el asunto como un posible intento de secuestro, finalmente no se encontró ningún objeto o artículo sospechoso, sino un peine.
Por otra parte, la guardia costera obligó a un carguero de bandera liberiana que navegaba frente a las costas del estado de Nueva Jersey a regresar a alta mar tras detectar a bordo pequeños rastros de radiación. Según el FBI, no aparecieron polizones, pero sí los citados rastros radiactivos, que obligaron a expulsar al barco de la costa estadounidense por razones de seguridad pública.
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