25 de enero 2002 - 00:00

Un hombre de vida sinuosa

Elie Hobeika, uno de los jefes de la milicia cristiana de las Fuerzas Libanesas (FL) durante la Guerra del Líbano (1975-90), muerto ayer en un atentado con coche bomba en las afueras de Beirut, se vio atrapado por un pasado de sangre y de odio.

Jefe de operaciones y después de los servicios de inteligencia de las FL, creadas en 1976, Hobeika renegó en secreto de su alianza con Israel para unirse a Siria en 1984, un año y medio después de la muerte de Bechir Gemayel, fundador de las FL, asesinado en setiembre de 1982.

• Acuerdo

Pese a negarlo, Hobeika es considerado como uno de los responsables de la masacre de los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, al sur de Beirut, que causó entre 800 y 2.000 muertos, según estimaciones.

El 9 de mayo de 1985, Hobeika se convirtió en jefe de las FL, tras dar a entender a la opinión cristiana que seguía estando en contra de un entendimiento con Siria. A finales de ese año, en Damasco, firmó el acuerdo tripartito entre las principales milicias cristiana (FL), musulmana chiíta (Amal) y drusa. Pero el 15 de enero de 1986, Samir Geagea, jefe de estado mayor de las FL, derrocó a Hobeika en un sangriento ajuste de cuentas.

En setiembre lanzó desde Beirut oeste, el sector mayoritariamente musulmán de la capital, un asalto contra Achrafiyé, un bastión cristiano del este. El presidente Amine Gemayel, hermano de Bechir, dio orden al ejército libanés de poner fin a la ofensiva. En 1987, Hobeika creó una facción disidente de las FL y se benefició, como los demás jefes de guerra, de una total impunidad.

Tras el fin de la guerra civil libanesa, en 1990, ocupó entre 1991 y 1998 varios cargos en el gobierno libanés, antes de dedicarse al mundo de los negocios. Paralelamente, fue tomando distancia de Damasco.

Hobeika, que tenía 46 años, estaba casado y tenía un hijo, además de una hija que murió por enfermedad durante la guerra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar