El embarazo precoz de Bristol, una de las hijas de la candidatarepublicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, reabrió la polémica en EE.UU. sobre cuándo y qué decir a los hijos adolescentes en materia de educación sexual.
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La blogósfera, en particular, está llena de opiniones a favor y en contra de la educación sexual de menores y, quizá injustamente, de preguntas acerca de si Palin educó bien a sus hijas sobre la prevención de embarazos.
Por lo general, los cristianos conservadores se oponen a la educación sexual en las escuelas por temor de que eso fomente la promiscuidad y predican la abstinencia premarital. La educación sexual existe en las escuelas públicas, pero requiere un permiso por escrito de los padres para impartirla. En los colegios privados católicos ni siquiera existe como opción y en otros colegios también privados depende de la ideología del centro.
La designación de Palin, de 44 años, como compañera de fórmula del republicano John McCain entusiasmó a la derecha religiosa de Estados Unidos, tanto por su género -es la primera mujer seleccionada para el cargo en la historia del Partido Republicano- como por su potencial para atraer al bando republicano a los demócratas que votaron por Hillary Clinton en las primarias. Pero el frenesí mediático surgido en torno a Palin tras la noticia del embarazo de Bristol, de 17 años y estudiante del último año de secundaria, creó entre los conservadores nerviosismo, incertidumbre y rabia.
Bristol ha decidido tener a su hijo, que espera para diciembre próximo, y piensa casarse con el padre de éste, Levi Johnston, un jugador de hockey de su escuela secundaria.
De todas formas, el embarazo de Bristol reabrió el debate nacional sobre si el gobierno debe o no financiar la educación sexual en las escuelas públicas. Como gobernadora, Palin utilizó un poder especial para recortar este año los fondos estaduales para madres adolescentes que necesitan techo a cargo del Estado, de 5 millones a 3,9 millones de dólares.
Según la organización Planned Parenthood, que favorece una educación sexual « responsable», unas 750.000 adolescentes quedarán embarazadas este año en Estados Unidos, y al menos una de cada cuatro jóvenes tiene una enfermedad sexual contagiosa.
«Los adolescentes estadounidenses están bombardeados con mensajes confusos y contradictorios sobre el sexo, cuando lo que necesitan es acceso a información veraz y objetiva sobre la abstinencia, los anticonceptivos y relaciones saludables», indicó el grupo.
El Instituto Guttmacher también abogó por la financiación pública de clínicas de planificación familiar, porque, según sus cálculos, ayudan a prevenir 1,4 millón de embarazos indeseados, de los cuales 600.000 terminarán en aborto.
Por el contrario, el conservador Enfoque en la Familia, fundado por el psicólogo James Dobson, se opone al aborto y al uso de píldoras que actúen sobre el organismo «después de la fertilización».
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