19 de agosto 2002 - 00:00

Una multitud con el Papa

Cracovia, Polonia (AFP, Reuters, EFE) - El papa Juan Pablo II dirigió ayer un mensaje enérgico a 2,7 millones de fieles que asistieron a una misa al aire libre en Cracovia, advirtiendo de los peligros que entrañan «las nuevas perspectivas de desarrollo», además de beatificar a cuatro polacos.

El pontífice siguió el viaje de regreso a su pasado en Cracovia, ciudad del sur de Polonia donde pasó la mayor parte de su vida y donde celebró una misa seguida con extraordinaria atención por la multitud de fieles.

En la noche del domingo, el debilitado Papa, de 82 años, pidió a sus feligreses de Cracovia rezar «por el Papa mientras viva y después de su muerte», frente a la iglesia de San Florián, de la que fue vicario a finales de la década del '40.

«Estoy muy emocionado de estar aquí», afirmó el Papa, que detuvo el papa-móvil frente a esta iglesia en el camino entre la catedral de Wawel y el cementerio de Rakowicki, donde están enterrados sus padres, en la antigua capital real polaca en la que vivió la mayor parte de su vida.

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