Brasilia (EFE) - Brasil dio ayer el primer paso para unificar sus policías civil y militar con la inauguración de dos centros de seguridad donde miembros de las dos corporaciones trabajarán por primera vez juntos. «La unificación de las policías es fundamental en el combate a la violencia», declaró el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, durante la ceremonia. El gobernante aseveró que ese proceso ayudará a organizar el desembolso de recursos públicos para la seguridad y a mejorar el desempeño de las funciones de la fuerza policial. La inauguración de los centros ocurre en medio de una ola de violencia que ha dejado en pánico a los brasileños y demostrado la falta de eficiencia de policías civiles y militares. Además, el aumento de la criminalidad ha provocado grandes pérdidas a la popularidad del presidente.
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