Tabaré Vázquez, durante la despedida al exmandatario.
El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, despidió los restos del ex presidente Jorge Batlle, a quien calificó como "influyente político" y "uno de los hombres más inteligentes" que conoció.
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Vázquez acudió al edificio del Congreso, donde son velados los restos del político conservador, quien murió en la noche de este lunes, en Montevideo, a los 88 años de edad.
Batlle "ha sido un político importantísimo e influyente en la historia de nuestro país". "Marcó toda una época. Un hombre convencido de sus ideas. Fue un provocador del pensamiento" expresó Vázquez.
"Más allá de los acuerdos o discrepancias marcaba distancias muy definidas en cada una de sus expresiones. Fue un político de élite, de estirpe, de fuste, y así honró y vivió su vida hasta el último día", agregó el mandatario uruguayo.
El expresidente José Mujica dijo que el exmandatario "cayó militando" y que a él le gustaría irse "de forma parecida".
"Es hermoso, cayo militando, y es todo un símbolo; me gustaría irme de forma parecida", dijo Mujica con lágrimas en los ojos.
Mujica declaró que no es día para hacer "balance" de la gestión de Batlle, sino para el "homenaje" y que con su muerte se va "un pedazo del siglo XX".
"Le damos despedida a un luchador por sus ideas", concluyó.
Senadores y diputados de distintas fuerzas políticas uruguayas destacaron la gestión que el expresidente realizó durante la crisis económica que azotó a la nación en el año 2002.
"Salvó al Uruguay", afirmó a la prensa el senador del opositor Partido Nacional (PN) Álvaro García durante el velatorio de Estado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.
"En tiempos de bonanza las cosas se llevan bien, pero en el 2002 había que tener mucho coraje, mucha valentía y mucho mando para que el país no se cayera. Yo creo que el hizo lo que muy pocos podían haber hecho, fue el presidente necesario en el momento indicado", expresó García.
Por su parte, el presidente del directorio del PN, Luis Alberto Heber, dijo que Batlle "fue un gran piloto de tormentas para sacar al país del momento de crisis que se vivió" y que "la historia lo va a recoger y lo va a reconocer".
"Realmente es un día muy triste para el Uruguay. Se fue un grande de la vida política, un hombre comprometido con la República, con la libertad y con al democracia. Su larga vida política lo ha llevado a ser un removedor y alguien sincero con su pensamiento, franco y leal con su manera de pensar", agregó Heber.
El senador del Partido Colorado -fuerza de centroderecha en la que militó Batlle- Pedro Bordaberry dijo que "cada vez se valora más" cómo el expresidente condujo al país durante la crisis de 2002.
"Frente a las acciones que tomaba Argentina, él (Batlle) dijo no, este no es el camino, y en un año y medio, dos o tres años, el Uruguay volvió a crecer, además a un costo político enorme porque él sabía que las decisiones que tomaba tenían un costo político enorme pero que era lo mejor para el Uruguay", manifestó Bordaberry.
Leonardo Costa, prosecretario de la Presidencia durante su mandato, aseguró que "los uruguayos sufrieron mucho" durante la crisis pero que incluso los que lo pasaron mal en esos años "saben que Jorge (Batlle) hizo todo lo posible para sacar el país adelante.
Finalmente, el senador del oficialista bloque de izquierdas Frente Amplio Rafael Micheli se mostró más escéptico con la labor presidencial de Batlle en aquel momento de crisis.
"No tomamos las medidas que teníamos que tomar, pero ¿quién le puede reprochar algo (a Batlle)? Era todo muy difícil y muy complicado", exclamó.
A mediados de 2002, arrastrado por la crisis económica de Argentina, Uruguay se vio envuelto en otra recesión, con la pérdida de riqueza nacional y negativos efectos laborales.
Batlle cerró los bancos de la nación durante una semana, en el momento culminante de aquella crisis, determinada por la suspensión de pagos de Argentina de 2001 y sus efectos en los 8.000 millones de dólares de ese país depositados en Uruguay.
También jugó contra el país la declaración aquel mismo año de un foco de aftosa que hundió al principal producto de exportación, la carne, y previamente la devaluación del real brasileño en 1999.
Con el paso de los años, Batlle fue destacado por no declarar el default (suspensión de pagos) a pesar del pedido del FMI.
Batlle, que hoy hubiera cumplido 89 años, falleció en el Sanatorio Americano de Montevideo, adonde fue trasladado dos días después de que el pasado 14 de octubre sufriera en la ciudad de Tacuarembó (en el norte de Uruguay) un traumatismo craneal tras una caída.
El Ejecutivo decretó duelo oficial para todo el día con honras fúnebres y bandera a media asta en todas las reparticiones del Estado, tanto dentro del país como en el exterior.
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