26 de diciembre 2006 - 00:00

Venezuela: Chávez proscribió a Papá Noel en Navidad

Caracas - La mano del imperio se esconde detrás de cada ícono, y Papá Noel fue el más perseguido durante estas Navidades por Hugo Chávez. Por lo menos, dentro de su coto: los ministerios, administraciones regionales y centros públicos, que lucieron un estilo más revolucionario y tradicional.

Calificados como «elementos culturales extranjerizantes», en las oficinas públicas venezolanas se han sustituido el árbol de Navidad y los barrigudos con barba blanca y botas rojas por pesebres, hallacas (plato típico venezolano) y el son de las gaitas tradicionales.

«No hay ninguna prohibición; lo que existe es una orientación para rescatar las tradiciones autóctonas venezolanas», matizó William Lara, ministro de Información y Comunicación, tras conocerse la noticia. «Cada familia puede celebrar la Navidad de acuerdo con su particular criterio, aunque en las oficinas públicas habrá un pesebre», puntualizó.

Bajo el mensaje de que se puede vivir la Navidad de «otra forma», el gobierno bolivariano ha promovido dentro de las instituciones públicas unas celebraciones diferentes. El argumento de algunos funcionarios del Ejecutivo es que los árboles de Navidad y la imagen de Papá Noel son costumbres imperialistas y estadounidenses, contrarias a las venezolanas, con mucha más riqueza cultural.

  • Tradiciones

  • «Lo que queremos es hacer hincapié en nuestras tradiciones», explica una funcionaria del Instituto Nacional de Turismo (INATUR), un organismo que, junto con el Ministerio de Turismo (MINTUR), ha organizado un maratón navideño repleto de actividades «a la venezolana». En la sede de MINTUR, situada en plena Avenida de Francisco Miranda, su gran pesebre anunció el inicio de estas fiestas, durante las cuales el ritmo de la salsa es sustituido por aguinaldos entonados por niños.

    Los aguinaldos «son canciones tradicionales, muy parecidas a los villancicos. Es muy típico en Venezuela que jóvenes acompañados de maracas, el cuatro (una especie de guitarra llanera de cuatro cuerdas) y el tambor, canten en la calle y casa por casa para pedir algo de plata», explica esta funcionaria.

    Otra de las recomendaciones lanzadas por el Ministerio de Comunicación, en un país donde las sugerencias son interpretadas casi como órdenes, es la recuperación de la gastronomía folclórica. Aunque el pavo relleno sigue siendo un plato típico para muchas familias en la Nochebuena, algunos organismos han organizado concursos de degustación tradicional. Aquí, los dulces de guayaba, de lechosa (papaya) y el arroz con leche sustituyen al brownie.

    La hallaca, una masa de pasta hecha con harina de maíz, aceitunas, garbanzos, carne guisada, y envuelta en hoja de plátano, es el plato estrella. También el pernil (cerdo) horneado o con salsa dulce y el sabroso pan de jamón.

    Pero sin duda alguna, la representación estrella de esta Navidad a la venezolana fue el pesebre. Proscritos los afiches de San Nicolás (como se lo conoce también en el país) y su gran barriga, a pesar de ser roja, los espacios públicos se han engalanado de belenes, rematados con materiales más caribeños. Mientras que Papá Noel ha sido relegado a los grandes centros comerciales de la capital, el arbolito de Navidad, con sus luces y guirnaldas, se ha resistido a desaparecer de algunos ministerios. «Siempre depende de quién dirija el organismo. Hay ministros y directores que se toman más al pie de la letra las recomendaciones», explican. En este sentido, el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, afirmó que los «arbolitos no están prohibidos. La prohibición es sobre San Nicolás».

    Este impulso de Chávez para librarse de estereotipos ajenos al país caribeño, que están presentes durante estas fiestas tanto en la lejana China como en las zonas turísticas de Cuba, también ha encontrado sus críticos entre la oposición.

    «El problema no es que se promueva y subvencione la comida tradicional venezolana o esa 'guevonada' de Papá Noel... ¿Te has fijado en los carteles publicitarios?», explica un caraqueño de la Plaza Altamira. «NaVidad a la Venezolana. Me imagino que esa 'V'ya sabes de dónde sale... Igualita a la que utiliza el MVR (el partido del presidente) o los carteles propagandísticos de CháVez», se enoja este venezolano por esa facilidad del gobierno de politizar todo lo que toca.

    A pesar de esta imagen ligada a raíces autóctonas promovida por Hugo Chávez, la cantidad de billetes que circulan en la Venezuela Saudita también marcaron estas Navidades. Los 2.300 millones de euros repartidos a los funcionarios antes de las pasadas elecciones y el enorme gasto público apoyado en el precio del petróleo (Venezuela es el quinto exportador de crudo) se mezclan con ese «socialismo del siglo XXI» promovido por el líder bolivariano.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar