Caracas (EFE, AFP) - El presidente Hugo Chávez descartó ayer la posibilidad de una guerra civil o un golpe de Estado en su país, luego de que el coronel rebelde de la Fuerza Aérea Pedro Soto le diera un «ultimátum» para que antes del próximo 19 de abril, cuando se conmemore la independencia de Venezuela, deje de instigar «la guerra, la violencia y la lucha de clases». Chávez dijo a la prensa que Venezuela «no puede engendrar un Augusto Pinochet», refiriéndose al ex dictador chileno y aludiendo a los dos militares que pidieron su dimisión, el coronel de aviación Pedro Soto y el capitán de la Guardia Nacional Pedro Flores.
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Venezuela «no puede engendrar un Pinochet. Un golpe de Estado y una dictadura son imposibles», aseveró, al tiempo que calificó de «carnaval» los llamados a su renuncia. «Es un show, que fue parte del carnaval!», dijo Chávez. «¿Una guerra civil por veinte militares? ¿Cien? Ponle cien.
No. Para guerra civil se requieren fusiles, no estar encaramado en una carroza, diciendo cosas», agregó.
Soto pidió la dimisión de Chávez por «antidemocrático» en un foro sobre la libertad de prensa y en una manifestación en una plaza, y junto a Flores marchó a la residencia presidencial para exigírselo personalmente. Ambos oficiales se presentaron el lunes a sus respectivos comandos, y el próximo viernes por la mañana serán sometidos a sendos consejos de investigación que evaluarán su conducta.
Pero durante la jornada, el coronel Soto volvió a la carga y dijo a la cadena radial Caracol que Chávez «no ha querido oír la voz de los venezolanos», y urgió al presidente a «que convoque a elecciones o a un referéndum a ver si el pueblo le da su apoyo». Soto agregó que los oficiales subalternos y los suboficiales están disgustados y quieren que «sus Fuerzas Armadas no sean destruidas como lo está haciendo el presidente Chávez».
• Estabilidad
En tanto, pese a ser blanco de una ráfaga de críticas norteamericanas, Chávez dijo que «no cree» que exista una relación entre los ataques de la administración Bush y la «revuelta de los dos Pedro», así bautizada por la prensa.
Durante la jornada, el embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Jorge Valero, aseguró en Washington que la estabilidad democrática en Venezuela está garantizada. «El riesgo de un quebrantamiento del orden constitucional en nuestro país no existe», aseveró Valero.
«Tanto la Fuerza Armada Nacional como la mayoría abrumadora de la población, de todos los sectores determinantes de la sociedad, rechazan esta posibilidad y esto ha sido evidenciado plenamente en los días recientes», agregó.
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