18 de marzo 2002 - 00:00

Vinculan muerte de obispo con narcos

Cali (AFP, ANSA, DPA) - En medio de la confusión y la conmoción por el asesinato del arzobispo de Cali Isaías Duarte Cancino, el presidente colombiano Andrés Pastrana ofreció 500.000 dólares de recompensa para quienes aporten datos sobre el crimen ocurrido el sábado a la noche. Una de las hipótesis que cobró mayor fuerza indica que los asesinos habrían actuado en represalia por recientes denuncias realizadas por el prelado sobre la vinculación del narcotráfico y la política colombiana.

El ministro del Interior, Armando Estrada, aseguró que el asesinato del arzobispo de Cali cuando salía de una iglesia en el barrio popular Agua Blanca de Cali «pudo obedecer a sus denuncias», efectuadas en ocasión de la última elección parlamentaria del 10 de abril. El ejército y la policía iniciaron un gigantesco operativo que dio como resultado la detención de 500 personas sospechadas.

Otro indicio podría hallarse en las fuertes críticas efectuadas por Duarte Cancino a la guerrilla marxista de las FARC, porque éstas continuaban cometiendo atentados mientras se llevaba adelante el diálogo de paz con el gobierno.

Duarte también se había desempeñado como obispo de Apartadó, una de las zonas más conflictivas del país, en donde guerrilla y paramilitares mantenían un feroz enfrentamiento.

El entonces gobernador del departamento de Antioquía, Alvaro Uribe, ex liberal y actual candidato a la presidencia por un partido independiente de derecha y favorito para vencer en las elecciones del próximo 26 de mayo, pusiera en marcha, junto con Duarte y los jefes militares, un duro programa de pacificación.

El «comandante Raúl» de las FARC, en tanto, declaró a un diario venezolano que se viene una gran ofensiva contra la policía y el ejército y negó vinculaciones entre su organización y el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela.

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