Choque Biden-Trump: la violencia racial se adueña de la campaña en Estados Unidos

Mundo

Las balaceras entre supremacistas blancos y militantes de Black Lives Matter, que dejaron tres muertos en los últimos días, causan profunda preocupación. Duro discurso del demócrata. El presidente viajará a Wisconsin, donde se teme que atice la tensión.

Pittsburgh y Washington - La reiteración de hechos de la brutalidad policial contra afroestadounidenses en distintas ciudades de Estados Unidos y el inquietante derrame de esa violencia a la propia sociedad, con choques mortales entre manifestantes antirracistas y simpatizantes de Donald Trump, hizo que el tema estalle plenamente en la campaña hacia las elecciones del 3 de noviembre.

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, acusó ayer al presidente de haber “fomentado” la violencia y lo describió como un líder “débil”.

“Este presidente perdió hace mucho tiempo cualquier liderazgo moral en este país. No puede detener la violencia, porque durante años la ha fomentado”, dijo el opositor en un discurso que pronunció en Pittsburgh.

“Puede que crea que pronunciar las palabras ‘ley y orden’ lo hace fuerte, pero el hecho de que no haya pedido a sus propios seguidores que dejen de actuar como una milicia armada en este país muestra lo débil que es”, disparó.

Cuando faltan nueve semanas para las elecciones presidenciales, el problema de la violencia racista pasó a dominar el debate.

Recientemente, la ira contra el racismo que sacude al país en los últimos meses degeneró en disturbios, en particular en Kenosha, estado de Wisconsin, donde un adolescente blanco, armado con un rifle de asalto, fue acusado de matar a dos personas la semana pasada, y en Portland, Oregon, donde una simpatizante del presidente fue asesinado a tiros el sábado en el contexto de una manifestación del movimiento Black Lives Matter (“las vidas de los negros importan”).

“¿Alguien cree que habrá menos violencia en Estados Unidos si Donald Trump es reelegido?”, preguntó Biden en su discurso.

El presidenciable demócrata abordó en su mensaje las crisis superpuestas que afectan a los Estados Unidos, incluida la pandemia del nuevo coronavirus -que ya dejó más de 183.000 muertos- la “devastación económica” que trajo como consecuencia y los incidentes violentos de los supremacistas blancos “envalentonados”.

Biden, de 77 años, supera a Trump, de 74, en el promedio de sondeos nacionales y también lleva la delantera en varios estados clave, aunque con una ventaja menor, lo que hace impredecible el desenlace en el Colegio Electoral.

En tanto, Trump dijo la semana pasada en la Convención Nacional Republicana que la gente no estaría segura “en los Estados Unidos de Joe Biden” y acusó a los opositores de laxitud en los estados y ciudades que gobiernan, ya que parte de la policía depende de las autoridades locales.

El exvicepresidente de Barack Obama machacó sobre la cuestión también en Twitter, donde dijo que el jefe de Estado “está alentando la violencia de forma irresponsable”. “Quizás crea que tuitear sobre la ley y el orden lo hace fuerte, pero su incapacidad para llamar a sus seguidores para que dejen de buscar conflictos muestra justamente cuán débil es”. El mandatario le respondió ayer con otra avalancha de tuits, en los que insistió con el lema de “¡ley y orden!”.

“Los alcaldes de izquierda radical y los gobernadores de las ciudades donde se está produciendo esta loca violencia han perdido el control de su ‘Movimiento’”, escribió.

El mandatario añadió que “Portland es un caos desde hace muchos años” y que si el alcalde no “hace una limpieza” la hará él mismo.

Por otra parte, confirmó su visita al convulsionado estado de Wisconsin, donde Jacob Blake, un joven negro de 29 años que estaba visiblemente desarmado junto a su pareja y sus niños pequeños, recibió siete tiros por la espalda en la ciudad de Kenosha por parte de un policía blanco, lo que lo dejó paralítico.

En este contexto, el gobernador demócrata Anthony Evers le pidió que cancele el viaje para evitar una nueva escalada.

“Estoy preocupado de que su presencia solo dificulte nuestra sanación. Estoy preocupado de que su presencia solo retrase nuestro trabajo para superar la división y avanzar juntos”, escribió Evers en una carta.

“Es nuestro trabajo como funcionarios electos dar el ejemplo y ser una presencia que genere calma a la gente que sabemos está sufriendo, de duelo y tratando de lidiar con un trauma. No es el momento para provocar divisiones”, continuó.

“Ahora no es el momento de que funcionarios electos ignoren a los milicianos armados y a los instigadores de fuera del estado que quieren contribuir a nuestra angustia”, concluyó.

En tanto, periodistas le preguntaron a Trump su opinión sobre Kyle Rittenhouse, el joven blanco de 17 años que viajó de Illinois a Kenosha armado con un fusil automático, con el que mató a dos manifestantes antirracistas y le provocó heridas a un tercero. El adolescente es parte de una milicia que dice “proteger” los valores de Estados Unidos.

El presidente sorprendió a señalar simplemente que sus asesores tendrían toda la información en 48 horas y que solo entonces hablaría del tema.

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