Ya fortalecido, Mesa ratificó las exportaciones de gas a la Argentina
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Carlos Mesa, ayer orando en la Catedral de La Paz. Pese a su ratificación por parte del Congreso, los grupos más recalcitrantes contra su gobierno amenazan con agravar la crisis social y política.
«Eso significa la casi duplicación de la exportación actual de gas boliviano, que es un ingreso extraordinariamente importante para el país y además muy importante por la demanda creciente que tiene la República Argentina», aclaró.
«La ley de hidrocarburos garantiza una explosión de despegue económico» y «generará un conjunto de inversiones y exportaciones de gas boliviano en los próximos tres años que cambiará el país», aseguró.
Asimismo, insistió en que su proyecto no supone «regalar a la empresas petroleras beneficios que no merecen o que nos estemos rindiendo ante la presión de las multinacionales».
La ley de hidrocarburos, según detalló Mesa, propondrá 50 por ciento de impuestos y regalías en favor de Bolivia, la recuperación de los yacimientos, garantizar la propiedad de los hidrocarburos para el Estado y asegurar la inversión y la seguridad jurídica. «Afortunadamente esta ley será aprobada en condiciones buenas para Bolivia y la comunidad internacional», insistió.
Por otro lado, rechazó la hipótesis de que su política vaya a girar a la derecha y abogó por una política económica mixta, que contemple una defensa de los recursos naturales compatible con la indispensable inversión extranjera.
Antes de su ratificación, el mandatario logró un acuerdo con los grupos parlamentarios, a excepción del Movimiento al Socialismo (MAS) y el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), la segunda y quinta fuerza con mayor representación en el Legislativo, por el que se comprometieron a sacar adelante la controvertida legislación.
De todas maneras, le restó importancia a la oposición de los partidos que no se han adherido al acuerdo, sobre todo el MAS, a cuyo frente está el líder indígena y cocalero Evo Morales, quien ayer rubricó una alianza con los principales sindicatos, entre ellos la Central Obrera Boliviana (ver vinculada).
Mesa negó que Bolivia esté viviendo una ola de protestas y dijo que sólo se trata de un «intento de Evo Morales de marcar una línea de presión». Es así que lanzó duras críticas contra el líder cocalero, a quien exhortó a «acercarse al centro y a escuchar el clamor popular», que a juicio del presidente pide a gritos el fin de los bloqueos.




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