El diario «El País » tituló ayer con una frase de Jorge León: «Necesito la mano que sostiene el vaso », en alusión a su deseo de suicidarse.
Madrid (ANSA, EFE, El Mundo) - El gobierno español descartó ayer la posibilidad de legalizar la eutanasia, cuyo debate fue renovado a raíz de la muerte de Jorge León, afectado de cuadriplejia, quien había pedido por Internet ayuda para acabar con su vida.
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«En estos momentos el gobierno no tiene ninguna intención de realizar ningún tipo de actuación en relación con la eutanasia», dijo la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado.
«Las personas deben tener derecho a una muerte digna. A eso se llama cuidados paliativos, que deben separarse completamente del debate de la eutanasia», sostuvo. En Europa la eutanasia está legalizada, bajo condiciones muy estrictas, en Bélgica y en Holanda.
Salgado recordó que su ministerio pretende aprobar a fin de año «estrategias nuevas para intensificar la posibilidad de que haya cuidados paliativos para todas las personas que lo necesiten, lo que implica que los pacientes puedan tener sus últimas horas de vida sin dolor».
La Asociación de Médicos Progresistas solicitó que se despenalice la eutanasia «con los debidos controles legales, garantizándose así el respeto a la libertad y el derecho del ser humano a morir con dignidad».
Los amigos y familiares de León, de 53 años, quien estuvo en silla de ruedas los últimos seis, con respiración asistida y capacidad para mover sólo sus labios, difundieron ayer el comunicado «In memoriam».
Allí pidieron que «se respete su memoria, que no lo juzguen, que no le condenen, que no manipulen su muerte ni su vida».
«Su muerte estaba anunciada.A nadie ocultó su deseode liberarse de la atadura-cruel a que le condenó un accidente», sostuvo el mismo texto. León sufrió un accidente en su casa cuando se resbaló y cayó de las barras en las que practicaba gimnasia, a dos metros del suelo, lo que le provocó fractura de cuello.
«Amaba la vida», «no quería convertirse en otro Ramón Sampedro», sostiene el texto, en alusión al hombre que sufría tetraplejia y fue ayudado a morir en 1998, cuya vida y muerte fueron llevados al cine por Alejandro Amenábar en «Mar adentro».
Asimismo, pidieron que no se «persiga a esa mano que acercó un vaso a una boca sedienta de libertad, de dignidad y de paz».
Hallazgo
El cuerpo de León fue encontrado sin vida el jueves por la noche en su casa de Valladolid, junto a un vaso vacío. Todo indica que alguien lo ayudó a morir.
En su blog León escribió el 21 de marzo: «Necesito la mano que sostiene el vaso, la mano hábil que supla mi mano inútil, una mano que actúe según mi voluntad aún libre: tengo todo preparado para que quien me ayude quede incógnito».
A través de sus labios, León podía escribir en una computadora gracias a un dispositivo acoplado a su cabeza. El 2 de mayo escribió: «Quede en la conciencia de quienes impiden legalizar la eutanasia la carga de los sufrimientos innecesarios».
León explicó que había entrado en una fase que consideró «terminal», porque a la parálisis irreversible «se ha añadido la cronicidad de las infecciones frente a una tolerancia cada vez menor a los antibióticos, lo que me provoca indeseables sufrimientos físicos y psíquicos». El hombre dijo también que su deseo era «acabar de morir mientras tenga control sobre mi cabeza», sin tener que seguir sometiéndose, entre otras cosas, a antidepresivos.
León trabajaba como enfermero en el turno noche del Hospital Clínico de Valladolid, y tenía predilección por la escultura y la espeleología.