Muchos lo recordarán cuando era joven y conocido por la revista Vogue como el “hombre más sexy del planeta”, o como el icono gay especializado en personajes bisexuales en una época en la que la androginia recién empezaba a insinuarse en el cine europeo. Pero bastaría solo mencionar dos películas de su extensa filmografía, “La caída de los dioses” y “Grupo de familia”, ambas dirigidas por su descubridor y compañero, el gran Luchino Visconti, para entender que Helmut Berger ocupó un papel muy relevante en el cine europeo de fines de los años 60 y comienzos de los 70.
Murió Helmut Berger, un rostro emblemático del cine europeo
El actor, protegido y amante de Luchino Visconti (con quien hizo sus mejores films), tenía 78 años.
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Berger murio ayer en Salzburgo, Austria, a los 78 años sin que su agente aclarara las causas de la muerte. Hijo de una familia de hoteleros en los Alpes suizos, Berger aprendió varios idiomas y soñaba con ser un actor internacional. En 1964, veinteañero, conoció a un hombre que le llevaba casi 40 años, Luchino Visconti, y el joven entendió que su sueño podría hacerse realidad. Pronto debutó bajo la dirección del que fue no sólo su amante, sino también una especie de padre adoptivo, en el film en episodios de 1967 “Le Streghe” (“Las brujas”) con Silvana Mangano y Annie Girardot, en el que Berger aparecía en un pequeño papel en el episodio de Visconti, interpretando al joven empleado de un hotel. Pero la auténtica revelación de Berger con Visconti llegó con una audaz obra maestra sobre los orígenes del nazismo, “La caída de los dioses” (1969) donde a pesar de los protagónicos de Dirk Bogarde e Ingrid Thulin quien se hacía notar era Berger travestido para un decadente acto de varieté que se adelantaba al “Cabaret” de Liza Minnelli del film de Bob Fosse, y que era tan depravado como para violar a su propia madre, furia actoral que le valió una nominación al Globo de Oro.
Con Visconti hizo dos films mas, la más sobria pero muy intensa “Grupo de familia” (1974), donde se enfrentaba en un duelo generacional a Burt Lancaster. Pero el gran proyecto elaborado por Visconti para su protegido fue tan demencial como el personaje del título, “Ludwig” (1973), sobre las excentricidades, melancolías y tormentos existenciales del rey Ludwig II de Baviera entre 1864 y 1886, quien prohijó a Richard Wagner, que logró una nominación al Oscar aunque con sus 4 horas de duración –abreviadas en distintas versiones internacionales- puede entenderse apenas como un excesivo canto entre dos amantes, el director y su actor predilecto. Aunque Berger tenía una carrera más allá de Visconti, con películas como una versión de “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde dirigida por Massimo Dallamano, o un papel en el clásico de Vittorio De Sica “El jardín de los Finzi Contini”, la muerte de su protector lo dejo desolado, y por unos años su existencia se derrumbó y hasta declaró que jamás volvería a actuar. Con los años reapareció en telefilms de buen nivel como “Victoria en Entebbe” de Marvin Chomsky una pequeña obra maestra en su tipo sobre el rescate de los israelíes secuestrados en la Uganda de Idi Amin Dada, y hasta apareció como invitado de lujo en 9 episodios de la serie “Dinastía” junto a Joan Collins y Linda Evans. Aunque nunca dejó de filmar, no discriminó demasiado y aceptó trabajar con el prolífico Jess Franco como el científico loco de “Faceless” (1988), y protagonizó el cruel film de culto sobre sexo sádico y nazi “Salon Kitty” de Tinto Brass.
Cuando el imperio Corleone se mudo a Europa en “El Padrino 3”, Coppola lo convocó para un pequeño papel en una reunión del Banco del Vaticano, e incluso Berger volvió a aparecer como el rey Ludwig en una versión no muy difundida realizada en Alemania de los 90. Nunca dejo de filmar producciones de todos los géneros ya sea para cine y sobre todo la TV europea, siendo su ultimo trabajo de justo antes de la pandemia y teniendo en este momento un proyecto en preproducción. De sus últimos tiempos lo más atractivo es su autobiografía “Ich” donde menciona sus affaires con hombres y mujeres famosos como Rudolf Nureyev, Ursula Andress, Miguel Bosé, Britt Ecland, la pareja de Mick y Bianca Jagger y, por si faltaba alguien, Linda Blair, la niña poseída de “El exorcista” cuando ya era una jovencita endemoniada.




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