Ganar un Mundial suele convertirse en el punto más alto de la carrera de cualquier futbolista. Además del reconocimiento deportivo, gracias a esta hazaña muchos jugadores acceden a contratos millonarios, acuerdos publicitarios y una estabilidad económica que parece garantizarles el futuro.
De todas formas, la realidad demuestra que el éxito dentro de la cancha no siempre alcanza para asegurar tranquilidad financiera. Las malas decisiones, inversiones fallidas, problemas personales y gastos desmedidos llevaron a varios campeones del mundo a perder gran parte de su patrimonio con el paso de los años.
Garrincha
Manuel Francisco dos Santos, conocido como Garrincha, fue una de las grandes figuras de la historia del fútbol brasileño. Integró la selección que conquistó los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962. En la segunda consagración, ante la lesión de Pelé, asumió un rol principal y terminó como uno de los máximos goleadores del torneo, además de recibir el reconocimiento como el mejor futbolista de esa Copa del Mundo.
Después del retiro, su vida tomó un rumbo completamente distinto, ya que sus problemas con el alcohol empezaron desde que era muy joven y se agravaron con los años. También enfrentó dificultades económicas cada vez más profundas y acumuló importantes deudas que nunca logró resolver.
Fue una estrella del fútbol que llevó a Brasil a la victoria de dos mundiales.
Gentileza - MALBA
Uno de los episodios más dramáticos de su vida se dio tras un accidente de tránsito mientras manejaba bajo los efectos del alcohol. El hecho provocó la muerte de su suegra y derivó en una condena judicial. Si bien recuperó la libertad tiempo después, su situación personal y financiera continuó deteriorándose.
El 20 de enero de 1983 murió en un hospital de Río de Janeiro luego de varios días de consumo excesivo de alcohol, tenía escasos recursos económicos y numerosas obligaciones pendientes. Su tumba tiene una frase que resume el cariño del pueblo brasileño: "Aquí descansa en paz el hombre que fue la alegría del pueblo".
Andreas Brehme
El nombre de Andreas Brehme quedó para siempre marcado en la final del Mundial de Italia 1990. El lateral alemán convirtió, a los 85 minutos, el penal que le dio el triunfo por 1-0 a Alemania frente a la Argentina de Diego Maradona y selló la tercera estrella para su selección.
Tras retirarse como futbolista en 1998, intentó mantenerse en el deporte como entrenador, pasó por Kaiserslautern, Unterhaching y también trabajó como asistente técnico en Stuttgart, pero ninguna de esas experiencias consiguió darle estabilidad económica. Con el paso del tiempo, perdió prácticamente toda su fortuna y llegó a acumular una deuda de 200.000 euros. Su delicada situación trascendió públicamente y motivó el respaldo de varias figuras del fútbol alemán.
A pesar de ganarle a Maradona, le costó mantenerse a flote.
Gentileza - Hannibal Hanschke
Franz Beckenbauer pidió ayuda para el exdefensor y sostuvo que el país tenía una deuda moral con quien había ganado un mundial. Poco después, el empresario Oliver Straube le ofreció un trabajo en una empresa de limpieza donde debía realizar tareas de mantenimiento e higiene.
Ronaldinho
Aunque Ronaldinho levantó la Copa del Mundo con Brasil en 2002 y construyó una de las carreras más exitosas de su generación, también se enfrentó a una fuerte crisis económica. A lo largo de su trayectoria obtuvo más de u$s130 millones únicamente en salarios, pero si se agregan contratos publicitarios y acuerdos comerciales, sus ingresos fueron todavía mayores.
De todas formas, las distintas dificultades legales y financieras redujeron buena parte de ese patrimonio. Uno de los casos principales fue el incumplimiento del pago de una multa superior a u$s2 millones impuesta por la Justicia brasileña, cuya consecuencia implicó que las autoridades le embargaran 57 propiedades y varios vehículos de alta gama.
Si bien es una leyenda del fútbol, sus problemas legales le jugaron una mala pasada.
Gentileza - FC Barcelona
En 2020 también quedó detenido en Paraguay junto a su hermano tras ingresar al país con pasaportes falsos. Permaneció privado de la libertad durante cinco meses y celebró su cumpleaños número 40 mientras seguía bajo custodia. Con el tiempo logró mejorar parte de su situación económica y en 2021 obtuvo un fallo favorable en un juicio por derechos de imagen contra Atlético Mineiro, lo que le permitió recuperar ingresos importantes.