Los amigos consiguieron imponer su impronta en el mundo de la moda.
AFP / FILIPPO MONTEFORTE
La industria de la moda tiene historias increíbles, pero pocas muestran cómo los protagonistas dejan millones de dólares de lado con tal de llevar sus principios como estandarte. A su manera, este dúo consiguió impactar en el público gracias a su propia impronta.
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Además, lejos de necesitar la aprobación del resto, lograron construir su propio imperio con sus métodos, sin necesidad de apostar a lo que hacían todos para mantenerse en la cima.
Juntos consiguieron cambiar las reglas del mundo de la moda e imponer su propio negocio.
Domenico Dolce
El inicio del éxito de Dolce & Gabbana: los diseñadores que nunca se vendieron
En 1985, cuando Dolce & Gabbana presentaron su primera colección en la Semana de la Moda de Milán, no tenían presupuesto para modelos profesionales ni la infraestructura habitual en desfiles. Para resolverlo, convocaron a amigos y utilizaron una sábana colgada en un apartamento como fondo, una decisión que refleja la precariedad económica inicial y la creatividad con recursos mínimos.
La unión de dos perfiles distintos fue clave en ese momento inicial. Uno de los diseñadores tenía formación técnica en sastrería, aprendida en el taller familiar en Sicilia, mientras que el otro aportaba una mirada vinculada al diseño gráfico y la imagen. Esa combinación de habilidades permitió definir una estética distintiva que rechazaba el minimalismo dominante en la moda de la época y abrazaba influencias culturales como el cine italiano, la sensualidad mediterránea y símbolos que luego caracterizarían a la marca.
A pesar de sus propuestas innovadoras, las primeras colecciones encontraron obstáculos comerciales y logísticos. En más de una ocasión, la empresa enfrentó problemas con proveedores y materiales, e incluso la cancelación de pedidos de tela que pusieron en riesgo la producción. Fue el respaldo familiar el que permitió ganar tiempo y seguir adelante, lo que finalmente abrió oportunidades para que editores y compradores empezaran a prestar atención a la marca hacia finales de los años 80.
A partir de principios de los años 90, Dolce & Gabbana consolidó su presencia en el circuito global de la moda. La expansión incluyó moda masculina, accesorios, fragancias y acuerdos de licencia internacionales. Una decisión determinante fue no vender la empresa. A diferencia de muchas casas europeas que fueron absorbidas por grandes grupos de lujo, los fundadores mantuvieron la propiedad privada de su marca y el control creativo.
Miles de millones: el patrimonio de Domenico Dolce y Stefano Gabbana
Se estima que tanto Stefano Gabbana como Domenico Dolce cuentan individualmente con un patrimonio neto de 2.6 mil millones de dólares, según distintos medios especializados. Esto se debe a sus roles como fundadores de Dolce & Gabbana, cuyo valor está estimado en 5.3 mil millones de dólares.
La relación entre ambos, después de casi 20 años de éxito, terminó en 2003. Pero lejos de ceder su parte, trabajan por su cuenta en el diseño y cada uno conserva su participación en la propiedad de la marca.