14 de septiembre 2026 - 16:29

El ferry 100% eléctrico de Buquebus ya está en el Río de la Plata: cuánto costó y cómo funcionará

El China Zorrilla, el ferry 100% eléctrico más grande del mundo, llegó a Uruguay tras recorrer más de 15.000 kilómetros desde Australia. Tiene capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos.

El China Zorrilla podrá transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos y será el ferry 100% eléctrico más grande del mundo.

El China Zorrilla podrá transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos y será el ferry 100% eléctrico más grande del mundo.

Buquebus dio un enorme paso con la llegada del catamarán con mayor cantidad de pasajeros de su historia, el China Zorrilla. El ferry 100% eléctrico más grande del mundo fue puesto a flote en aguas uruguayas antes de iniciar la última etapa para comenzar a operar entre Colonia y Buenos Aires. Detrás del barco hay un proyecto que demandó una inversión total de alrededor de u$s184 millones y que obligó a desarrollar nueva infraestructura energética en las dos orillas del Río de la Plata.

El sábado 12 de septiembre, Ámbito estuvo presente en Nueva Palmira, donde autoridades uruguayas, ejecutivos de Buquebus y distintos actores vinculados al proyecto participaron del acto de recepción de la embarcación. Frente al puerto, el China Zorrilla todavía descansaba sobre el Black Marlin, el gigantesco carguero semisumergible que lo trasladó más de 15.000 kilómetros desde Australia hasta Uruguay.

Desde las primeras horas de la mañana, el viento, la neblina y la llovizna acompañaron el recibimiento del China Zorrilla. Con el transcurso de las horas, el ferry pareció acercarse lentamente al muelle de Nueva Palmira, aunque en realidad era la disipación de la neblina y la llovizna la que permitía verlo cada vez con mayor claridad.

Desde el pequeño muelle de madera, se pudo observar lentamente la botadura o float-off. El procedimiento consistió en llenar los tanques de lastre del Black Marlin hasta sumergirlo cerca de 19 metros, aprovechando la profundidad de Nueva Palmira. De esa manera, el ferry comenzó a flotar y pudo separarse del buque que lo había transportado. La posibilidad de realizar esta operación fue una de las razones por las que se eligió ese puerto para completar la llegada desde Australia.

La capacidad del China Zorrilla

La maniobra de float-off permitió separar al China Zorrilla del Black Marlin, el buque que lo trasladó más de 15.000 kilómetros desde Australia.

Con 130 metros de eslora y 32 metros de manga, el China Zorrilla tendrá capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. A bordo contará además con unos 2.300 metros cuadrados destinados al free shop y alrededor de 3.000 metros cuadrados de espacios de recreación. Su sistema de almacenamiento de energía supera los 40 MWh y alimentará la propulsión exclusivamente a través de baterías.

La dimensión del proyecto también quedó reflejada en el acto. Conmovido, el fundador y presidente de Buquebus, Juan Carlos López Mena, agradeció a quienes acompañaron el desarrollo de la embarcación y volvió sobre una idea que atraviesa buena parte de su trayectoria empresaria. “Me divierte hacer cosas”, dijo. Y agregó: “Es un honor que hablen de Buquebus y hago esto porque ustedes me empujan”.

La apuesta por el barco eléctrico comenzó varios años atrás. “Cuando surgió la posibilidad de hacer un buque eléctrico, no quisimos esperar al próximo: quisimos que fuera este. Apostamos a una tecnología que todavía parecía lejana, porque entendimos que el futuro había que empezar a construirlo hoy”, explicó López Mena durante la recepción.

Por su parte, la ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Fernanda Cardona, fue una de las autoridades políticas presentes en el acto. Señaló que la llegada del China Zorrilla “es un hito histórico” y destacó que se trata de un proyecto realizado en conjunto con una empresa “que tiene tanta historia en Uruguay y que conecta ambas orillas”. “Saben todo lo que hemos trabajado para que las variables se den”, sostuvo.

Del acto también participaron el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; el ministro de Turismo, Pablo Menoni; el intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez; el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez; autoridades portuarias y representantes de Incat, responsables de trasladar la embarcación hasta las costas de Nueva Palmira.

La inversión milonaria detrás del China Zorrilla

Juan Carlos López Mena, fundador y presidente de Buquebus, durante la presentación del China Zorrilla en Nueva Palmira.

Juan Carlos López Mena, fundador y presidente de Buquebus, durante la presentación del China Zorrilla en Nueva Palmira.

Finalizada la parte formal del evento, López Mena mantuvo un mano a mano con periodistas, lejos del tono institucional del escenario. El intercambio permitió llevar el proyecto al terreno empresario: cuánto riesgo implica una inversión de estas características, por qué Buquebus decidió avanzar con una tecnología que todavía no tenía antecedentes a esta escala y qué lugar espera ocupar el nuevo ferry dentro del negocio de la compañía.

El proyecto demandó una inversión total de u$s184 millones, de acuerdo con la Corporación Financiera Internacional (IFC). Una parte de su estructura financiera se cerró mediante un préstamo de u$s107 millones otorgado por Santander Uruguay, respaldado parcialmente por una garantía de hasta u$s67 millones de IFC, organismo perteneciente al Grupo Banco Mundial.

La operación también tuvo una particularidad financiera: fue estructurada como la primera “operación azul” de Uruguay y la primera aplicada al transporte marítimo eléctrico a nivel mundial. Bajo esa denominación se agrupan instrumentos destinados a financiar proyectos relacionados con el transporte marítimo sostenible, la reducción de la contaminación y la protección de ecosistemas vinculados al agua.

Para que un barco de estas dimensiones pueda operar diariamente a batería, fue necesario desarrollar infraestructura eléctrica específica en los puertos y modificar parte de la lógica de funcionamiento de la ruta.

La obra destinada a los cargadores instalados en Buenos Aires y Colonia demandó una inversión cercana a los u$s14 millones. Conectados a la red de UTE, los equipos cuentan con capacidad para recargar el barco durante el mismo período en el que se realiza el desembarque y el posterior embarque de pasajeros y vehículos.

La potencia disponible alcanza alrededor de 16 MW y permitirá llevar las baterías aproximadamente desde un 20% hasta un 80% en unos 40 minutos. El desafío es que la recarga del barco no modifique los tiempos comerciales de la ruta: mientras desembarcan pasajeros y automóviles y embarcan los del siguiente viaje, el sistema tiene que recuperar la energía necesaria para volver a cruzar el Río de la Plata. Salvando las distancias, la lógica es similar a la de conectar un teléfono para cargarlo: la diferencia es la escala de la energía requerida.

En 2025, el 98% de la electricidad generada en Uruguay provino de fuentes renovables, algo que permite que la electrificación del buque no se limite solamente a reemplazar el combustible utilizado a bordo, sino que buena parte de la energía que alimentará sus baterías tenga también un origen renovable.

De acuerdo con las estimaciones utilizadas para estructurar el financiamiento, la incorporación del ferry permitirá una reducción equivalente a alrededor de 37.545 toneladas de dióxido de carbono por año en la principal operación de transporte de pasajeros entre Argentina y Uruguay.

Más capacidad para la principal puerta de entrada de turistas a Uruguay

La llegada del China Zorrilla forma parte de una inversión que también exigió desarrollar nueva infraestructura energética en ambas orillas del Río de la Plata.

La llegada del China Zorrilla forma parte de una inversión que también exigió desarrollar nueva infraestructura energética en ambas orillas del Río de la Plata.

En cuanto al negocio turístico, el China Zorrilla fue diseñado específicamente para la ruta Colonia-Buenos Aires, una de las conexiones internacionales más importantes para el ingreso de viajeros a Uruguay. Su capacidad permitirá aumentar el volumen de pasajeros y vehículos que Buquebus puede trasladar en cada servicio.

El intendente del departamento de Colonia, Guillermo Rodríguez, puso el foco en el impacto que la incorporación del barco puede tener sobre la actividad de la zona, especialmente por el mayor flujo de visitantes y la generación de empleo.

“Para nosotros los colonienses, la ruta Colonia-Buenos Aires es muy importante. La llevamos en el ADN, la sentimos como propia. Queremos que venga cada vez más gente al departamento de Colonia, porque esto va a traer trabajo para la gente”, sostuvo.

Además de la infraestructura eléctrica, la Administración Nacional de Puertos viene ampliando instalaciones destinadas a procesar el mayor movimiento de personas y vehículos. Desde 2017, el organismo contabiliza inversiones por alrededor de u$s55 millones en infraestructura en Colonia y mantiene otros proyectos en ejecución.

Para Buquebus, la embarcación suma además una superficie comercial considerable. Los 2.300 metros cuadrados de free shop incorporan otra dimensión al negocio: cada cruce no se limita al valor del pasaje, sino que combina transporte, turismo y consumo a bordo de un buque con capacidad para más de 2.000 pasajeros.

La llegada a Nueva Palmira fue el último gran paso de una operación que comenzó en Tasmania. Como el China Zorrilla fue diseñado para trayectos cortos y depende de estaciones de carga de alta potencia, no podía realizar por sus propios medios la travesía oceánica hasta Sudamérica. Por eso recorrió más de 15.000 kilómetros sobre el Black Marlin, atravesando el Pacífico, el Estrecho de Magallanes y el Atlántico Sur.

Un día después del acto, ya liberado del carguero, el ferry dejó Nueva Palmira y comenzó a ser remolcado hacia Colonia del Sacramento, donde continuará con las pruebas de sus sistemas y de la infraestructura eléctrica antes de incorporarse comercialmente a la ruta con Buenos Aires.

Para López Mena, ese movimiento termina de convertir en una embarcación concreta un proyecto que durante años estuvo en planos, pruebas y cálculos de ingeniería. Para Buquebus, en cambio, comienza otra etapa: demostrar que una inversión de u$s184 millones y una tecnología inédita a esta escala pueden sostener también un negocio cotidiano de alta frecuencia entre las dos orillas del Río de la Plata.

Te puede interesar