La caída en el consumo le pegó a una gigante alimenticia

Molinos Río de la Plata informó que durante el primer trimestre del año experimentó una caída en los volúmenes comercializados del 6,1%.

Durante el primer trimestre del año Molinos facturó $171.482 millones.

Durante el primer trimestre del año Molinos facturó $171.482 millones.

Molinos Río de la Plata, una de las firmas alimenticias más grandes de la Argentina, sufre en carne propia la caída en el consumo. Según informó la compañía finalizó el primer trimestre del año con una caída en los volúmenes comercializados del 6,1%.

La empresa, comandada por la familia Pérez Companc, presentó esta semana los resultados financieros del primer trimestre del año donde se destaca la retracción en el consumo doméstico en un contexto de caída del poder adquisitivo de la población. “La disminución mencionada está alineada a la caída en los niveles de consumo de alimentos y bebidas para el mismo período del año, según reportan las principales consultoras especializadas”, explicó Molinos Río de la Plata en una nota enviada al Comisión Nacional de Valores (CNV).

En este marco, la firma informó que sus ingresos por ventas durante el primer trimestre del año ascendieron a $171.482 millones y obtuvo una ganancia después de impuestos de $35.358 millones. De esta manera la alimenticia todavía está muy lejos del rojo que tuvo que afrontar entre 2018 y 2019 cuando el consumo de productos de la canasta básica también se derrumbó.

“A pesar del contexto, la compañía logra morigerar los impactos de la pérdida de escala, focalizándose en un eficiente abastecimiento de materias primas e insumos, reforzando la distribución física de sus productos a nivel nacional, gestionando equilibradamente los niveles de capital de trabajo, obteniendo una reducción sustancial de la deuda financiera y fortaleciendo el valor de las marcas en todo su portfolio para abastecer a todos los niveles socioeconómicos”, explican desde la firma.

Lo cierto es que más del 90% de las ventas de alimentos de la firma corresponden al mercado interno por lo que la caída del poder adquisitivo y la retracción del consumo es hoy el gran escollo que debe afrontar la empresa hacia adelante.

Al respecto desde la calificadora de riesgo Fix detallan: “Los años de mayor debilidad en el consumo afecta la rentabilidad de las compañías del sector a través de un cambio en la demanda desde primeras hacia segundas marcas. Molinos mitiga este riesgo con un portafolio de productos diversificado con precios destinados a las distintas clases de consumidores. Asimismo, este segmento presenta una menor elasticidad relativa a otros segmentos de consumo”.

Con 10 plantas industriales, el portafolio de la firma está presente en varios segmentos, desde arroz y pastas secas hasta yerba mate, aceite, vino y harina con marcas como Granja del Sol, Matarazzo, Lucchetti, Cocinero, Blancaflor, Nobleza Gaucha, Minerva y Preferido, entre otras.

Dentro de los planes de Molinos se encuentra el de ingresar al segmento de artículos de limpieza, higiene y cuidado personal. Si bien por el momento no ha concretado ninguna inversión al respecto la firma cambió recientemente su estatuto para sumarle estas nuevas categorías.

En el sector se habla también que los dueños de Molinos Río de la Plata también están evaluando la posibilidad de quedarse con alguna empresa que opere y está consolidada en alguno de estos rubros. La mayor fortaleza que presenta el grupo es su amplia red de distribución que le brinda presencia en todos los supermercados del país.

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