Los centros de datos ante el auge de la Inteligencia Artificial: el rol del sector inmobiliario

Se espera que los consumidores y las empresas generen el doble de datos en los próximos cinco años que todos los datos creados en los últimos 10 años.

Se espera que los consumidores y las empresas generen el doble de datos en los próximos cinco años que todos los datos creados en los últimos 10 años.

Palo Alto

Los centros de datos, vitales para el procesamiento y almacenamiento de enormes volúmenes de datos, enfrentan una urgencia creciente por modernizarse para satisfacer las demandas de la Inteligencia Artificial. A medida que la economía global continúa adoptando rápidamente la IA, la infraestructura para respaldar estos sistemas debe seguir el ritmo.

Se espera que los consumidores y las empresas generen el doble de datos en los próximos cinco años que todos los datos creados en los últimos 10 años. Este crecimiento presenta tanto una oportunidad como un desafío para los inversores, promotores y operadores inmobiliarios, ya que la selección de ubicaciones y el diseño de estos centros son determinantes para su rendimiento y escalabilidad futura.

Con las crecientes demandas de la IA, se espera que la capacidad de almacenamiento del centro de datos crezca de 10,1 zettabytes (ZB) en 2023 a 21,0 ZB en 2027, para una tasa de crecimiento anual compuesta de cinco años del 18,5%, según el estudio “Perspectiva global de centros de datos 2024” de JLL.

De acuerdo a esa investigación, esta expansión “se presenta como la mayor transformación en la industria de los centros de datos desde que el sector irrumpió en escena”. Este aumento de almacenamiento no solo generará la necesidad de más centros de datos, sino que los mayores requisitos energéticos de la IA generativa (que oscilan entre 300 y más de 500 megavatios) también requerirán diseños y ubicaciones más eficientes desde el punto de vista energético. La necesidad de más energía requerirá que los operadores de centros de datos aumenten la eficiencia y trabajen con los gobiernos locales para encontrar fuentes de energía sostenibles que respalden las necesidades de los centros de datos.

A medida que la demanda de procesadores de datos de inteligencia artificial de alta capacidad continúa aumentando, se espera que los ingresos de este mercado también crezcan significativamente. En 2020, se estimó que los ingresos por procesadores de IA para la nube y los centros de datos alcanzaron alrededor de cuatro mil millones de dólares estadounidenses, y se prevé que esta cifra aumente a 38 mil millones de dólares para 2026, según datos de Statista.

Pero hasta ahora los centros de datos no habían sido completamente adaptados para cumplir con las especificaciones que la IA demanda. Los centros de datos no adquirieron importancia para la IA sino hasta este año, aunque durante mucho tiempo han sido la columna vertebral que respalda el progreso de la IA.

En Europa, un tercio de la infraestructura de la red tiene más de 40 años, lo que requerirá una inversión estimada de 584 mil millones de euros de aquí a 2030 para cumplir los objetivos ecológicos de la Unión Europea. En Estados Unidos, alcanzar los objetivos de transición energética para mejorar la red e introducir más energía renovable en el suministro eléctrico requerirá aproximadamente 2 billones de dólares. El rápido crecimiento de los centros de datos también está ejerciendo presión sobre los recursos energéticos limitados en muchos países. En Singapur, por ejemplo, el gobierno promulgó una moratoria para detener temporalmente la construcción en ciertas regiones para revisar cuidadosamente las nuevas propuestas de centros de datos y garantizar la alineación con los objetivos de sostenibilidad del país.

Según McKinsey, el 65 % de las compañías planea aumentar sus inversiones en IA en los próximos tres años. Esta tendencia se refleja en las proyecciones de IDC, que estiman un gasto global de $300.000 millones en software, hardware y servicios de IA para 2026. Por ejemplo, el BID expone en un informe que la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI) está actualmente ejerciendo presión sobre los servicios públicos eléctricos tradicionales, esto debido a que requiere grandes cantidades de energía para el procesamiento y almacenamiento de datos. De hecho, Scientific American advierte que si la IA sigue penetrando a este nivel, entonces cada centro de datos experimentará un crecimiento del 10% en su consumo energético. El gasto global en servicios de nube pública aumentará en 2024, generando una creciente dependencia de proveedores de coubicaciones. La seguridad es fundamental, con un 80% de CIOs planeando aumentar el gasto en seguridad cibernética según Gartner, mientras las normativas de seguridad de datos crean desafíos de estandarización.

Históricamente, las empresas que operan centros de datos han gestionado racks con una densidad energética de 3 kilovatios (kW) por rack. Hoy en día, este número ha aumentado a 10 kW en promedio, pero las exigencias de la IA y la computación de alto rendimiento están impulsando estas cifras hacia densidades de hasta 100 kW por rack. Este aumento en la densidad implica no solo un consumo energético más elevado, sino también la generación de un calor considerable, que es un reto crítico a manejar.

La solución predominante para este exceso de calor son las tecnologías de refrigeración líquida, que reemplazan los métodos tradicionales de refrigeración por aire, los cuales se quedan cortos en eficacia para las demandas actuales. La mayoría de los racks de alta densidad solo pueden funcionar con la ayuda de tecnologías de refrigeración líquida. No obstante, adoptar esta tecnología presenta barreras significativas, ya que muchos centros de datos carecen de la infraestructura necesaria para implementar sistemas de refrigeración líquida. Además, el reequipamiento de los centros de datos existentes para integrar esta tecnología no siempre es viable desde el punto de vista financiero o práctico.

Otro aspecto crucial es el mantenimiento de estos sistemas. En la mayoría de los casos, la refrigeración líquida plantea un desafío para el mantenimiento simultáneo de los bastidores de servidores, ya que deben apagarse y retirarse durante el proceso. Esto puede resultar problemático en operaciones que requieren una actividad ininterrumpida.

Ante estos desafíos, los Centros de Datos están siendo obligados a considerar serias modificaciones en su estructura y diseño para adaptarse adecuadamente a las intensas demandas de la IA. Esto incluye desde la gestión energética hasta la adaptación de sistemas de refrigeración y el fortalecimiento de la infraestructura física. Hoy en día, la atención se ha desplazado hacia la construcción rápida de centros de datos más grandes y eficientes, especialmente diseñados para satisfacer las exigentes demandas de la IA. Este cambio no solo es esencial para mantener la competitividad y eficacia de los centros de datos, sino también para garantizar que puedan seguir apoyando el avance tecnológico que la sociedad moderna demanda.

La explosión de la adopción de la inteligencia artificial está transformando la industria de los centros de datos de una manera sin precedentes. El aumento en la generación de datos, los requisitos de energía y las necesidades de refrigeración son solo algunos de los desafíos que enfrentamos. Para el sector inmobiliario, esto representa tanto un reto como una oportunidad. Los inversores y desarrolladores deben estar preparados para apoyar esta evolución con infraestructuras adecuadas y sostenibles. La colaboración con gobiernos locales y la adopción de tecnologías avanzadas serán claves para superar los obstáculos actuales y futuros.

El sector inmobiliario tiene un papel crucial en facilitar esta transición. Desde la selección de ubicaciones estratégicas hasta la implementación de soluciones de energía renovable y tecnologías de refrigeración avanzada, cada decisión tendrá un impacto significativo en la capacidad de los centros de datos para cumplir con las crecientes demandas de la IA. Al abordar estos desafíos de manera proactiva y colaborativa, podemos asegurarnos de que la infraestructura digital esté preparada para soportar el progreso continuo de la inteligencia artificial, contribuyendo así al desarrollo sostenible y al crecimiento económico global.

Director de Data Centers de JLL en Latinoamérica

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