Metalfor, uno de los principales fabricantes de maquinaria agrícola del país, activó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba en un intento por contener el deterioro de su situación financiera y laboral. La compañía, que emplea a unos 600 trabajadores en sus plantas de Marcos Juárez y Noetinger, inició el proceso en medio de atrasos en el pago de salarios y deberá negociar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) nuevas condiciones para sostener la actividad.
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Metalfor busca oxígeno: abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis y negocia con la UOM
La fabricante de maquinaria agrícola atraviesa su momento más delicado. A la caída del negocio se suman una deuda superior a los $52.000 millones y una cadena de pagos cada vez más comprometida. Emplea en forma directa a más de 150 personas.
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Las ventas se redujeron de 116 máquinas durante el primer trimestre de 2025 a apenas 56 unidades en igual período de este año.
La apertura del PPC representa un nuevo intento por ganar tiempo en una empresa que desde hace meses enfrenta problemas de liquidez, caída de la actividad y una fuerte presión financiera. El mecanismo le permitirá abrir una instancia formal de negociación con el gremio mientras busca recomponer una estructura económica que continúa deteriorándose pese a las medidas adoptadas para reordenar sus pasivos.
El escenario marca un fuerte contraste con las expectativas que había generado el crédito internacional por u$s50 millones que había conseguido de la United States International Development Finance Corporation (DFC). Los primeros desembolsos llegaron en noviembre del año pasado y la operación terminó de cerrarse a comienzos de febrero con el objetivo de refinanciar deuda de corto plazo, fortalecer el capital de trabajo y darle aire financiero a la compañía. Sin embargo, el contexto del negocio terminó agravándose.
Deudas millonarias y una cadena de pagos cada vez más tensionada
La radiografía financiera muestra el alcance de la crisis. De acuerdo con la Central de Deudores del Banco Central, Metalfor mantiene compromisos con entidades financieras por más de $52.000 millones.
Aunque una parte importante de esas obligaciones permanece en Situación 1, la empresa concentra diversas deudas en categorías de mayor riesgo. Entre ellas sobresalen $9.634 millones con el Banco de Córdoba, $2.179 millones con el Banco del Chubut y $1.000 millones con Santander, todos clasificados en Situación 3, mientras que otros $843 millones correspondientes al ICBC ya figuran en Situación 4, uno de los niveles más comprometidos de la escala del Banco Central.
El rojo de la empresa también se refleja en la cadena de pagos. Según los últimos registros, la compañía acumula 510 cheques rechazados por $4.765 millones, un salto significativo respecto de los niveles que mostraba apenas semanas atrás y una señal del deterioro de su liquidez. El menor nivel de actividad terminó agravando el cuadro. Actualmente las plantas trabajan alrededor del 50% de su capacidad instalada, muy por debajo de los niveles históricos de producción.
El desplome ya había quedado expuesto en el balance
Las dificultades no surgieron de un día para otro. En el balance correspondiente al primer trimestre de 2026, Metalfor ya había reconocido un fuerte deterioro de su operación. Las ventas se redujeron de 116 máquinas durante el primer trimestre de 2025 a apenas 56 unidades en igual período de este año. La producción siguió el mismo camino y cayó de 86 equipos a sólo 38, reflejando una contracción superior al 50%.
La rentabilidad también sufrió un fuerte golpe. El resultado operativo ordinario pasó de $10.330 millones a apenas $783 millones, lo que implicó una caída cercana al 92%. Aunque la empresa logró mantener un resultado neto positivo, gran parte de esa mejora respondió a ingresos financieros y por tenencia y no al desempeño de su negocio industrial.
En esa presentación, la propia compañía admitió que estaba llevando adelante una reorganización financiera y operativa para adecuar el perfil de vencimientos de sus pasivos al ciclo de generación de fondos. También atribuyó parte de la caída comercial a la expectativa que había generado la llegada de nuevas líneas de financiamiento durante Expoagro, lo que demoró decisiones de compra de muchos productores.
Sin despedios ni suspensiones
Mientras tanto, el Procedimiento Preventivo de Crisis abrió una instancia de negociación entre la empresa, el sindicato y la Secretaría de Trabajo de Córdoba con un objetivo inmediato: preservar la continuidad de la actividad mientras se busca una salida a la crisis.
Como primera medida, las partes acordaron mantener un "status quo", lo que implica que Metalfor no podrá avanzar con despidos ni suspensiones de manera unilateral mientras dure el procedimiento, una herramienta prevista por la Ley de Empleo para ordenar este tipo de conflictos cuando una empresa acredita dificultades económicas.
Además, la autoridad laboral otorgó a la compañía un plazo de 48 horas para presentar un plan de acción en el que detalle cómo pretende afrontar la crisis y garantizar la continuidad de sus operaciones. Una vez presentado ese documento, la UOM contará con el mismo plazo para analizarlo y formular observaciones, en una negociación que inicialmente tendrá una vigencia de diez días, aunque podrá extenderse si las partes continúan dialogando.
El desenlace de ese proceso será determinante para una empresa que hasta el año pasado lideraba el mercado argentino de pulverizadoras y que hoy enfrenta el desafío de recuperar su equilibrio financiero sin poner en riesgo la continuidad de una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país.



