18 de agosto 2026 - 13:07

Metalfor perdió $26.484 millones, redujo sus ventas a la mitad y prepara un fuerte ajuste

La empresa acumula 729 cheques rechazados por más de $6.400 millones y una deuda bancaria superior a $52.000 millones. Tras despedir a 35 trabajadores, busca reducir hasta 420 puestos y el concurso aparece en el horizonte.

Metalfor sufre la contracción que afecta a todo el mercado de maquinaria agrícola en Argentina.

Metalfor sufre la contracción que afecta a todo el mercado de maquinaria agrícola en Argentina.


Metalfor pasó de ganar $11.870 millones en el primer semestre de 2025 a perder $26.484 millones entre enero y junio de este año. El nuevo balance muestra cómo se profundizó el problema que la fabricante cordobesa de maquinaria agrícola ya venía arrastrando desde comienzos de año, con una fuerte caída de las ventas y la producción, problemas para conseguir insumos y atrasos en el pago de salarios. A esto se suma una deuda bancaria que supera los $52.000 millones y una cadena de pagos cada vez más complicada.

Metalfor facturó $48.045 millones en el primer semestre, contra $95.779 millones un año atrás, mientras que el resultado operativo pasó de una ganancia de $20.196 millones a una pérdida de $9.726 millones. El resultado financiero también fue negativo, por $18.360 millones, y terminó de llevar las cuentas al rojo.

La caída de los resultados está directamente relacionada con lo que pasó en la fábrica. Durante los primeros seis meses del año, Metalfor produjo 95 unidades, frente a 208 en igual período de 2025. En su principal producto, las pulverizadoras autopropulsadas, la producción de equipos automotrices pasó de 67 a apenas 21 unidades.

Las ventas siguieron el mismo camino. La compañía comercializó 167 máquinas en el semestre, contra 258 un año atrás. En equipos automotrices nacionales, principalmente pulverizadoras, pasó de vender 115 unidades a 53, mientras que los equipos de arrastre bajaron de 27 a 9.

La propia empresa reconoce en la reseña que acompaña el balance que el buen nivel de negocios que había conseguido durante Expoagro no se mantuvo en los meses siguientes, incluso durante Agroactiva. Al mismo tiempo, la situación financiera empezó a complicar cada vez más el funcionamiento de la compañía. Los bancos redujeron su exposición, se achicaron las líneas disponibles para financiar capital de trabajo y los proveedores comenzaron a restringir las entregas.

El problema terminó llegando directamente a la producción. Metalfor reconoce que “la falta de recursos dificultó recomponer materiales y salarios” y que esa situación terminó afectando tanto la fabricación como las entregas. La empresa sostiene que todavía tiene demanda potencial para sus productos, pero necesita recuperar el financiamiento y recomponer la relación con bancos y proveedores para poder convertir esos pedidos en máquinas entregadas.

Una deuda que vuelve a poner presión sobre la empresa

La caída del negocio se produjo después de que Metalfor consiguiera un importante financiamiento para tratar de ordenar justamente este problema. A fines de 2025, la compañía obtuvo un crédito de u$s50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos (DFC), a ocho años, destinado a refinanciar deuda de corto plazo y fortalecer el capital de trabajo.

El financiamiento permitió ganar tiempo, pero la recuperación de las ventas no llegó al ritmo que necesitaba la empresa. Con menos máquinas vendidas y una generación de fondos cada vez más baja, los bancos empezaron a reducir su exposición y a limitar las líneas disponibles. Al mismo tiempo, algunos proveedores restringieron las entregas, lo que terminó agravando las dificultades para mantener la producción.

La situación queda reflejada en el balance. Al 30 de junio, Metalfor acumulaba $194.408 millones de pasivo total, de los cuales $108.421 millones correspondían a obligaciones de corto plazo y $85.987 millones a compromisos de largo plazo.

La cadena de pagos también muestra el deterioro. Los últimos registros del Banco Central contabilizan 729 cheques rechazados por más de $6.419 millones. La deuda bancaria informada para junio ronda los $52.700 millones y entre las posiciones más comprometidas aparecen $9.159 millones con Banco de Córdoba en Situación 3, $2.179 millones con Banco del Chubut en Situación 4 y $843 millones con ICBC también en Situación 4.

De esta manera, el problema financiero dejó de estar concentrado en los vencimientos bancarios. La falta de fondos empezó a afectar la compra de materiales, el pago de salarios y el vínculo con proveedores, mientras la menor cantidad de ventas redujo todavía más el dinero que ingresaba a la compañía.

Metalfor busca reducir hasta 420 puestos de trabajo

Con la actividad en caída y la caja cada vez más ajustada, Metalfor avanzó sobre su estructura de costos. La empresa había abierto un Procedimiento Preventivo de Crisis para negociar con la UOM una reducción de personal, pero el PPC terminó la semana pasada sin ninguna medida aprobada.

Durante esa negociación, la compañía planteó reducir alrededor del 70% de sus aproximadamente 600 trabajadores, lo que equivale a unos 420 puestos de trabajo. La propuesta fue rechazada por el gremio y ahora Metalfor deberá definir cómo llevará adelante el achicamiento.

El conflicto laboral ya había escalado antes. En julio, la empresa despidió a 35 trabajadores de la planta de Noetinger después de haberles permitido ausentarse para asistir al partido de Argentina frente a Egipto por el Mundial de Clubes. En paralelo, puso en marcha un esquema de retiros voluntarios, aunque la falta de fondos dificulta afrontar esas salidas, mientras continúa pagando salarios con atrasos y por tramos.

Ahora, en la reseña que acompaña el balance, la propia compañía anticipa que durante agosto planea “disminuir significativamente su estructura” y retomar una producción acorde con sus posibilidades comerciales y financieras. El objetivo es bajar el punto de equilibrio y concentrar los recursos en el negocio que todavía puede sostener.

Para eso, Metalfor prevé ajustar dotaciones, turnos, sectores y adicionales salariales, concentrar la producción en los modelos de mayor rotación y margen y discontinuar temporalmente actividades que no tengan un retorno inmediato. También buscará convertir en efectivo parte de sus inventarios y máquinas usadas, mientras preservará áreas que considera claves como ingeniería, posventa, repuestos y fabricación.

La empresa deja claro que el recorte apunta a que la estructura deje de consumir recursos por encima de lo que puede generar. “La reducción de estructura no es un fin en sí mismo: debe dejar una empresa menor, pero capaz de producir, entregar y crecer sin volver a consumir caja por debajo de su punto de equilibrio”, sostiene la dirección.

La expectativa es que, después del ajuste, la compañía pueda recuperar margen para volver a crecer. “Estas acciones que se irán implementando permitirán lograr una empresa más sana y acorde a la actual realidad, formando bases más sólidas para ingresar en una etapa de crecimiento en los siguientes ejercicios”, afirma Metalfor.

Más allá del fuerte recorte de personal que ya está planteado, en el sector sostienen que Metalfor estaría cada vez más cerca de presentarse en concurso preventivo de acreedores. La compañía todavía no hizo ninguna presentación judicial y busca primero avanzar con la reorganización de su estructura, reducir costos y recuperar liquidez. Sin embargo, con una deuda elevada, salarios que se siguen pagando con atrasos y una cadena de pagos deteriorada, el concurso aparece como una alternativa cada vez más concreta para reordenar sus compromisos y ganar tiempo frente a los acreedores.

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