Aumento inesperado de la demanda de espacios en la nube

Negocios

La necesidad de almacenar más datos de clientes y entornos analíticos está creciendo a nivel mundial. Muchas empresas adaptaron sus estrategias y modelos de negocio a la nueva realidad: migraron a soluciones Cloud y plataformas tecnológicas.

La llegada del Covid-19 cambió el día a día de las compañías y muchas se vieron obligadas a crear ambientes de trabajo remoto. Algunas directamente tuvieron que lanzarse a un proceso de transformación digital que, a su vez, llevó a un aumento de la demanda de servicios en la nube.

En esta coyuntura, se hizo más evidente la importancia de una infraestructura tecnológica apropiada; el teletrabajo y el crecimiento del e-commerce, entre otros factores, influyeron para que las empresas adaptaran su modelo de operación y dieran un salto hacia la digitalización.

Aunque este paso no es sencillo y requiere de una capacidad robusta en los Data Center, justo uno de los obstáculos que las organizaciones encuentran a medida que avanzan hacia la transformación digital. Esta situación crea la necesidad de mitigar la obsolescencia en el alojamiento de datos y para ello se busca más espacio, velocidad, actualizaciones e inversión en soluciones informáticas.

Por otro lado, para las empresas, invertir en mejoras de equipamiento, comprar máquinas nuevas y más sofisticadas, destinar mayores espacios físicos para instalar estos equipos y asumir todo su mantenimiento, representa un costo difícil de asumir en esta época.

Así, en la disyuntiva entre continuar equipando y actualizando la infraestructura propia o alquilar espacios a los proveedores de Data Centers mundiales, mucho más grandes y veloces, más compañías optaron por la segunda opción y se decantaron por servicios de Cloud Computing; es decir, a la adquisición de espacios en la nube con firmas reconocidas como Amazon Web Services, Google Cloud o Microsoft, que permiten alojar grandes cantidades de datos y correr sistemas informáticos a mayores velocidades.

En cuanto a porcentajes, las migraciones de las estructuras físicas tradicionales a la nube pública durante 2020 crecieron entre un 25% y un 30%, según datos propios de nuestros clientes.

Además, el workload aumentó en un margen del 30%, lo que va atado a un aumento de la infraestructura de conectividad, de consumo, ancho de banda e infraestructura de telecomunicación, con las mismas cifras.

Asimismo, hay que destacar que, a nivel mundial, la necesidad de gran almacenamiento de datos de clientes y entornos analíticos está creciendo. Solo un ejemplo de esto es que Northern Data AG, está construyendo en los Estados Unidos el centro de datos de HPC más grande del mundo. Antes de la pandemia planeaba tener una capacidad de un gigavatio, pero ahora lo ampliará a 3,6 gigavatios.

Adicionalmente, según el International Data Center (IDC), para 2022 más del 90% de las empresas del mundo dependerán de una combinación de nubes, lo que apoya la premisa de que la demanda de estos servicios está creciendo exponencialmente.

De hecho, hay iniciativas regionales que apuntan a mejorar la robustez de los sistemas en la nube. Por ejemplo, en Brasil, donde se ubica nuestra casa matriz. Finalmente, cabe señalar que, según análisis de Gartner, las inversiones en nube pública continuarán creciendo sobre todo en países como Brasil, en donde las compañías destinan el 2 por ciento de sus inversiones de TI en servicios de Cloud, una tendencia que continuará aumentando.

(*) Country Manager de TIVIT Argentina

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