1 de diciembre 2022 - 00:00

Notable drama francés con Daniel Auteuil

El guión examina la conducta humana en circunstancias extremas.

dilema. Daniel Auteuil, experimentado actor francés, el protagonista.
dilema. Daniel Auteuil, experimentado actor francés, el protagonista.

Paris, 1941, ha empezado la ocupación nazi. El orfebre Joseph Haffmann, dueño de una joyería de barrio en una esquinita de Montmartre, percibe que la ciudad está a punto de convertirse en una ratonera para los suyos. Pronto consigue enviar a esposa e hijos a la zona libre, y decide venderle el negocio a su empleado. Una venta falsa, se entiende, porque el otro tiene oficio pero le falta plata. Todo bien pensado, salvo por dos detalles. Uno es que de pronto se bloquean las salidas, así que debe refugiarse en el sótano de su ex negocio. El otro detalle, se lo dice la propia esposa del empleado: “Fue un error ofrecerle la tienda. Antes no teníamos nada. Ahora él quiere tenerlo todo”.

Ese “todo” incluye la apropiación definitiva del negocio, y la amistad de conveniencia con un oficial alemán que se le ha vuelto cliente y proveedor. Pero también incluye la ilusión de ser padre, de acrecentar el amor de su esposa, progresar en la vida, convertirse en patrón. No es mala persona. O no lo era. ¿Pero qué hacer con su ex patrón escondido en el sótano? El tampoco es mala persona. Además puede dar una mano impensada hasta ese momento, con algo que resulta vital (e inmoral) para los personajes, e inquietante para los espectadores. Hay varias vueltas de tuerca en esta historia, que es muy buena, y bastante reveladora del carácter humano, en lo bueno, lo incierto y lo reprochable. Y termina bien, pero no diremos cómo. “Este es un thriller íntimo”, ha dicho el director Fred Cavayé.

Intérpretes, excelentes, Daniel Auteuil, Gilles Lellouche, Sara Giraudeau, aquí poniendo cara de aparente mosquita muerta, y Nikolai Kinski, que por suerte sale a la madre. Sorpresa: la base de este film es una exitosísima obra de teatro de Jean-Philippe Daguerre, pero la adaptación es tan buena que ese origen teatral ni se advierte. Adaptadores, Cavayé y Sara Kaminsky, hija menor del héroe argentino de la Resistencia Francesa, Adolfo Kaminsky. Un bonus, el tema que la mujer pone en la vitrola, motivo de enojo y arrepentimiento, es “Parlez-moi d’amour”, cantado por Lucienne Boyer, que alguna vez cantó con Gardel, actuó en Buenos Aires, se bancó la guerra con un marido judío, y terminó cantando en el Olympia con su hija, ganadora del Eurovisión.

“El dilema de Monsieur Haffmann” (Adieu Monsieur Haffmann, Francia, 2021). Dir,; F. Cavayé. Int.: D. Auteuil, G. Lellouche, S. Giraudeau, N. Kinski.

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