«Por la falta de seguridad jurídica, los inversores españoles prefieren dirigir sus capitales hacia Brasil y no a la Argentina.» Así lo señaló el catalán Jordi Fabregat, profesor de la escuela de negocios española ESADE, de visita en el país para dictar un curso. A continuación, el diálogo mantenido con este diario.
PERIODISTA: ¿Por qué los inversores que usted asesora en España prefieren invertir en Brasil y no en la Argentina?
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Jordi Fabregat: Principalmente, por la falta de seguridad jurídica en el país. Ven cómo en Bolivia y en Venezuela el gobierno decide quedarse con algunas empresas y temen que acá sea así. Además, otro punto es por la inflación. Y no por las cifras solamente, sino además por la incertidumbre por los datos que se divulgan.
J.F.: Es positivo y da una buena imagen. Desde afuera los inversores no pueden comprender por qué la Argentina paga 15% de intereses para colocar deuda con Venezuela si podrían pagar menos.
P.: España atraviesa un momento crítico en su economía. ¿Los datos oficiales divulgados se perciben en la gente?
J.F.: Sí. Todo el mundo se da cuenta de que se está dando una caída estrepitosa. La gente está muy asustada y con la sensación de que la realidad es peor que los datos. Nos da miedo que la crisis dure más de lo que esperábamos. Seguramente España va a entrar en recesión en los próximos meses. El tema es que la construcción allá representa 15% del PBI, y es justamente el sector que mayor caída está teniendo. También el consumo se frenó mucho. Además, se es consciente de que 2009 va a ser peor que 2008, por el aumento del desempleo, la recesión, la inflación, y a eso se suma que las arcas fiscales pasan del superávit al déficit.
P.: ¿El fortalecimiento del euro los perjudicó?
J.F.: Tuvo un doble efecto. Por un lado, no nos afectó en gran medida debido a que España comercia principalmente con Europa, aunque sí de manera indirecta por la recesión en el resto de los países del continente. Pero por otro lado, sirvió para paliar los incrementos de los precios de la energía.
P.: ¿Qué le parecen las medidas que anunció José Luis Rodríguez Zapatero?
J.F.: Van en buena dirección, pero hay que ver si se pueden efectivizar o no, porque el anuncio en sí suena bien, pero las cosas no se dan como por arte de magia.
P.: ¿En qué se diferencia la crisis española de la norteamericana?
J.F.: Que la banca española no está atada a las hipotecas «subprime» o de alto riesgo. En verdad por esa razón pensábamos que nos salvaríamos y tardamos más en reaccionar. Que los bancos no se expusieran a este riesgo fue gracias a las regulaciones del Banco de España, que no permitió que las entidades sacaran de sus balances las hipotecas y las titularizaran. El problema de la banca española es que está muy atada a la construcción, por lo que se le cae el principal negocio. Ahora las empresas españolas ya no consiguen tanto financiamiento.
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