5 de noviembre 2004 - 00:00

Bush, según su embajador

(Es raro que un embajador de los Estados Unidos salga a opinar en los medios y, menos, sobre cuestiones políticas internas de su país, como son las elecciones. Por eso, es interesante leer lo que Lino Gutiérrez dijo ayer al hacer una evaluación de la victoria electoral de George Bush, por el perfil del personaje y también porque aventó algunos prejuicios de los opinadores sobre los Estados Unidos y esta elección. Fue por radio «Mitre» en el programa de Néstor Ibarra.)

Periodista: Las palabras de Kerry fueron muy respetuosas para el presidente Bush...

Lino Gutiérrez: Sí, un discurso muy patriótico, un gran ejemplo de democracia el senador Kerry, y estoy seguro de que él hará una gran contribución en los años que vienen, porque, como usted sabe, él se queda en el Senado de los Estados Unidos.


P.:
En muchos países y también en la Argentina había más simpatía por el candidato demócrata, teniendo en cuenta que se mostraba menos duro y seguro que Bush, especialmente en el caso de Irak, de la guerra, del terrorismo.

L.G.: Bueno, al presidente Bush le tocó un tiempo difícil, le tocó el 11 de setiembre, le tocó la guerra mundial contra el terrorismo y hay muchos países que en verdad no estaban de acuerdo con nuestra política con respecto a Irak.


P.:
¿No habrá cambios en la política exterior?

L.G.: Bueno, siempre habrá cambios, uno aprende de los errores y sigue para adelante. En verdad, el presidente Bush está comprometido a acabar el trabajo que hemos empezado en Irak y a seguir la lucha contra el terrorismo mundial.

P.: ¿Usted cree que las elecciones en Irak en enero están aseguradas?

L.G.: ¿Aseguradas? Bueno, es un proceso largo, un proceso complicado. Es necesario que el pueblo de Irak se pueda pronunciar, que el pueblo iraquí pueda escoger a sus líderes, que aprenda lo que es la democracia, lo que es poder votar, lo que es poder expresarse públicamente, libremente sin temor a una dictadura. Es un trabajo que va a ser muy largo, va a ser un trabajo de años y décadas, pero, como dicen los orientales: «Una jornada de mil kilómetros empieza con un paso».


P.:
Una vez que se hagan las elecciones, ¿las tropas norteamericanas comenzarán a retirarse paulatinamente o permanecerán en Irak?

L.G.: Bueno, eso depende del gobierno de Irak, del gobierno que elijan los iraquíes. Por supuesto, el día que no nos quieran ahí nos vamos; hasta ahora, están muy interesados en que permanezcamos allá para entrenar el nuevo ejército iraquí y para asegurar un poco la seguridad. Porque usted sabe que, en estos momentos, hay muchos g r u p o s de gente de afuera y fundamentalistas que están atacando a muchos civiles iraquíes en actos de terrorismo.


P.:
¿Cómo logra equilibrarse una situación así en un país donde la misma ciudadanía está dividida y donde unos aceptan y otros no?

L.G.: Como dijo el presidente Bush, señor Ibarra: «A mí no me gustaría ser ocupado por un poder extranjero»; es una situación difícil. Pero por eso es clave poder tener elecciones.


P.:
¿No hay temor de un nuevo Vietnam?

L.G.: Yo creo que no; la diferencia es que, si usted tiene un gobierno electo por el pueblo, yo creo que empieza uno a identificarse más con ese gobierno y se hará como lo quieran ellos.


P.:
Vietnam tenía su propio gobierno, ¿no?

L.G.: Pero era un gobierno que no era legítimo...


P.:
Era representativo...

L.G.: No era tan representativo; por eso es muy importante que tengamos elecciones.

P.: ¿Por qué los jóvenes norteamericanos no votan?

L.G.: Señor Ibarra, yo no tengo la misma información que usted. La información mía es que los jóvenes sí aumentaron su participación, pero que no sólo los jóvenes, sino que también los viejos y la gente de mediana edad aumentaron la participación. Así que lo que se esperaba era que los jóvenes votaran por Kerry y así lo hicieron, pero 55% votó por Bush.


P.:
¿Cuál va a ser el Bush que vamos a ver en los próximos años?

L.G.: Yo creo que el presidente fue muy claro en extenderles la mano a sus contrincantes y decirles: «Yo quiero su apoyo, yo quiero merecer su apoyo». Yo creo que vamos a ver eso; los norteamericanos quieren un futuro mejor y quieren cooperar. Ahora, no olvidemos que el presidente

Bush recibió 59 millones de votos y un mandato de parte del electorado: es la cantidad de votos más alta de un presidente norteamericano, así que eso es claro, pero al mismo tiempo yo creo que el presidente Bush sí quiere reconciliarse con alguno de sus rivales.

P.:
¿Cuál es la razón para que la economía de su país, que se ha desacelerado, no influyera en la elección?

L.G.: Bueno, yo quiero aquí citar algo que he leído en la prensa argentina y, por cierto, quiero felicitar a la prensa argentina por la manera en que ha reportado la elección nuestra, que ha sido muy objetiva y muy impresionante. Pero leo aquí las razones del voto: 86% dijo que el terrorismo era importante -éstos son los votantes de Bush-; los valores morales, la segunda razón más importante; y la guerra en Irak, la tercera. Y para los que votaron por Kerry, fue la economía lo más importante. Así que cada ciudadano tenía razones diferentes para votar de la manera en que votó.


P.:
Pero la mayoría, 86%, le dio más preocupación al terrorismo que a la economía.

L.G.: De los votantes de Bush; de los votantes de Kerry fue la economía el factor más importante.


P.:
¿Se mantendrá el apoyo por parte del gobierno de Bush a la Argentina?

L.G.: Sí. Yo creo que nosotros entendemos el problema argentino; nadie quiere que la Argentina vuelva a los problemas del pasado, y pretendemos hacer todo lo posible para que eso no ocurra. Nuestra posición no ha cambiado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar