"Chávez no era un anti-ALCA"
-
¿Libre albedrío? IA para condicionar y manipular
-
Más de un tercio de las empresas en Argentina ofrece beneficios para el retiro
P.: Allí adoptó una postura muy crítica sobre EE.UU...
E.G.: Claro. Porque ese lineamiento también se da en el plano estratégico militar, refiere a la llamada guerra asimétrica y profundiza el enfrentamiento con Estados Unidos.
P.: ¿El formato de esa política es la diplomacia más activa?
E.G.: Para difundir el socialismo del siglo XXI impulsó una diplomacia más activa y se entromete en la política de otros países cuando se pretende hacer política exterior en otros territorios como si fuese el propio. Esa actitud ha provocado crisis como las ocurridas en México, donde se terminó casi en una ruptura, hubo tensiones con Perú y también lo que ha ocurrido recientemente con la Argentina.
P.: ¿Cómo evalúa la relación bilateral con la Argentina, a partir del vínculo entre Chávez y Néstor Kirchner?
E.G.: Hay que decir que la relación tiene un sustento más profundo que lo que pueda ser la coyuntura de la relación entre dos presidentes. Es histórico, de muchos años. Se ha fortalecido ahora el intercambio comercial, con mejoras para la Argentina, así como también la participación financiera de Venezuela allí. Hay una relación sólida empañada, esperemos que sólo momentáneamente, por algunas desavenencias.
P.: Fue mejor cuando compró deuda.
E.G.: Aquello fue un buen negocio para Venezuela porque los bonos argentinos se valorizaron.
P.: ¿No es entendible que Chávez busque socios para no quedar aislado?
E.G.: Chávez planificó la construcción de alianzas estratégicas muy sólidas con el pivote central en el petróleo: se ve en el caso de Rusia, de China, con la India, y en el hemisferio con Petrocaribe o el gasoducto del sur. Venezuela siempre tuvo esa política pero Chávez le agregó el condimento de la confrontación.
P.: Con el foco en EE.UU. y el ALCA.
E.G.: Fue un cambio: el discurso oficial hasta 2004 sostenía que el ALCA era una opción de integración pero no necesariamente la única. Se sostenía que había que estudiarla, evitar las asimetrías, discutir. Después hubo un giro.
P.: ¿Chávez era pro ALCA?
E.G.: No podría decir que fue pro ALCA, pero al principio lo veía como una opción que se podía conversar, replantear y renegociar. Por entonces no se ponía en el plano del rechazo absoluto, como anti-ALCA, tal como ocurrió desde fines de 2004.
P.: La información internacional afirma que gana Chávez y que sólo hay que esperar por cuánto. ¿Lo ve así?
E.G.: Si uno hace un seguimiento de la visión que hay en el exterior sobre el proceso electoral nota que caló la sensación de que Chávez tiene un triunfo asegurado. Esa matriz se transmitió a la luz de lo que arrojan las encuestas que hablan de un resultado abultado. Hay otras que reportan resultados más estrechos pero no han tenido tanta repercusión. Aquí la percepción es otra: uno ve que Rosales tiene mucho respaldo.




Dejá tu comentario