Suba de tasas en Chile: ¿cuál será el impacto para las pymes y empresas?

Opiniones

Con la subida de la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central en 75 puntos base, el mayor en los últimos 20 años, se pretende frenar la inflación actual. ¿Qué consecuencias tiene en la economía real?

Ante la decisión del Consejo del Banco Central de Chile que acordó incrementar la tasa de interés de política monetaria en 75 puntos base, hasta 1,5%, determinación que fue adoptada por la unanimidad de sus miembros durante la Reunión de Política Monetaria, surge una pregunta: ¿cuál será el impacto para las Pymes y empresas?

Primero que todo hay que tener claro que cualquier incremento en los costos de fondeo, es decir de las tasas de interés, no sólo afectan a las personas, sino también a las empresas.

Lo anterior es lógico, a mayor tasa de interés, mayor es el costo que pagarán las empresas en sus diversos formatos de financiamiento, tales como Factoring, Leasing, Créditos Comercial, Créditos de largo plazo o cualquier estructura de financiamiento para capital de trabajo de las empresas, incluso, el mismo crédito directo que puedan lograr empresas de menor nivel con empresas de mayor nivel se verán afectados por el costo mayor de financiarse para todo el mercado de organizaciones empresariales.

Es una situación complicada, en especial para las empresas pequeñas y medianas, puesto que para éstas siempre es una aventura conseguir los financiamientos óptimos y necesarios para cada uno de sus proyectos, y esto se explica porque históricamente este segmento de clientes bancarios tiene una historia de vida que no acompaña el análisis de riesgo como perfil de deudor para los bancos.

Es así que hasta el 2019, la estadística evidenciaba que en Chile sólo el 40% de las empresas que nacen sigue activas después de 7 años de operación, donde en contraposición el 60% de estas empresas mueren a los 7 años de haber sido creadas.

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Con la subida de la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central en 75 puntos base, el mayor en los últimos 20 años, se pretende frenar la inflación actual y lograr cumplir la proyección del 5,7% para el 2021, inflación que es casi el doble a la que Chile venía mostrando en las últimas décadas. Lo anterior es evidencia que existe más dinero circulante y que los precios suben por este concepto pero también por la escasez de producción de bienes dada la pandemia.

Ahora bien, como en economía y en cualquier ciencia social los efectos de cualquier decisión no sólo son directos, sino también indirectos, se produce una contracción en los índices mercantiles de los países cuando la tasa de interés aumenta. Llevando las cifras a terreno, si hasta el año 2019 una empresa podía financiar una inversión en UF con un crédito de largo plazo con tasas aproximadas del 2,8% en 15 años, hoy en promedio podrá lograr tasas del 4,5% al 5%, esto significa que el costo de financiarse para esa empresa hoy será de un 19% anual más caro que en el 2019. Si en el mismo año existían líneas de capital de trabajo en la banca con plazos de 1 hasta 5 años con tasas aproximadas del 1,5%, hoy encontrarán tasas aproximadas de un 3% anual. Esto significa que, en promedio, las empresas pagarán casi el doble en costos financieros por lograr financiamientos.

En la práctica, este aumento del interés financiero tiene un efecto directo en dos áreas de la gestión de una empresa. En primer lugar, la utilidad y las decisiones de inversión lo que a su vez afecta la expansión del empleo. Si el costo de financiarse aumenta, la utilidad de las empresas disminuye, entre un 4% a un 8%, en tanto, también se reduce el gasto en inversión.

La idea es que cada vez que las empresas se ven enfrentadas a estas situaciones busquen mecanismos de seguir siendo más competitivas en las áreas, junto con buscar eficiencia en la productividad, revisar gestión de precios, incorporar nuevos nichos o productos dentro del mercado y, aún más importante, es buscar la eficiencia del flujo de caja reestructurando deudas de corto plazo en largo plazo con el objetivo de no poner en riesgo la caja operativa que es la que permite que la empresa funcione correctamente en su operación diaria.

De acuerdo con esto, opciones para llevar la deuda de corto a largo plazo pueden ser refinanciar deudas en modelos de Leaseback mediante un activo fijo (arrendamiento financiero), tomar deudas con estructuras bullet (solo pago de intereses) o derechamente créditos con perfil hipotecario de 15 a 25 años plazo con el objetivo de reducir el pago mensual de las deudas que paga mensualmente.

Economista y director de Finanzas Corporativas de OpenBBK.

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