"Conflicto desagradable", se queja un burócrata europeo
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P.M.: Confío en la reconciliación entre los dos países y en que se ponga pronto fin a este conflicto indeseable. El Banco Mundial dio su respaldo con un considerable retraso, pero me congratulo por el resultado de la votación. Creo que este proyecto y esta inversión serán en beneficio de los dos países, no sólo de Uruguay.
P.: El principal cuestionamiento continúa siendo la posible contaminación, y sobre este punto hay todavía muchas dudas...
P.M.: Por la información que tengo, Botnia respetará todos los requisitos necesarios y los estándares europeos, y no hay señales de lo contrario. Le repito, confío plenamente en que haya una reconciliación y una solución rápida, porque este conflicto ya es desagradable.
P.: ¿Más allá de conjeturas, la UE está dispuesta a mejorar la oferta de reducción de los subsidios agrícolas que este bloque le hizo al Mercosur en 2004?
P.M.: Esa oferta no fue un ofrecimiento de «tómalo o déjalo», sino una oportunidad para negociar, que luego no se dio. Pero, déjeme decirle que en el momento oportuno, y si el Mercosur hace una mejor oferta también, estudiaremos una flexibilización. Cuando llegue el momento queremos ver qué es lo que se puede mejorar.
P.: ¿Puede haber acuerdo en 2007?
P.M.: Estamos comprometidos a trabajar mucho. Es mucho también lo que hizo en su momento mi antecesor, Pascal Lamy, y ahora queremos, y debemos, avanzar. Pero primero tenemos que saber qué sucederá próximamente en las negociaciones de la Ronda de Doha (entre marzo y abril), para luego saber si debemos profundizar las discusiones multilaterales o si, por el contrario, tenemos que hablar de manera bilateral. Lo que queremos es que las dos partes, si tenemos que retomar negociaciones serias, lo hagan con una combinación de ambición y realismo. Hay voluntad política de este lado.
P.: La UE anunció esta semana que comenzaron negociaciones con la Comunidad Andina. ¿No es contradictorio realizar este avance con un bloque que está en crisis y con países como Ecuador y Bolivia, que denuncian precisamenteel libre comercio?
P.M.: No tengo razones para afirmar que gobiernos comprometidos por firmar acuerdos con la UE lo estén dudando. Creo además que tenemos objetivos similares. La pelota está ahora en el patio de la CAN, que debe mostrar sus próximos movimientos. Sí quiero mencionar que existe un problema con un país de ese bloque: Ecuador. Si este estado recurre ante la OMC para denunciar a la UE por el comercio de bananas, no creo que se pueda avanzar en acuerdos comerciales. No se puede negociar y litigar a la vez. Esto complica las discusiones. Más que complica, las hace imposibles.
P.: ¿Usted anunció hoy (por ayer) que la UE avanzará en medidas de protección contra la competencia desleal, como, por ejemplo, sanciones antidumping. ¿No es contradictorio con la intención de avanzar en el libre comercio?
P.M.: Esta medida no es contra nadie en particular, sino una reglamentación particular para la UE con el objetivo de perfeccionar mecanismos aceptados por la OMC. Además, y en un listado donde están China, India y Brasil, nosotros estamos hoy en el décimo lugar en cuanto al uso de instrumentos de defensa comercial.
P.: ¿Puede haber avances en la negociación de Doha en cuanto a la posición de los Estados Unidos?
P.M.: Creo que hay muchos demócratas, partido que venció en las últimas elecciones, que tienen planes contrarios al libre comercio. Por ejemplo, nosotros estamos en plenas discusiones por el contrato de cielos abiertos, y no creo que esto lo haga avanzar. Habrá, además, fricciones inevitables cuando se crucen demócratas mayoritarios en el Congreso y un gobierno republicano. Pero igual debemos esperar. Se necesitan siempre dos para el tango, pero quiero decir firmemente que las cosas no fracasarán por falta de voluntad política.




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