Dirigencia debe hacer autocrítica
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En la medida en que los dirigentes ruralistas sepamos explicar la importancia del agro como motor de la economía nacional, tanto en su dimensión histórica como actual, tendremos la oportunidad de recuperar el espacio de liderazgo en la vida pública nacional que alguna vez supimos ocupar.
Ese eventual liderazgo del agro en general, y de la dirigencia rural en particular, implica al mismo tiempo una gran responsabilidad a la hora de conducir las relaciones entre el sector y el resto de la sociedad, más allá del aspecto puntual de la comunicación.
La gran demanda que surgió en el mundo en los últimos años ofrece la posibilidad de llevar a las actividades relacionadas con la generación de agroalimentos a niveles de producción nunca vistos.
El aprovechamiento de esa favorable circunstancia internacional nos ofrece la posibilidad de generar una reactivación en todos los sectores de la sociedad, cuyos efectos se han estado viendo en los últimos tres años como resultado del llamado boom exportador.
El impulso que acompaña ese nuevo auge de la producción y la exportación de agroalimentos puede lograr, a su vez, que desde otros sectores se empiece a mirar al agro con otros ojos. La dirigencia no puede pasar por alto esta ocasión.
Para lograr todos estos objetivos son fundamentales la unión y la cooperación de las entidades. Es esencial un ruralismo unido, que busque la concordancia en los grandes temas.
Una iniciativa muy importante en este sentido fue la conformación del foro de la cadena agroindustrial, que concentra más de 52% de las exportaciones argentinas y emplea a 35% de la población económicamente activa. Esta fue una iniciativa que suma a más de 40 cámaras y ya está arrojando sus primeros resultados, como la elaboración de trabajos académicos en temas tan diversos como sanidad, infraestructura de transporte, educación y política tributaria.
Resulta fundamental, asimismo, el fomento a la capacitación y la formación de nuevos dirigentes que adviertan y acepten estos desafíos. En la medida en que logremos consolidar la dirigencia rural podremos enfrentar la difícil coyuntura que atravesamos.




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