Apuntes para la reflexión en cuarentena

Opiniones

Reflexiones sobre la macroeconomía y el panorama post pandemia. Dejo en claro que una de las pocas certezas que podemos tener es que esto pasará y el apocalipsis zombie afortunadamente lo seguiremos disfrutando en el cine y la literatura.

Sereno en casa, procurando no dejarme abrumar por la sobreinformación invasora, el revoleo impúdico e imprudente de los opinólogos berretas, ignorantes e irresponsables: encontré el tiempo y la tranquilidad necesaria para poder reflexionar y pensar algunos temas sueltos en relación a la macroeconomía y otros, a la luz de lo que será el tiempo de la post pandemia (dejo en claro que una de las pocas certezas que podemos tener es que esto pasará y el apocalipsis zombie afortunadamente lo seguiremos disfrutando en el cine y la literatura).

Como todos estamos en estos días con necesidad de ocupar el inédito tiempo ocioso y de encierro, que mal no viene si lo tomamos con filosofía y evitamos caer en los efectos alucinógenos de la paranoia extrema, se me ocurrió dar formato a esta nota de una suerte de punteo de temas con breves comentarios que les permita a cada uno que los lee y le interesa, poder a su vez reflexionar y profundizar para sumar su aporte al intercambio de ideas e información, una de las increíbles habilidades humanas que nos distinguen, o deberían distinguirnos, de los chantas, pseudo especialistas lectores de solapa de libros y burros (déjenme acá el gusto de usar letra del gran Discepolo) que potencian y diseminan su “virus” con la facilidad que hoy brindan las redes sociales. Vayamos a los temas:

Impacto en la macroeconomía y la economía de las familias

Si, ya todos los sabemos y estoy más que saturado de escuchar esta como la primera conclusión reveladora de la luz divina que andan dispersando algunos grandes “gurúes” locales e importados. La pregunta relevante es que potencia tendrá el golpe y esto está en relación directa con la duración y consecuencias concretas de la pandemia. Lamentablemente esto es algo que hoy por hoy nadie puede pronosticar con cierto respaldo de datos consistentes y serios, si bien empieza a verse una pista por el lado asiático.

Hipótesis sobre desarrollo y duración de la pandemia

Si el auto no arranca cualquiera de nosotros llama al mecánico porque si le pido opinión al decorador de interiores seguramente usaré la SUBE. Si esto es algo que todos entendemos, me sigue intrigando porque en su gran mayoría los medios de comunicación masivos locales difunden las opiniones sobre este tema de cuanto manosanta y cabeza de termo encuentran por la calle. Hay en el mundo, y nosotros en Argentina también tenemos que estar profundamente orgullosos de tener, gente idónea en el tema que se dedicó y dedica desde hace años a estudiar y trabajar en el tema.

Toquen el timbre en cualquiera de nuestras excelente universidades, empezando por la UBA, en el CONICET, en los centros de estudio de nuestros hospitales públicos de especialidad, etc., etc. y van a encontrar opiniones serias, respaldadas y tranquilizadoras. Muchas de estas admirables personas forman parte, afortunadamente, de los grupos que el gobierno viene consultando. Esta gente nos dice que nos enfrentamos a un virus extremadamente contagioso, que genera síntomas de baja gravedad y solo deriva en complicaciones serias en una proporción relativamente baja.

El tremendo riesgo no se genera por los síntomas que provoca el virus, sino porque el potencial colapso de la atención de salud que dispara el número de víctimas fatales por falta de atención adecuada, y por ahí pasa la necesidad de bajar el ritmo de contagio (evitarlo solo se logrará con la vacuna aún no desarrollada). Este es el asunto, el resto es pura chachara diría el querible Saadi que nos cuida desde el cielo. A este respecto hay mucho material que alguien, ignorante del tema como nosotros puede consultar y entender, que básicamente están señalando que el caso a seguir y copiar es el de China y Corea del Sur, con severas e iniciales restricciones de circulación y contacto, sumado a controles preventivos de detección temprana, que en estos últimos días vienen mostrando que en cuestión de no muchas semanas se puede controlar el grado de contagio y paulatinamente suavizar las medidas restrictivas, sin eliminarlas, para lograr una cierta normalización de la vida cotidiana y, en lo que hace al punto anterior, poder ir logrando que los impactos durísimos sobre la actividad económica de las personas y empresas se puedan ir suavizando

La pandemia como detonador del problema de fondo

La economía de occidente viene incubando un problema ya desde el fin de la segunda guerra mundial y el establecimiento del nuevo orden mundial con el desarrollo de los paraísos fiscales por parte de la “city” financiera de Gran Bretaña en sus ex colonias, luego de la perdida de la hegemonía económica a manos Estados Unidos. Este proceso ha llevado a la situación completamente anómala para un sistema capitalista de producción de bienes y servicios, donde el sistema financiero resulta más potente y relevante que la economía real.

Se ha llegado a niveles de liquidez desproporcionados, con tasas de interés cercanas a 0 y libre circulación de capitales especulativos (cualquier similitud con un virus es pura coincidencia…) que ha fomentado el endeudamiento fuera de ratios prudentes de particulares y empresas en los países desarrollados, las crisis financieras sistémicas explosivas de países no desarrollados por falta de control de movimiento de capitales financieros y un crecimiento de las valuaciones del mercado accionario que multiplica varias veces, según el país y el mercado, el crecimiento de la economía real medido por el PBI, algo que se choca de frente con todo el andamiaje de la teoría económica contemporánea y que, nuevamente recurriendo al gran Discepolo (te extrañamos..) desata el reino de la “timba”.

La crisis de las hipotecas en Estados Unidos que gatilló el colapso económico del 2008 a nivel mundial fue solo un detonante que propagó el terremoto por el profundo desequilibrio reprimido de la economía global arriba descripto. La pandemia actual está cumpliendo el mismo papel que las hipotecas en 2008. El problema de fondo sigue siendo el mismo y más agravado, dado que las medidas adoptadas por los bancos centrales en el 2008 aplacaron el problema echando más nafta al fuego, más liquidez al sistema financiero que solo la volcó a la economía real vía créditos en una ínfima parte. Las primeras reacciones de los gobiernos de países desarrollados están copiando la receta del 2008. Ingentes cantidades de fondos volcándose al sistema financiero. ¿Se puede esperar un resultado distinto a futuro si se usa la misma receta que en 2008?. ¿Se puede esperar una reacción distinta de los gobiernos esta vez, a partir de la presión de la sociedad?. ¿Es posible que la memoria del 2008 dé fuerza a las líneas de pensamiento económico que vienen propugnando un cambio de paradigma con foco en el cuidado y fortalecimiento de la economía real por sobre la financiera?

El impacto en el tablero geopolítico

La desgracia de tratarse de un fenómeno que afecta vidas humanas, me genera cierto prurito en hablar abiertamente de lo fascinante que pueden resultar, en términos históricos, los cambios que se desencadenen en el tablero mundial del poder político y económico. Al igual que con la duración y recorrido de la pandemia, nadie hoy por hoy puede pronosticar concretamente por donde van a pasar esos cambios, pero si se me ocurren algunas disparadores en curso que pueden llevar a gestar estos cambios. El rol de China: las primeras medidas del gobierno Chino dejaron en evidencia el grado de dependencia de la economía real mundial al sistema de producción industrial chino.

Es algo conocido que se puede ponderar con datos estadísticos pero la masividad del parate productivo chino hizo que el efecto sobre la economía del resto de los países fuera tan brutal que esta situación se puso en primer plano. Una vez superada la crisis sanitaria, ¿Hay una chance que los gobiernos y compañías de países desarrollados se replanteen la ecuación de producción y estén dispuestos a sacrificar algo de rentabilidad por mayor costo de producción local en aras de evitar la dependencia de China?. El cuestionamiento a la globalización y el desarme del estado de bienestar: sin dudas el mundo como lo conocemos, con tráfico intenso y libre de personas y productos entre bloques económicos (en la UE por ejemplo no hay virtualmente fronteras) es un factor que conspira contra el control de transmisión de una pandemia como las que nos toca vivir.

Por otro lado la fuerte reducción del gasto en sistemas de salud pública de atención primaria está haciendo estragos en países como Italia y España, entre otros. ¿Las consecuencias de la pandemia masificarán la corriente de opinión opuesto a la globalización y repliegue del rol del Estado que se viene dando desde la década del 80?. ¿Este fenómeno fortalecerá el sentimiento político nacionalista o, por el contrario, si la evidencia del manejo de la crisis sanitaria muestra marcada impericia y consecuencias trágicas en países con gobiernos de esta tendencia como está ocurriendo en Italia y Brasil por ejemplo (y muy probablemente en Estados Unidos y Gran Bretaña, ver punto siguiente) pondrá un freno a este tipo de perfiles de gobierno?. El escenario en Estados Unidos: a la fecha que escribo esto, 21 de marzo, los especialistas advierten con algo grado de probabilidad que Estados Unidos y Gran Bretaña van rápidamente camino a convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia.

El descontrol actual en el ritmo de contagios en Estados Unidos y una catástrofe sanitaria al estilo de Italia con la economía más poderosa del planeta en virtual estado de paralización que consecuencias geopolíticas pueden desencadenar?. ¿Puede llegar a alterarse el equilibrio de poder político económico mundial entre con China y Rusia como protagonistas ganando poder?. ¿Puede ser esta situación, sumada a la comentada en el primer punto de este apartado, una oportunidad en el mediano plazo para Argentina para resetear su posicionamiento estratégico en el tablero mundial y encontrar aéreas de desarrollo económico sostenibles?

Muchos temas, muchos y múltiples escenarios posibles en los frentes económicos y geopolíticos. Una situación crecientemente angustiante para toda la población mundial, como pocas veces se ha dado en la historia moderna y de la que nos toca ser protagonistas. Pero también, como siempre sucede y sucederá, la chance de encontrar nuevas oportunidades que nos permitan sacar ventajas y beneficios como sociedad y como país si logramos tener la serenidad de espíritu y la madurez para escuchar y aprender en cada tema de las personas idóneas y con experiencia. Nos quedan bastantes días por delante de cuarentena para aprovechar y reflexionar e intercambiar ideas sobre estos temas. Aprovechemos

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