EEUU cerca de enfrentar una recesión
(El periodista dialoga con el experto en finanzas internacionales, que se esconde bajo el seudónimo de Gordon Geko, célebre personaje de la película «Wall Street». Brinda información precisa de lo que reflejan los últimos datos que llegaron a Wall Street y que Estados Unidos está cerca de enfrentar una recesión. Más allá de lo que impacte en los papeles norteamericanos, se trata de un tema a seguir de cerca por su repercusión en la economía mundial.)
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P.: La economía ha perdido vuelo. Con rapidez y en forma sostenida...
G.G.: En eso hay concordancia sin importar la fuente de información. Si la economía se estabilizara donde está ahora, su crecimiento no superaría 2%.
P.: Es un punto menos con respecto a la velocidad de crucero que rigió entre la segunda mitad de 2004 y los comienzos de 2006...
G.G.: Un punto y unas décimas.
P.: ¿El interrogante es si este shock adverso ya ha desplegado todos sus efectos o si todavía falta ver lo peor?
G.G.: Correcto. Tome los datos de la construcción. En el tercer trimestre, las obras cayeron 18% en el mercado de la vivienda pero subieron más de 8% en la construcción no residencial. En octubre, sin embargo, también se frenó ese renglón. Y si nos atenemos estrictamente al gasto del sector privado, la construcción no residencial ya había declinado en setiembre y repitió en octubre...
P.: Está claro que -en lo concerniente a la construcción- no hemos visto aún el piso. ¿No ocurre lo mismo con la industria automotor? Uno acaba de leer que las ventas de Ford declinaron más de 9% en noviembre...
G.G.: Las de GM subieron más de 5%. Toyota y DaimlerChrysler vendieron más vehículos que Ford en noviembre. Sucede lo mismo en el comercio minorista. No le está yendo bien a Wal-Mart pero, contrario a lo que era tradicional, hay otras cadenas que están prosperando. Digamos, Target. Son mercados que se achican como el automotor o se están desacelerando como el comercio minorista pero que además están cambiando y poniendo una presión adicional entre las firmas. Y eso dificulta su entendimiento.
P.: Pero qué cree que pasará en la industria cuando la polvareda se asiente.
G.G.: Tanto el ISM como el Beige Book son informes cualitativos (aunque la apariencia del ISM parezca desmentirlo) y son susceptibles a error. Pero le daría la derecha al ISM. Muestra retrocesos en producción, en nuevas órdenes, en el empleo...
P.: No es un buen augurio...
G.G.: No, pero es un daño asimilable. La clave pasará -como siempre- por el comportamiento del consumidor. Y allí, las últimas noticias no han empeorado sino que han sido más alentadoras. Después de dos meses de reducción del gasto en bienes no durables (una rareza), repuntó en octubre. El ingreso personal disponible también está creciendo a un ritmo que se afirma. Este es el lado positivo de los indicadores recientes.
P.: ¿Cómo reaccionará la Fed? Mañana se reúne el FOMC y debe adoptar una decisión...
G.G.: El discurso oficial no se movió un ápice. Y acabamos de escuchar a Kohn, Moskow y, después de mucho tiempo, a Bernanke... La tasa se mantendrá sin cambios.
P.: Los futuros de fed funds ya anticipan un recorte en marzo...
G.G.: Yo compro la idea. Pero si usted está tan nervioso como lo sugieren sus preguntas debería ir pensando en un movimiento más temprano, diría, en enero... P.: ¿Cómo jugará el derrape del dólar en el tramado de la Fed?
G.G.: Es un factor de riesgo. Pero que tiene su propio termómetro: en la medida que las tasas largas caigan -como lo están haciendo- no debería constituir un obstáculo para la acción...




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