Cómo conectar a emprendedores que quieren crecer con empresas que quieren ideas para innovar

Opiniones

El nuevo modelo de innovación abierta viene penetrando en el mundo de las empresas tanto a nivel global como regional.

Con la mirada puesta en el 2020, en un mundo que se ha vuelto tan cambiante y volátil, en el que las estrategias que hoy llevan a una empresa al éxito puede hacerla fracasar mañana si no se adapta a tiempo, es válido preguntarse cómo contribuir a diseñar y gestionar comunidades innovadoras.

La innovación abierta, término acuñado por el profesor de la universidad de Berkeley, Henry Chesbrough, es el nuevo paradigma de gestión de la innovación en el mundo industrial y desde INICIA creemos que es una buena oportunidad tanto para las empresas como para los emprendedores y por ello, nuestro objetivo es promoverla como una nueva manera de impulsar el ecosistema pyme y emprendedor local.

Pero, ¿qué es la innovación abierta y cuál es el cambio de paradigma? En palabras del propio del Chesbrough, la innovación abierta es “el uso de los flujos internos y externos de conocimiento para acelerar la innovación interna y ampliar los mercados para el uso externo de dicha innovación” (“Innovación abierta. Innovar con éxito en el siglo XXI.”, por H.Chesbrough, en Reinventar la empresa en la era digital, BBVA OpenMind, 2015). Y se contrapone al modelo tradicional de integración vertical, en el que las actividades internas de innovación conducen a productos y servicios desarrollados dentro de la empresa, que a continuación los distribuye, al que se lo denomina de innovación cerrada.

Este nuevo modelo viene penetrando en el mundo de las empresas tanto a nivel global como regional. Así lo demuestran algunos reportes que vienen monitoreando el tema. Como el publicado en marzo de este año bajo el título “Corporate Venturing Latam” y elaborado por el IESE Business School y Wayra de Telefónica. Allí se identifican 6 países como aquellos en los que más se concentra la actividad de corporate venturing. Solo en ellos, se detectaron 107 corporaciones con 184 subsidiarias ejecutando unas 460 iniciativas en 19 ciudades. Adicionalmente, se encontraron otras 52 iniciativas en otros países que no fueron contabilizadas por quedar por fuera del alcance del informe.

En otras palabras, y tal como expresa Miguel Arias, el director global de emprendimiento de Telefónica, en el prólogo del informe “El corporate venturing se ha convertido en algo más que una tendencia de moda en Latinoamérica.”. Además, ya no sólo se suscribe al ámbito de las grandes corporaciones de origen europeo o americano, sino que las empresas latinas surfean cada vez más estas aguas.

¿Qué oportunidad nos ofrece este nuevo paradigma y cómo podemos canalizarla? La posibilidad que se abre es la de generar flujos de ideas de adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro. Generar vínculos entre los diferentes actores del ecosistema que les permitan mejorar sus ideas a partir de las ideas de otros, al mismo tiempo que compartir sus ideas con los demás, permitiendo a cada parte combinar lo propio con lo ajeno y crear valor y nuevos modelos de negocio.

En el caso de las empresas grandes y los emprendedores o startups, esa complementariedad suele ser bastante clara. Mientras que las primeras cuentan con recursos materiales, conocimiento de los mercados, canales de comercialización y clientela ya desarrollada, capacidad de producción en escala, una marca reconocida, y muchas veces capital para invertir, cosas de las cuales los emprendedores suelen carecer. Estos últimos, se destacan por una alta motivación y pasión por sus ideas y proyectos, creatividad, mayor habilidad para transitar la incertidumbre y gestionan el riesgo, más agilidad para adaptarse a los cambios y trabajar por prueba y error, son más audaces y buscan romper barreras.

Desde esta mirada, el corporate venturing propone diferentes dispositivos que colaboran en la vinculación de empresas y emprendedores, como son los hackatones, los concursos o challenges, espacios de coworking, procesos de incubación y aceleración, alianzas estratégicas, e inversión de riesgo, entre otros.

Motorizar estos dispositivos, y ayudar a crear valor desde las habilidades combinadas de emprendedores y empresas es lo que hoy hacemos desde INICIA. Un ejemplo de ello es “Emprende HZ”, uno concurso abierto a emprendedores y startups que diseñamos para el Grupo HZ cuyo objetivo es generar soluciones creativas que impacten positivamente en los diferentes eslabones de su cadena de valor.

Las oportunidades que se abren en este tipo de articulaciones y vinculaciones colaboran al desarrollo económico, tecnológico y humano y nuestra contribución es el de puente, conector, y traductor entre el mundo de la empresa y el de los emprendedores.

(*) Directora ejecutiva de INICIA

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