15 de febrero 2007 - 00:00

Energía: qué es lo que va a subir

El tema energético se está volviendo más y más de actualidad, y no cabe duda de que debido a su importancia seguirá siendo así durante la próxima década. El precio del petróleo recuperó lo que había perdido en las primeras semanas del año y el valor del gas está más alto que a comienzos de enero. Hablando de inversiones, la definición de «sector energético» se ha ampliado enormemente. Hoy incluye las compañías petroleras integradas -las clásicas tipo BP y Shell-que, a pesar de estar ganando como nunca, se están volviendo estrellas fugaces por la erosión acelerada de sus reservas y de capacidad de extracción, sin hablar de las «cuotas» siempre mayores que tienen que abonar a los países donde operan.

Sin salir del sector petrolífero, están las compañías de exploración, entre las mejores Schlumberger y Halliburton, que también ganan muchísimo, con la diferencia que van a ganar más porque la búsqueda de nuevos yacimientos se hace cada día más difícil y más cara, y el precio del petróleo hoy justifica tales gastos.

  • Resurgimiento

  • Se habla de energía eólica: un título recomendado a finales de diciembre, Vestas, ya ganó 20%, mientras que todo el sector de energía solar, caído en desgracia en la segunda mitad de 2006, está resurgiendo con nueva fuerza, y subió 30%. Títulos europeos como Sunways, Solarworld y Q-Cells pueden dar mucho más este año, ya que el precio del silicón puro, que constituye hasta 80% del costo de las células solares, está bajando, gracias a la puesta en marcha de varias nuevas plantas de producción.

    La utilización del maíz en la producción de alcohol etílico lo ha hecho subir fuertemente; hoy cotiza arriba de los 3 dólares por bushel. Es probable que suba a su máximo histórico de 5 dólares de 1996. Como los campesinos son muy previsibles, todos se pondrán a plantar maíz, arrastrando -por escasez-los precios de soja, trigo, etcétera.

    El kilo de carne costará más también porque hablando de engorde de vacunos se calculan 7 kilos de granos para obtener un kilo de carne. En consecuencia, se incrementa mucho el valor de las tierras agrícolas, recomendadas desde hace varios años como la mejor inversión del mundo. Con el nuevo sector de las plantas de producción de alcohol que irá sustituyendo gradualmente a la gasolina en los autos. Entre las mejores de este sector se encuentran Archer Daniels Midland, una compañía que ya está experimentando con nuevas tecnologías que permitirán producir alcohol a partir de biomasa, utilizando la celulosa de la paja de trigo, de madera y de varios tipos de pasto. El sector automotor también está siendo revolucionado. Toyota, el líder en los motores híbridos, está en auge; las fábricas europeas están actualmente negociando con la Unión Europea los nuevos límites de consumo promedio; las marcas norteamericanas han perdido el tren, aunque su situación económica actual ha mejorado mucho en los últimos meses, a pesar de una constante caída en las ventas. Del hidrógeno ya nadie habla. Por años se gastaron miles de millones de dólares en nuevas tecnologías, pero resulta que el mayor problema es la distribución y la peligrosidad de ese gas. El precio del combustible, en resumen, afecta hasta en los alimentos de primera necesidad. En México ya ha estallado la «guerra de la tortilla» posterior al incremento de los precios de los alimentos básicos del pueblo. Esto no es más que el comienzo, los años que siguen no darán mucho espacio para el aburrimiento.

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