"Es un error reaccionar con histeria como hizo Cavallo"
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El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
El consejo de Calvo es no sobreactuar la reacción frente a
la crisis.
G.C.: Lo del INDEC se viene hablando desde hace bastante tiempo, no explotó puntualmente ayer. Es cierto que el inversor extranjero discrimina más entre los distintos países y no me sorprende que a la Argentina se la vea como más peligrosa.
P.: ¿Por qué cuesta tanto mejorar la imagen del país en los mercados?
G.C.: Si uno mira la historia de los últimos veinte años, tenemos una capacidad infinita de autodestruirnos. El gobierno debiera saber que este tipo de turbulencias son movimientos normales de mercado. Pero si el propio presidente Kirchner sale al estilo Cavallo y calienta el fogón, los mercados van a pensar que se puede reaccionar con más controles de capitales o medidas parecidas. Si hay una sobrerreacción del gobierno, es lógico que el inversor quiera seguir los acontecimientos desde afuera.
P.: ¿Entonces cree que el discurso de Kirchner pudo haber influido también en la caídatan fuerte de los títulos?
G.C.: A los mercados hay que dejarlos funcionar, estarán especulando y es problema de ellos. Pero lo que pase con los títulos no tiene por qué impactar sobre la economía real. Pero si salimos y empezamos a hablar, el especulador se asusta y se va. Es lo peor que podemos hacer en esta situación. El mensaje que debe transmitir el gobierno es que la economía está sólida, con crecimiento del empleo y de la producción.
P.: ¿Puede tratarse de un fenómeno pasajero?
G.C.: Todo depende del escenario que estemos observando. Si Estados Unidos entra en problema, habrá una búsqueda de activos de calidad y subirán las tasas de interés en emergentes. La ventaja que tiene la Argentina es que cuenta con muchas reservas y si es necesario puede utilizaras para compensar una restricción del crédito.
P.: ¿No sería peligroso que se empiece a pagar deuda con reservas, si siguen los mercados cerrados?
G.C.: Las reservas pueden utilizarse para cancelar vencimientos, pero hay que hacerlo de una manera que no espante al inversor. La gente puede comenzar a especular que se entró en crisis y esto puede generar una estampida. El propio Banco Central explica que tiene
reservas para que el país esté mejor preparado para los shocks internacionales.
P.: ¿Echar mano a las reservas sería una suerte de último recurso?
G.C.: No. Si fuera necesario también se puede volver al FMI para que el mercado tenga claro que tenemos un apoyo que excede a las reservas. Para eso está el Fondo. Pero considero que estamos muy lejos de ese escenario. Claro que es un error ponerse histéricos porque se puede terminar asustando al mercado y eso es muy peligroso. Lo veo muy lejos, pero luego de ver las reacciones de Cavallo, que con su actitud ayudó a la debacle en 2001 no hay que repetir este tipo de errores. Nunca se está totalmente a salvo de corridas contra la moneda y contra el sistema bancario.
P.: En cuanto a la caída de mercados, ¿puede tratarse de un ajuste más profundo de las cotizaciones luego de importantes subas en 2007?
G.C.: Veo que hay mucho nerviosismo porque no se entiende muy bien qué es lo que está pasando. Hace tiempo se venía esperando una corrección, sobre todo por el efecto de las hipotecas de baja calidad en el mercado inmobiliario. Para mi gusto el mercado sobrerreacciona por estas malas noticias. La volatilidad no me toma de sorpresa, porque hay muchas incertidumbres por la evolución de la economía estadounidense. Además, se produjeron en los últimos meses algunos cambios en los mercados internacionales que no pueden pasar de largo. P.: ¿A qué se refiere?
G.C.: Lo que estamos viendo son países, particularmente en Asia, que toman sus reservas para hacer inversiones en la economía real. China por ejemplo, puso u$s 3.000 millones para comprar una parte del fondo de inversión Blackstone. Los asiáticos ya tienen 2,4 billones disponibles para hacer este tipo de apuestas, en detrimento de la clásica apuesta en bonos norteamericanos. Esto le dio un impulso adicional a los activos en todo el mundo. El problema es que todo ello genera que la inflación siga siendo un problema latente para los Estados Unidos.
P.: ¿No podría ocurrir que esta fuerte caída de las últimas jornadas tenga que ver, simplemente, con una toma de ganancias por parte de los inversores?
G.C.: Las tomas de ganancias se mencionan mucho en los medios, pero como economista no lo entiendo. Por qué decide salir una gran cantidad de inversores al mismo tiempo no lo puedo explicar.
Entrevista de Pablo Wende




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