El estado de bienestar el Gran Bonete argentino

Opiniones

En la pandemia se abre una nueva oportunidad para ir en busca de una sociedad más justa.

Desde que recuperamos la democracia aquel memorable 10 de diciembre de 1983, pasado los primeros años, que fueron del destape, el goce de la libertad pura, de aprender a vivir en libertad y democracia. Pero hay un aforismo del gran filósofo y escritor José Narosky que marcó todas y cada una de las etapas que vivió el país desde entonces en la búsqueda del Gran Bonete de la equidad, una sociedad con justicia, con progreso, con sanos debates. El aforismo monumental dice: “Hay calumnias desatadas por un microbio; que ni un gigante puede detener”. El debate político, muchas veces estuvo teñido por esta situación.

Luego comenzó el Gran Bonete del estado de bienestar argentino, dicho en criollo: lograr una sociedad más justa, con mejor distribución del ingreso. Con progreso, empleo pleno y movilidad social. El desafío de montar una virtuosa maquinaria social de realizaciones, innovaciones. Pasó de todo en esos 5 años del Gobierno de Alfonsín. Lucha intestina para proteger la democracia recuperada, la impunidad para los genocidas, que levantamientos militares incluidos, sacudieron la sociedad. Miles de horas de debates televisivos, radiales y ríos de tinta reflejaron sucesos que por salud mental política conviene pasar al olvido. Pero en esa etapa el bienestar argentino, apareció otra ver como el Gran Bonete argentino. Todos sabemos, como la economía y los armados de la city porteña y el establishment dieron el tiro de gracia a Raúl Alfonsín que debió abandonar 5 meses antes el gobierno, en medio de saqueos e hiperinflación.

Así las cosas, con la consigna vacía “síganme”. El Bonete apareció de nuevo, esta vez lo tenía el ex presidente Carlos Menem. Sorprendió el caudillo del interior de patillas prominentes y poncho, que trajera consigo a la cumbre del poder un equipo de ultra neoliberales, enamorados de un Estado mínimo, ausente. Estos trataron de hacer una copia (mal hecha) de la sociedad norteamericana, el Bonete pasó a ser entonces el sálvese quien pueda, con un modelo de sociedad de servicios, la destrucción de la producción y lo peor: se rifó todo el patrimonio posible del Estado, alguien dijo astutamente, no solo se vendieron las joyas de la abuela, vendieron hasta la abuela. Duró poco el propio Menem esa aventura y la convertibilidad fue un cepo y mecanismo de relojería para la explosión de una bomba que nadie pudo parar. De la Rúa salió en helicóptero y con él se fue el Gran Bonete y la esperanza de muchos de un país más justo. Transición. La llegada de los Kirchner, sorprendió porque el Bonete apareció y se dio la más grande movilidad social de la historia de la Argentina, con crecimiento macroeconómico gemelos y con un impacto fenomenal en la redistribución. Pero no a todos les gustó que el Gran Bonete apareciera.

Un fenomenal desgaste político y cansancio de la sociedad llevó a creer que el Gran Bonete de Mauricio Macri iba a ser mucho mejor, distinto. La idea de cambio y de hartazgo de nombres convenció a una mayoría por estrecho margen de que Macri y era la hora de que cambiemos. Tristemente lo que vino no hace falta que lo relate. El Bonete del bienestar, no era el del bienestar, sino el de una inédita experiencia de Hood Robin, es decir, presión sobre los que menos tenían para darles a los más ricos. Una de las primeras medidas de Mauricio en el gobierno fue exceptuar a las mineras de impuestos, que algunos calculan unos 5 mil millones de pesos al año, y otra desatar el tarifazo salvaje sobre los servicios públicos, para ahorrar al estado unos 5 mil millones de pesos.

Hoy el Gran Bonete ha aparecido nuevamente y lo tiene toda la sociedad y vino por una necesidad inimaginable, enfrentar una de las pandemias de las más grandes de la historia de la humanidad.

Los argentinos tenemos una sola salida, entender que se ha encontrado el Gran Bonete, que lo tiene hoy circunstancialmente Alberto Fernández, aferrarnos a ese Bonete y la esperanza es posible.

Consultor en comunicación

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