Políticas de corresponsabilidad: ¿qué son y para qué?

Opiniones

Es necesario repensar el rol y oportunidades que tienen los distintos actores y organizaciones de la sociedad para revertir la desigualdad que enfrentan las mujeres en el ámbito laboral.

Actualmente en Argentina hay un 20% menos de mujeres que buscan o tienen trabajo, en relación a los varones. Esta brecha es mayor, cuando se trata de mujeres que tienen hijas o hijos menores a 6 años. Esta barrera de ingreso al mercado de trabajo se relaciona con la carga de las tareas de cuidados y domésticas que pesan en mayor medida sobre las mujeres. Según los últimos datos nacionales del INDEC sobre el uso del tiempo, las mujeres dedican 6,4 horas contra las 3,4 que dedican los varones.

El rol reproductivo y de cuidado era, y sigue siendo, asignado socialmente a la mujer, mientras que el productivo se asocia al varón. Estos roles de género, son construcciones sociales y culturales que establecen asimetrías de poder, y que excluyen a las mujeres del mercado laboral.

El trabajo doméstico y de cuidados está invisibilizado y desvalorizado socialmente. Sin embargo, se trata de un trabajo que es indispensable y del que nos beneficiamos social y económicamente.

Desde Grow realizamos un análisis del impacto del cuidado en el trabajo del que surge la necesidad de abordar la situación haciendo foco en el derecho de las personas a ser cuidadas; la revalorización de las personas que realizan tareas de cuidado tanto remuneradas como no remuneradas; la erradicación de la división sexual del trabajo, concientizando acerca de la corresponsabilidad en el cuidado.

Para trabajar sobre estos ejes es necesario repensar el rol y oportunidades que tienen los distintos actores y organizaciones de la sociedad para revertir la desigualdad que enfrentan las mujeres en el ámbito laboral.

En el sector privado las mujeres en Argentina representan solo el 33% de la fuerza laboral mientras que los varones ocupan el 67% de los puestos, sin sufrir alteraciones desde el 2000.

En este sentido, siendo que en la actualidad existe una desproporcionada carga de las tareas de cuidados y domésticas sobre las mujeres, consideramos que es urgente que las organizaciones empleadoras implementen políticas internas que pongan el eje en la corresponsabilidad de las tareas domésticas y de cuidado para garantizar que las licencias y beneficios, como las guarderías, sean otorgados y accesibles para todas las personas, sin distinción de género.

En el caso de las licencias, por ejemplo, creemos que es indispensable pensar desde el nombre que llevan, para que sean accesibles para todas las personas, gestantes o no gestantes, hasta implementar un sistema de monitoreo, desagregado por género, para conocer quiénes efectivamente las utilizan. También, consideramos que es fundamental tener licencias acordes para quienes pasan por un proceso de adopción, fertilización asistida, nacimiento múltiple o prematuro. Para alcanzar la igualdad de condiciones, es necesario tener en cuenta las situaciones particulares de las personas.

En este mismo sentido, desde Grow, acompañamos a las organizaciones a revisar sus licencias y beneficios. Por ejemplo, proponemos repensar el concepto de “Horario de Lactancia” y reemplazarlo por “Horario para cuidados de primera infancia”, extendiendo el beneficio a todas las personas que tengan hijas o hijos en los primeros años, para promover la corresponsabilidad en el cuidado.

Implementar licencias y beneficios para todas las personas, e incentivar a que quienes son parte de la organización las utilicen, más allá de su género, permite repartir las tareas de cuidados y domésticas de forma más equitativa, posibilitando que las mujeres tengan más tiempo para trabajar, capacitarse, hacer deporte u otras actividades que favorezcan su desarrollo y proyecto de vida.

(*) Investigadora de Grow, género y trabajo.

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