La transformación digital del sector salud vive uno de los momentos más determinantes de su historia. La irrupción de soluciones basadas en inteligencia artificial, el crecimiento del ecosistema healthtech y la demanda de experiencias más ágiles por parte de aseguradoras, prestadores y pacientes, están produciendo una aceleración de los cambios que experimenta el sector.
Industria healthtech: desafíos que marcarán la evolución de la salud digital
La transformación digital acelera cambios profundos en el sistema de salud, impulsados por la inteligencia artificial y el ecosistema healthtech. Privacidad, interoperabilidad, adopción humana y modelos de negocio sostenibles emergen como los principales desafíos para que la innovación se traduzca en mejoras reales.
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El futuro de la salud será más tecnológico, pero su éxito dependerá de una visión integral, segura y centrada en las personas.
Sin embargo, este avance, que resulta prometedor en términos de gestión y prevención sanitaria, también trae desafíos profundos que requieren del despliegue de estrategias, inversión y una visión sistémica.
Un contexto central para realizar un análisis de los retos y obstáculos más relevantes que hoy definen el futuro de la industria healthtech. Entre ellos: privacidad, seguridad y compliance, interoperabilidad, integración efectiva de la IA, adopción tecnológica por profesionales y pacientes, modelos de negocio sostenibles y escalables, integración con los procesos, e infraestructura desigual.
- Privacidad, seguridad y cumplimiento normativo: el pilar de la confianza
El manejo de información sensible —historias clínicas, diagnósticos, imágenes, tratamientos y datos biométricos— coloca a la ciberseguridad como una prioridad absoluta.
Con regulaciones cada vez más exigentes, las empresas proveedoras de tecnología deben garantizar:
- Protección de datos.
- Protocolos robustos contra ataques potenciales.
- Transparencia en el uso de la información.
- Cumplimiento de normas como HIPAA, GDPR o equivalentes locales.
La confianza es el activo más valioso. Sin seguridad, no hay adopción tecnológica posible.
- Interoperabilidad: conectar sistemas de salud históricamente fragmentados
Una de las principales barreras para la modernización es la falta de integración entre sistemas de hospitales, clínicas, laboratorios, aseguradoras y plataformas de atención virtual.
La interoperabilidad es clave para:
- Evitar duplicación de información y errores clínicos.
- Facilitar el acceso integral a datos clínicos del paciente.
- Reducir costos operativos.
- Mejorar la coordinación entre actores.
- Mejorar la experiencia del paciente (usuario/asegurado), al optimizar y mejorar la continuidad del cuidado de las personas cuando se mueven entre los diferentes actores del ecosistema en salud,
Como explican desde la Organización Panamericana de la Salud, la importancia de la interoperabilidad reside en que permite trascender los límites de una organización para promover una prestación de servicios de salud efectiva, informada y planificada.
Además, posibilita la recopilación integral y segura de las interacciones que tienen los usuarios con los sistemas de atención de la salud. Lo cual favorece a una toma de decisiones más efectiva y basada en información relevante.
El desafío ya no reside en desarrollar nuevas tecnologías, sino en lograr que todas ellas hablen en el mismo idioma.
Especialmente en el ámbito de la salud, existe la necesidad de establecer estándares y protocolos comunes para facilitar la interoperabilidad entre diferentes sistemas y dispositivos. Por ejemplo: Protocolo HL7 (Health Level 7), FHIR (Fast Healthcare Interoperability Resources), DICOM (Digital Imaging and Communications in Medicine), SNOMED CT (Systematized Nomenclature of Medicine Clinical Terms) e IHE (Integrating the Healthcare Enterprise).
De lo contrario, se dificulta el intercambio de información entre los prestadores de servicios de salud. Lo cual afecta la calidad y continuidad de la atención médica.
- Integración efectiva de la IA: del potencial a la práctica clínica
La inteligencia artificial promete diagnósticos más precisos, automatización de tareas, una mayor capacidad preventiva y tratamientos personalizados.
De hecho, está fortaleciendo los sistemas sanitarios en tiempo real, optimizando procesos y generando retornos de inversión medibles.
Al mismo tiempo, mejora la eficiencia del personal, reduciendo costos y permitiendo un uso más inteligente y justo de los recursos.
Su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos y procesarlos al instante está transformando profundamente la manera en que se gestionan los riesgos, se optimizan los procesos y se mejora la atención a los asegurados.
Pero su adopción real enfrenta obstáculos:
- Calidad y estandarización de los datos.
- Explicabilidad y trazabilidad de algoritmos.
- Gestión de sesgos para garantizar equidad.
- Una regulación que acompañe a la innovación sin frenarla.
La IA tiene un potencial enorme, pero sólo generará valor si se integra de manera responsable y alineada a la gestión sanitaria y los procesos clínicos.
- Adopción tecnológica por profesionales y pacientes
La tecnología no se transforma por sí sola. Al cambio real, lo producen las personas. Si los usuarios finales no adoptan una innovación como propia, difícilmente puedan plasmarse sus beneficios. La gestión del cambio es fundamental para el uso efectivo y exitoso de las plataformas tecnológicas.
Entre los principales factores que frenan la adopción tecnológica se encuentran:
- Resistencias culturales al cambio.
- Falta de capacitación del personal administrativo y médico.
- Brecha digital en los pacientes que deben interactuar con la tecnología.
- Sistemas poco intuitivos o que agregan carga administrativa.
- Falta de percepción de las ventajas que aporta cada innovación a las personas que deben usarla y gestionarla.
Uno de los errores más comunes en las estrategias de transformación digital es asumir que la implementación tecnológica es, por sí sola, suficiente.
En el sector salud, donde los procesos son críticos y las dinámicas humanas complejas, este error puede tener consecuencias significativas.
La cultura organizacional condiciona cómo se adoptan y utilizan las tecnologías.
Por ejemplo, un hospital puede adquirir una plataforma de historia clínica electrónica de última generación, pero si no existe una cultura orientada a la gestión del dato, al trabajo colaborativo y al aprendizaje continuo, el sistema no generará valor.
Capacitar en gestión de tecnología implica formar a los equipos no solo en el uso de herramientas, sino en los procesos, decisiones y enfoques necesarios para integrar la tecnología a la práctica cotidiana.
Requiere entender el impacto organizacional de la innovación tecnológica y desarrollar capacidades blandas como la comunicación, la adaptabilidad y el liderazgo.
La clave está en diseñar soluciones centradas en el usuario que realmente faciliten la gestión administrativa, el trabajo clínico y la experiencia de atención.
La transformación digital requiere que se produzca un cambio cultural y de mentalidad en cada organización.
Con este objetivo es importante brindar la capacitación y el apoyo adecuados al personal, para ayudarles en el proceso de adaptación.
Comunicar beneficios y expectativas también es fundamental, para lograr un mindset favorable a la innovación y colaboración.
- Modelos de negocio sostenibles y escalables
A medida que se fue profundizando la transformación digital del sector salud, junto al crecimiento de la cantidad de personas aseguradas, una mayor expectativa de vida y la complejización de los sistemas sanitarios, las propuestas de servicios tecnológicos basadas en proyectos se hicieron muy difíciles de gestionar.
El riesgo de que cada aseguradora o prestador requiriese un equipo dedicado y el desarrollo de una solución a su medida, se comenzó a materializar, incrementando considerablemente la complejidad de las operaciones con un modelo de negocios no escalable y poco estandarizado.
Justamente en momentos donde el mercado comenzaba a demandar soluciones más estandarizadas y escalables, con tiempos de implementación cortos.
En otras palabras, el modelo de servicios basado en proyectos perdió vigencia en forma acelerada, y dejó de ser viable y eficaz para responder a las necesidades de las organizaciones.
Eso llevó a las empresas de tecnología focalizadas en el ámbito de la salud, viraran hacia propuestas de servicios basadas en productos, con períodos de implementación sustancialmente más breves y con posibilidad de una constante actualización.
Pero para poder avanzar hacia un modelo de negocios de servicios basado en producto para el sector sanitario, resulta central contemplar varias aristas:
- Modularizar las plataformas, atendiendo a las diversas áreas de gestión de un prestador de salud,.
- Adaptarse a las normativas de cada país en el que opera una compañía tecnológica y en cuál desplegará sus productos.
- Integración con los principales centros de atención sanitaria de cada país, atendiendo a sus necesidades respecto a los aseguradores.
- Brindar soluciones como servicio bajo una modalidad SaaS (software as a service).
- Desarrollar un mindset organizacional proactivo, donde siempre se esté proponiendo a los clientes una manera eficiente de mejorar la gestión de cada una de sus áreas críticas.
Como consecuencia de ello se pueden lograr soluciones más eficientes, robustas, escalables y ágiles, con mantenimientos más sencillos.
La clave pasa por ofrecer soluciones dinámicas, que permitan a los clientes subirse a un roadmap que continuamente se está actualizando y completando con nuevas funcionalidades y requerimientos regulatorios.
- Integración con los procesos
El éxito de una solución healthtech no se mide solo por su tecnología, sino por su capacidad de mejorar el trabajo cotidiano.
Los equipos de salud necesitan plataformas simples, rápidas, claras, no invasivas y alineadas al flujo de gestión y atención.
Es decir, la tecnología debe adaptarse al entorno clínico, no al revés.
En relación a las aseguradoras y los prestadores de salud, y desde una perspectiva administrativa, el objetivo es reducir el gasto operacional, agilizar los procesos y mejorar el servicio al usuario.
De igual modo, contribuir a optimizar los recursos financieros, disminuir el trabajo manual, e incrementar la eficiencia operativa. También a simplificar el registro y seguimiento de pacientes, la programación de citas, la gestión de inventarios y la facturación.
Además de favorecer a la precisión en la gestión de datos y potencian el control sobre áreas específicas.
- Infraestructura desigual: una brecha que aún persiste
La digitalización plena del sistema de salud requiere un piso tecnológico mínimo. Sin embargo, muchas organizaciones de la salud todavía carecen de conectividad estable, equipamiento actualizado, personal técnico capacitado y sistemas básicos de registro digital.
La brecha de infraestructura limita la equidad en el acceso a la salud digital y frena la escala de soluciones innovadoras.
Para resolver esta limitante, las healthtech están democratizando el acceso a la atención médica, al proporcionar soluciones digitales que permiten a las personas acceder a servicios de salud desde cualquier lugar y en cualquier momento.
Una oportunidad histórica para rediseñar la salud
Los desafíos del sector healthtech son profundos, pero también representan una oportunidad única para modernizar la forma en que se brindan los servicios de salud.
La clave será lograr un equilibrio entre innovación, seguridad, regulación y adopción humana.
La salud del futuro no será sólo más digital: será más conectada, más personalizada y, sobre todo, más centrada en las personas.
Chief Operating Officer - COO de Conexia




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