6 de febrero 2006 - 00:00

Inflación: los salarios no deben subir más de 12% (y condicionado)

Son seis los elementos objetivos que determinan los parámetros de la futura negociación de los convenios colectivos. El primero es el nivel de indigencia, cercano a los $ 400 ya superados por el segundo hito que lo da el Salario Mínimo, Vital y Móvil de $ 630. El tercero es el nivel de pobreza, cuyo monto supera los $ 800. El cuarto es el valor mínimo pautado en los convenios celebrados en el año 2005, de $ 4,80 la hora, o sea, un equivalente de $ 960 aproximadamente de promedio mensual. El quinto dato es el de la inflación devengada durante 2005 de 12% y el proyectado para 2006 de otro 12%. El último elemento es el de los salarios más altos logrados hacia fines de 2005 que llegaron a superar la media del mercado, como el caso de SMATA, las empresas telefónicas o los choferes de camiones.

Los límites más bajos de la escala están superados dentro de la economía formal, y hoy en promedio los salarios conforman un piso no inferior a $ 850, de modo que se puede decir que el límite del nivel de pobreza ha sido alcanzado y levemente superado. Hoy, en definitiva, el dilema de comienzos del año pasado que tener trabajo no era sinónimo de dejar la pobreza está superado.

• Efecto claro

Otro elemento significativo es que la mayoría de los acuerdos ha logrado superar la inflación devengada desde la caída de la convertibilidad hasta fin de 2005, de modo que los salarios básicos convencionales, que con frecuencia no son los ingresos reales, sino el piso sobre la base del cual se ordena la estructura de la remuneración, han generado un efecto claro de recuperación del salario real. En rigor, también produjeron un desplazamiento de la base de la escala, que llevó el ingreso real mínimo 35% sobre valores constantes hasta llegar a los montos precitados. En principio, ese valor parecía conformar una hipótesis de recuperación del salario sólo circunscripto a los que cuenten con menores ingresos. Sin embargo, el desplazamiento de la base replicó sobre los mandos medios y sobre la estructura gerencial.

Si tomamos los datos precitados, la búsqueda de una nueva base parte de un mínimo en la escala convencional de entre $ 4,00 y $ 5,00 por hora, sin computar los adicionales convencionales, que en general inciden entre 15% y 30% en promedio, según la utilización de dichos adicionales. Es más, si los cambios operados superaren los $ 6 la hora, se estaría construyendo un mínimo convencional de $ 1.200 mensuales, que, con la incidencia de los adicionales, habrían generado una recuperación sobre la inflación promedio de 36%. Este límite está al borde de generar riesgos inflacionarios, por la necesidad de que los nuevos costos laborales demanden la traslación a precios para preservar la competitividad.

• Relación

En función de todos estos elementos, los salarios sólo deberían sufrir un cambio en torno a 10% o 12% si es que se modifican únicamente los básicos convencionales, acompañado de mecanismos que relacionen los ingresos con la productividad.

El escalonamiento de los aumentos, su diferimiento a través del curso del año 2006, la utilización de los beneficios sociales y las prestaciones no remunerativas, y la introducción de reformas en los convenios colectivos que mejoren la productividad son algunos de los componentes que pueden optimizar las próximas negociaciones.
Con las consignas precitadas, es posible crear un ámbito salarial que contribuya firmemente a la estabilidad económica y evitar distorsiones que provoquen inflación.

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