En la República Argentina la memoria social con relación a procesos electorales es realmente escasa. Con la asunción de Raúl Alfonsín como Presidente de la Nación el 10 de diciembre de 1983 se creyó que el país iba a ir camino a una modernidad en el aspecto democrático como también electoral.
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Pasaron 40 años y realmente esa esperanza de transformación para el bien de la democracia no ha surtido efecto. Tuvimos durante todos estos años listas sábanas, listas espejos, listas de ensamble, lemas, sublemas, entre otros mecanismos que le permitieron a la clase política vivir y aumentar sus patrimonios de forma exponencial.
En la crisis del 19 y 20 de diciembre de 2001, la clase media luego de ser saqueada por el poder político dijo basta y su grito fue "que se vayan todos"… y no se fue nadie. Los cerebros electores como Horacio Rodríguez Larreta, Alberto Fernández, Jorge Telerman, Florencio Randazzo, Jorge Landau, Jorge Bousquet, Julio Garro, entre otros "pensadores de la trampa", llevaron a cabo modificaciones en las leyes electorales con motivo de que sus "Jefes" siguieran ostentando el poder. Y vaya que sus tesis sobre el tema surtieron un efecto más que positivo para la dirigencia política.
Hoy se discute la modificación que ha realizado Horacio Rodríguez Larreta como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el proceso electoral de la Capital de la Nación. La convocatoria a elecciones concurrentes se disfraza de transparencia, pero en el fondo es un sistema absurdo y engorroso para los ciudadanos porteños, porque si se quería discutir la política de CABA era preciso desdoblar la elección como se realizó siempre desde el año 1996. Inclusive Mauricio Macri desdobló en dos oportunidades la elección, 2011 y 2015, está última con un sistema tramposo para perjudicar a Gabriela Michetti quien le disputaba la jefatura de gobierno a Larreta, borrándose de un plumazo el voto electrónico para la PASO realizadas el 26 de Abril de ese año. Impusieron la lista sábana de papel, ya que Larreta notaba que si aplicaba el voto electrónico esas internas simultáneas y obligatorias las ganaba Michetti.
Macri confío en Larreta y la Fundación Sophia para administrar la ingeniería electoral, y tanto Mauricio como su primo Jorge nunca entendieron como se dibujaba ese tipo de plano. Hoy se quejan en conjunto con Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal de que Larreta los desilusionó, cuando lo único que hizo fue aplicar lo que tenía en el tablero para que Macri ganara las elecciones de 2007 y 2011 en CABA, y 2015 en el orden nacional.
Macri desaprobó derecho electoral y estas son las consecuencias. Rodríguez Larreta, que nunca fue de derecha, bendecido por la Casa Blanca seguirá profundizando la socialdemocracia con los “radicales alfonsinistas”, cuya finalidad es seguir destruyendo la moral de un pueblo que viene siendo golpeado desde 1983.
El 10 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, lo paradójico es que en la Argentina se trastocó el concepto de esa jornada y lo electoral se manipuló de tal forma que la sociedad sufre las consecuencias de una dirigencia amoral que violó los derechos inalienables de los seres humanos argentinos al llevarlos a la extrema pobreza, una pérdida de lo cultural, un desapego a las buenas normas educativas y una desindustrialización que dejó a millones de trabajadores sin empleo.
Licenciado en ciencias políticas. Analista político
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