Todos nosotros construimos esta cultura decadente, que habilita la posibilidad de que se mezclen en un mismo caldo personas comunes con irresponsables. Caldo de cultivopara que la impunidad quede inmune. Me pregunto si este caso desdichado nos servirá a los argentinos como un hecho bisagra. Un antes y un después de la tragedia. Un tocar fondo para empezar a entender qué nos pasa como sociedad. Esta bisagra no puede quedar perdida en la historia. No puede ni debe olvidarse: debe ayudarnos a ser una comunidad más respetuosa y responsable, debe impulsarnos a generar una realidad más edificante.
¿Pero el caso República de Cromañón puede transformarse en un hecho bisagra? No lo sé. Hoy veo desdibujada la responsabilidad oficial. En la Ciudad de Buenos Aires,
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