López Murphy: "Soy el mejor preparado para presidente"

Opiniones

«Discúlpeme la tardanza, es que vengo de donar sangre», se excusa educadamente Ricardo López Murphy mientras acomoda sus 105 kilos de existencia en el sillón de su oficina del piso 27 de las Galerías Jardín. Se arremanga la camisa todavía manchada con jabón Pervinox y se queja del caos de tránsito por las marchas piqueteras. «Encima que mataron al policía en Santa Cruz tienen el descaro de cortar las calles, estoy indignado», disparael ex ministro de Economía con el ceño fruncido.

Desde su escritorio, mientras prepara un mate, recibe incesantes llamadas telefónicas de legisladores de Recrear que buscan sus consejos y asesoramiento. Y admite: «Si la ciudadanía me necesita, cuando legue el momento, me voy a presentar como candidato a presidente. Soy el que está más preparado».

Periodista:
López Murphy, ¿cómo pasó el verano?

Ricardo López Murphy: Me tomé algunos días de licencia en mi casa de Adrogué, donde hice natación en doble turno y bicicleta. Yo vivo en una zona arbolada y el ejercicio me recupera físicamente. Después fui a Tandil, donde recorrí algunos monumentos, caminé los cerros más chicos que requieren poco esfuerzo. Y después me fui a Sierra de la Ventana, donde hice todas las excursiones de trekking.

P.:
¿Pudo desconectarse de la política?

R.L.M.: En general estuve desconectado salvo por un comentario de una iniciativa que yo había tenido en noviembre de construir un Foro de la República,una iniciativa para intelectuales y la sociedad civil que tenga un efecto pedagógico sobre las instituciones. Yo creo que en la Argentina hay un desconocimiento significativo de la ley. Vea los episodios dramáticos de Santa Cruz, los del río Uruguay, los de la comisaría de La Boca y los del Club Español que revelan la gravedad de estos hechos. Eso de ir siempre por afuera de la legalidad en la educación, por afuera de la legalidad en la seguridad social y en la división de poderes requiere una acción cultural. Eso no es solamente el gobierno, es una sociedad permisiva con esas conductas. Pero por supuesto que la campaña montada por el gobierno, que ha contado con el apoyo de un sector de la oposición, ha desalentado a mucha gente a participar del Foro, pero yo espero sacarlo adelante. Fíjese lo brutos que serán muchos personajes de nuestra política que creían que un foro era un frente, y en realidad es un espacio de debate. A pesar de la brutalidad, la ignorancia y la irresponsabilidad, vamos a seguir defendiendo las instituciones.


P.:
¿Qué comentario fue el que lo alteró?

R.L.M.: Algún día de las vacaciones me vi obligado a replicar una frase de Alberto Fernández. Una burla sobre que las instituciones están perfectas. Que se lo diga al oficial Sayago. Yo creo que en la Argentina no funciona el federalismo, ni la división de poderes, ni la educación. Yo estaría dispuesto a ir a un debate con él. Quiero verlo debatir sobre si se necesita un foro por las instituciones para educar a la República.


P.:
También se reunió con Alberto Natale por este tema...

R.L.M.: Claro, después de las elecciones yo le pedí a él, que tuvo un rol muy importante en todos los debates institucionales de la Cámara durante 20 años, que hiciera el esfuerzo de recopilar casos testigos y de coordinar este espacio. Yo nunca he escuchado a nadie que conozca con tanta precisión y detenimiento el problema de disfuncionalidad institucional.


P.:
¿Uno de los disparadores de este tema fue la reforma del Consejo de la Magistratura?

R.L.M.: No. Esto es totalmente independiente y no tiene nada que ver. La idea del foro nació en noviembre y lo del consejo fue un llamado en diciembre a los jefes de los distintos bloques de diputados, al cual yo también asistí, sobre la necesidad de evitar una reforma que afecte el equilibrio previsto en la Constitución. Pero acá nadie piensa que no haya que hacer reformas. Pero eso requiere una actitud de no querer que haya una hegemonía oficialista. Esa es la clave. Eso es tan valioso en la Nación como en Neuquén. En Neuquén se acaba de discutir este tema y es un problema cultural de irrespeto de la división de poderes. Lo de Neuquén forma parte de esta reflexión cultural que hago. En Estados Unidos usted propone violar la Constitución, y es algo que ni siquiera se admite para hablarlo.


P.:
¿Es posible ganarle a Kirchner en 2007?

R.L.M.: Yo creo que todo es posible si se hacen las cosas bien. Pero es necesario construir un programa serio.


P.:
Pero después de la mala elección que hizo en octubre en la provincia de Buenos Aires, ¿no cree que si no cambia de estrategia se le va a escapar su carrera política?

R.L.M.: Yo no me voy a maquillar, no me voy a volver un travesti para conseguir votos. Yo voy a insistir con coherencia y con persistencia en la defensa de las instituciones.


• Errores

P.: ¿Qué rol le gustaría desempeñar en un hipotético gobierno de Macri?

R.L.M.: Yo no estoy dispuesto a hablar de candidaturas hasta el segundo trimestre de 2007. Porque si no yo incurriría en los errores que yo mismo censuro. Otra cosa es qué querría hacer yo por la República.


P.:
Está bien... entonces, ¿en qué área del poder -Ejecutivo o Legislativo- le gustaría trabajar por la República?

R.L.M.: Yo tengo la sensación de que la Argentina necesita un programa integral que tiene esencialmente un componente de reconstrucción de las instituciones. En lo político, en lo federal, en lo educativo y sanitario.


P.:
¿Y la iniciativa de la UCR de armar una concertación de partidos como en Chile sería posible?

R.L.M.: A mí me parece que el país necesita alternancia, los países que funcionan tienen coaliciones alternativas y la verdad es que acá no existe. Hay una coalición oficialista que va de D'Elía, Atanasof, Kirchner y Pérsico. Es una debilidad institucional de la Argentina y en ese sentido el planteo de la UCR es inteligente porque trata de ver cómo resolver ese problema. Ese es el tema crucial del sistema político argentino. Yo creo que tiene que ser, y por eso jorobo, programática más allá del arco ideológico.

P.:
Vamos a un tema que usted domina, la política económica. ¿Qué le parece el control de precios?

R.L.M.: Yo no veo que países modernos estén haciendo control de precios y que el Presidente fije el precio del queso crema y del yogur. No creo que eso sea importante. Pero sí hay un tema que es crucial y que se resuelve en el área de la política fiscal. El gobierno tiene que reconstruirel desbalance que se produjo en el año electoral. Si ellos reconstruyen la situación fiscal del primer semestre de 2004 y de 2006, eso va ser una buena noticia. Y si lo reconstruyen en los primeros nueve meses, va a ser mejor todavía. Todos saben, ellos y nosotros, que eso es vital. El control de precios es como el maquillaje, puede bajarle cuatro años a una mujer pero no puede hacer que una de 60 parezca de 20.


P.:
¿De lo contrario la inflación le puede explotar en las manos al gobierno?

R.L.M.: Sí, si no el riesgo de que la inflación pase de 15 por ciento es muy alto. Y ya en 15 es un problemón, arriba de 15 es un panorama muy complicado.


P.:
Para terminar, en 2007...

R.L.M.: (interrumpe) Ya le dije que de candidaturas no quiero hablar. Si no me va a obligar a decir cosas que se me hacen difíciles y yo no quiero hacerle el juego el gobierno. Yo digo: programa, coherencia en la conducta y en la vida. Reglas de juego precisas, por ejemplo: yo creo que es importante el tema del Consejo de la Magistratura, en la Nación y en Neuquén...


Entrevista de Ezequiel Rudman

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