7 de agosto 2023 - 08:58

Massa puede ser el próximo presidente

Sergio Massa.

Sergio Massa.

Independientemente de los apoyos logrados por parte de las centrales de trabajadores, los movimientos sociales, y los EE.UU., Massa llega a las PASO sin devaluación y sin ajuste. Alcanzó el objetivo, y ya es el candidato más competitivo “in crescendo”, para muchos analistas serios. Además, es el único político que puede llegar a un acuerdo con Rodríguez Larreta, para terminar con la grieta y, con Gerardo Morales para parar la represión en Jujuy.

No hubo explosión del dólar como anticipaban los sortílegos y agoreros. Como venimos afirmando durante todo 2023, el dólar blue a $ 570 está lejos de octubre 2020 (alrededor de $863), corregido por inflación, como satisface calcular la paridad, a quienes lo hacen en forma precaria.

El acuerdo con el FMI aportó un bálsamo en la coyuntura. Tenga presente que no existe un buen acuerdo con el FMI. Pero primó el sentido común en el equipo técnico del FMI y hubo arreglo. Ayudó mucho Massa, charlando con Egipto, pagando en yuanes y DEGs. El FMI desembolsara u$s 7.500 millones en la tercera semana de agosto. La típica presión para logar un ajuste no tuvo éxito, se mantiene la meta de un déficit fiscal primario de 1.9% del PBI. No hay devaluación brusca y continua el crawling peg (micro devaluaciones). El cambio en la meta de reservas es de magnitud, se redujo 8 veces, desde u$s 8.000 millones a solo u$s 1.000 millones. Se obtuvo respaldo del FMI para intervenir en el paralelo y el dólar futuro.

Massa fue claro, “si no pueden entender la situación, no sabemos de qué manera podrían seguir cobrando”. Entrar en una moratoria tendría consecuencias para ambas partes, no solo para la Argentina. Como corresponde, sin retorica ni épica revolucionaria, simplemente negociando al borde de la cornisa sin amenazas, ellos saben que hubo irregularidades en el otorgamiento, y una estampida legal involucraría incluso a los beneficiarios (banca privada e inversores institucionales). Hubo ejercicios incuestionablemente indebidos.

Evidentemente, el FMI tiene mucho que agradecerle a Sergio Massa y Cristina Kirchner. Recuerde que en 2018 el FMI con Lagarde, fue compinche de Macri, Trump, los fondos de inversión y los bancos acreedores estadounidenses que “salvaron la ropa”. El inédito salvataje otorgado al gobierno de Cambiemos y su extravagante política económica, no tiene precedentes en la historia del FMI.

El Gobierno de Alberto Fernández nunca estuvo dispuesto a realizar un gran ajuste, con lo cual el FMI le pidió atacar la inflación, bajar el déficit fiscal y el financiamiento monetario del déficit, aumentar las reservas, devaluación y, ni Guzmán ni Massa le concedieron demasiada importancia a la observancia.

Las metas acordadas con el FMI se incumplieron inteligente e invariablemente, y el FMI se las hubo de pitar, flexibilizando las metas establecidas.

La actividad económica se mantuvo en niveles de crecimiento consistentes con la firmeza en rechazar la receta estándar del FMI. Mauricio Macri, Prat Gay, Sturzenegger, Dujovne y Capto incineraron la economía en solo dos años tenían 5% de déficit primario a PBI, sin contar el déficit cuasi fiscal disparado (2016-2017) y, en 2018 el FMI le solicitó un gigantesco ajuste fiscal y monetario, provocando la recesión más severa de últimos 20 años. Quedó demostrado que un ajuste feroz no era el camino.

A pesar de no cumplir con las expectativas del votante peronista promedio, el Gobierno tampoco se arrodilló antes con Guzmán, ni ahora con Massa incumpliendo las metas de diciembre 2022 y marzo de 2023, evitando que la actividad económica se viera afectada, como sucedió con el gobierno de Macri, quien se constituyó en el primer presidente que no logró la reelección y ni siquiera pudo obtener una oportunidad de segunda vuelta, en las elecciones 2019.

Las metas fiscales y monetarias se incumplieron con fotos, sonrisas y fuertes apretones de manos, hubo déficit fiscal mucho mayor al previsto y mayor emisión monetaria con el consecuente efecto palanca operativo sobre el nivel de actividad.

No se puede parar la actividad económica porque se cae la recaudación. Le pasó a Cavallo en 2001 y a Macri, mas recientemente. No hay ningún gasto que ajuste en volumen y velocidad al ritmo de la caída de la recaudación cuando se genera una recesión profunda. Por eso la actividad económica está mucho mejor que lo esperado por los agoreros de “la city”. Todo el repliegue de la creciente actividad desde 2021 lo explica el desplome del agro por causa de la mayor sequía en un siglo.

El PBI, excluyendo el campo, subió 1.4% durante el primer semestre, comparado con el primer semestre 2022. Y continúa exponiendo una tendencia positiva con un avance de 2.4% en 2023, sin estacionalidad.

Enfatizamos el enérgico crecimiento que se vio en el primer semestre comparado con el mismo periodo 2022. En el sector inmobiliario: +4%, la construcción: +7.5%, industria: +2.6%, hoteles y restaurantes: +18%, comercio: +8%. Incluidos los espacios de espectáculo, recreación y restaurantes estan a pleno. Las ventas en shoppings centers crecieron 13% interanual en junio, entretenimiento y esparcimiento lograron los mayores incrementos, continuando con las ventas en librerías, amoblamientos y artefactos para el confort del hogar, entre los de agraciada labor.

El salario privado formal prácticamente se ha estabilizado en el primer semestre ajustado por inflación. Recuerde que durante el gobierno de Macri el salario privado real cayó 20%.

Sergio Massa está apuntando a ser el candidato mejor posicionado, al revés que Macri en las PASO 2019, cuando a esta altura caía permanentemente en las encuestas desde 2018.

No obstante que el acuerdo con el FMI asigna nuevas metas, se cumplirán si se puede, como hasta ahora. El desembolso de u$s 7.500 millones ya esta acordado, por eso los 3 economistas de JxC pedían a gritos a FMI que no los hiciera efectivos. Según revelo Sergio Chodos quienes hacían lobby para desfinanciar a la Argentina fueron: Alfonso Prat Gay, Hernán Lacunza y Guido Sandleris. Dicho sea de paso, trascendió la sorna de un ejecutivo del FMI que los denunció a Chodos y los invistió como “economistas anti patria”.

Repasando, se logró destrabar el desembolso de u$s 4.000 millones de junio y para promediar, el FMI adelantará u$s 3.500 millones correspondientes a septiembre. El desembolso total por u$s 7.500 millones sería realizado en la tercera semana de

agosto, con la posibilidad de obtener otro nuevo en noviembre.

La próxima revisión de metas tendrá lugar en noviembre, pero como el desembolso de septiembre ya se adelantó, el FMI debatirá este tema con el próximo gobierno. Finalmente, Massa logró mantener la paz con el FMI para evitar un salto al vacío.

La Argentina y la ciudadanía necesitaban llegar a las PASO en paz, sin devaluar y sin un ajuste mayor del gasto público y se logró. El FMI ahora sigue pedaleando: cobra y desembolsa, mientras tiene tiempo para pensar en algo nuevo, adaptado a la-hasta el presente-ignorada realidad internacional post pandemia, guerra, cambio climático.

Aun el lunes, un economista del “club de la devaluación” intentó operar sobre el temor a una depreciación antes de las PASO y la dudosa aprobación del acuerdo por parte del directorio del FMI.

Adicionalmente a los logros enumerados, el Gobierno creó una intervención para cambiar los precios de los bonos respecto de los que hubiera

habido sin la intervención. Se ha conseguido que la base monetaria crezca moderadamente, mientras el BCRA absorbe pesos por la venta de reservas en el mercado oficial de cambios y, la colocación de deuda del Central en Leliqs y Pases. Asimismo, el BCRA le suministra al Ministerio de Economía con la venta de títulos públicos proporcionando una oferta elástica de bonos en dólares para que sus precios y la brecha no hagan ruido, absorbiendo pesos. Conjuntamente, aun con bajas reservas compra títulos con dólares.

Aunque la oposición ya estan fogoneando otra vez una devaluación para después de las PASO, el desembolso de u$s 7.500 millones que el FMI le girara a la Argentina en agosto, más las medidas tomadas descomprimieron la impaciente coyuntura cambiaria creada por “el club de la devaluación”.

Si el Gobierno tuviera en 2019 una caída del PBI menor a los 2 puntos, una inflación del orden de 118%, un dólar de $ 380, manteniendo “la pobreza Macri 2019 = 40%”, después de la pesada herencia amarilla, la pandemia, la guerra en Europa, la renegociación de la deuda pública en mano de acreedores privados, la renegociación con el FMI y la sequía, podríamos afirmar que las chances de Massa ascienden.

Es que la oferta electoral promedio de la oposición propone: ajuste de jubilaciones, quita de medicamentos, aranceles para la educación, aranceles para la salud, privatizar nuevamente las jubilaciones, quitar indemnizaciones y derechos laborales, privatizar empresas del Estado, dolarizar tarifa de servicios, abrir importaciones, levantar el cepo, frenar la obra pública y quitar subsidios, todo “a pura represión” …En tiempos pasados con esa propuesta la Ucede podía lograr 8%.

Siguiendo con el razonamiento, los déficit fiscal y cuasi fiscal que podría recibir el próximo gobierno estarían por debajo de los que tenía Cambiemos en 2017. El próximo Gobierno tendrá que seguir renegociando los voluminosos vencimientos de deuda contraídos por Mauricio Macri. Obviamente, sucederá por un tiempo-como desde enero de 2018, cuando nos caímos del mundo-sin acceso al mercado voluntario de deuda, con reservas brutas levemente más altas que las que dejó Macri y, con una baja cantidad real de dinero.

La catástrofe de vencimientos de la deuda pública y privada en la que se abandonó el pais, acomodándola para 2024, es de alrededor de u$s 49.8000 millones; deberá ser convenientemente renegociada por las próximas autoridades.

Existe una diferencia entre el miedo y la angustia. El miedo empuja a detonar, dinamitar, exterminar el “objeto externo” (el peronismo-kirchnerismo), mientras que la manera de afrontar la angustia consiste en transformarnos a nosotros mismos. Esto último es lo que hizo Cristina Kirchner. No lo habíamos entendido.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

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