La importancia como padres de poder comer con los niños y niñas en la mesa

Opiniones

Sentarnos a la mesa no es solo sentarnos a comer. Es un lugar de encuentro entre padres, madres y los hijos.

Los padres de hoy ocupan cada vez más tiempo fuera del hogar. Esta ocupación hace que difícilmente coincidan los horarios de ellos y el de sus hijos en casa. Sin embargo, ese poco tiempo debemos compartirlo en la mesa familiar, ya que comer juntos en la mesa es mucho más importante de lo que creemos.

El mero hecho de sentarnos a la mesa para almorzar o cenar hace que llevemos un horario, una rutina, que paremos nuestra actividad, y si a ello nos sumamos todos, es decir padres e hijos, esto se transforma en algo fantástico! Veamos ¿por qué?

Sentarnos a la mesa no es solo sentarnos a comer. Es un lugar de encuentro en el que todos nos ponemos al mismo nivel, padres e hijos, transformándose la mesa en el escenario ideal para el encuentro familiar. Antes de llegar a la mesa debemos generar también, y cuando el tiempo de los padres lo permita, el hábito de preparar la comida que llevaremos a la mesa.

Este detalle no es menor dado que nos proporciona tiempo con nuestros hijos e hijas generando así un vínculo que se escenifica en la mesa, además de fomentar la colaboración y el trabajo en equipo entre los integrantes de la misma. Seguir el orden de los ingredientes, distribuirnos tareas, y decidir qué comer juntos es un proceso que incorpora hábitos en los chicos.

A lo anterior, debemos resaltar el papel de la familia también en los hábitos de vida saludable para los más pequeños. Tal es así que el niño que vive en una familia en la que se come sano, comerá sano, ya que estos hábitos se cimentan en lo que se practica en la infancia y en el ejemplo de los padres. Pensemos entonces en el valor de poder comer verduras, frutas, legumbres, y beber agua dentro de un contexto donde todos y cada uno de los integrantes del grupo familiar se sientan a la mesa. Ocurre que de nada sirve insistir a nuestros hijos a comer sano y saludable si nada de lo anterior ponemos en práctica los adultos, y la mesa es el lugar donde podemos generar buenos hábitos alimentarios.

Ahora bien, es importante saber entonces que la hora de la comida también podemos convertirla en un encuentro entretenido para los más chicos, y además podemos generar la colaboración de parte de ellos, al igual que disponer de tareas al momento de poner la mesa antes de cada comida, algo habitual y rutinario que enseñamos a los más pequeños, como es el orden y aceptación de normas que se dan entorno a la mesa familiar, y que estos comienzan a incorporar.

Es importante entonces que los niños y niñas comprendan que el almuerzo o la cena, es un momento en el que todos colaboramos. Desde preparar la comida juntos, involucrándose poniendo el mantel, los platos, cubiertos, y vasos, ya que si bien son pequeñas acciones que se pueden realizar en casa, también generan en ellos pequeñas responsabilidades que pueden asumir dependiendo de su edad y que les ayudarán a ganar autonomía, así como sentirse una parte útil del equipo que es la familia

Todo esto genera hábitos y rutinas que establecen un orden en los chicos, quienes además comienzan a descubrir que pueden colaborar en casa, generándoles un interés propio.

Otro detalle importante que se da en torno a la mesa familiar es que podemos convertir este encuentro en un momento entretenido con la comida, lo cual además ayuda a los niños y niñas a establecer una relación positiva con los alimentos y a comprender que comer juntos es divertido, podemos reírnos, y también dialogar, algo que los adultos hacemos cada vez menos con nuestros hijos. Los padres no hablan con sus hijos a diario, y esto es terrible! Debemos dialogar y evitar retos, ya que si esto ocurre la mesa se transformara para los chicos en algo tedioso, no solo para escuchar a sus padres, sino también para hablar con ellos. Esto que resulta recurrente, en muchos casos genera que en el hogar los niños y niñas decidan comer solos en su habitación antes de tener que escuchar retos de sus padres al momento de la comida.

A saber entonces, que nuestros hijos coman solos en la habitación hace que en muchos casos no tengamos control de que comen, de hablar con ellos y saber cómo fue su día, y mucho menos poder enterarnos de que les pasa. De ahí también la importancia de comer con nuestros hijos en la mesa.

Para concluir, al momento de sentarse a la mesa los padres tienen una responsabilidad muy importante en generar hábitos alimentarios saludables, en dialogar con los hijos, y principalmente en que la mesa sea un lugar para el encuentro familiar.

Especialista en obesidad infantil.

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