Coronacrisis y el autoliderazgo: 10 preguntas para que sea una oportunidad de aprendizaje y crecimiento 

Opiniones

Podemos interpretar este pandemia como una gran oportunidad de aprendizaje y crecimiento, ya que a partir de esta situación global estamos todos sacudidos afuera de nuestra zona de confort.

Desde la aparición y voraz propagación del Covid-19, por la cual la OMS declaró la pandemia global, todo el mundo está experimentando una serie de sucesos inéditos, y aún estamos recién en la primera parte. Ojalá lleguemos rápidamente a la parte en que se encuentre una vacuna, para luego seguir proyectando una historia del mundo posterior al Covid-19.

autoliderazgo

En esta imagen, que explica gráficamente la teoría de la evolución, y donde podríamos interpretar este coronacrisis como una gran oportunidad de aprendizaje y crecimiento, ya que a partir de esta pandemia estamos todos sacudidos afuera de nuestra zona de confort, tanto a nivel personal, profesional, social, económico y político. Según ésta filosofía, toda nuestra vida es una experiencia constante de cambios, y nos movemos en forma dinámica entre el confort, el miedo, el aprendizaje y el crecimiento todo el tiempo, experimentando todo tipo de emociones. Algunos cambios son provocados por factores endógenos (propios de la persona) y otros exógenos (propios del entorno). En este caso, y sin especular con teorías conspirativas, diremos que es un cambio provocado por un factor exógeno, extraordinario y sin precedentes en la era moderna por la velocidad y la magnitud de la disrupción, que ha sido tan grande que se corrieron todos los ejes del status quo de la seguridad y del confort. En la "zona de confort" estábamos habituados a lo conocido, lo rutinario, lo familiar, y donde la toma de decisiones solía ser "confortable" ya que percibíamos que teníamos cierta seguridad y control sobre las variables en juego en cada decisión. Ya no queda nadie en esta zona en la zona de confort. Y donde estamos entonces?

Ya han transcurrido los primeros 45 días desde la cuarentena preventiva y obligatoria, y muchos aún pueden sentirse confundidos y desorientados, en la "zona de miedo" o la "zona desconocida". Ciertamente nadie nos preparó para este cambio tan disruptivo, a veces pareciera una montaña rusa emocional llena de vértigo y adrenalina, donde los extremos negativos y positivos se cruzan a diario, muchas cosas son nuevas, incertidumbre por completo, y evidentemente en este nuevo contexto sentimos la incomodidad. Todos estamos transitando una experiencia individual y colectiva, con altos y bajos, día a día. Y ¿cómo podemos hacer para aprender algo de todo esto, y poder evolucionar?

Y aquí llegamos al concepto clave que algunos ya empiezan a poder gestionar: el autoliderazgo. En primer lugar, poder reconocer y aceptar con consciencia que hay una nueva realidad, que nos puede gustar o no, pero de la que van a sobrevivir aquellos que logren adaptarse y/o reinventarse con agilidad, perseverancia y resiliencia. También reconocer y aceptar que somos vulnerables y frágiles (de hecho la sensación de control esta solamente alimentada por nuestra propia mente), y que el presente es realmente vivir conectado en cada momento cada día, no postergar nada porque el futuro no está garantizado. En segundo lugar, ser consciente de que somos una unidad funcional de energía con cuerpo, mente y espíritu, y para poder cuidar a otros, es fundamental cuidarse uno mismo. En este sentido es sumamente importante ser conscientes de que es posible gestionar nuestros pensamientos, que guían a nuestras emociones, y que al final terminan siendo acciones e inacciones, en resultado, buenos hábitos y malos hábitos. En tercer lugar, que la práctica del autoliderazgo no tiene que ser únicamente individual y solitario, es posible crecer y expandirse de muchas formas, con amigos, con colegas, con tu propia pareja, con pares de ámbitos diversos, con la asistencia de algún coach, mentor o consultor, e incluso con otros usuarios conectados en comunidades y redes de networking que comparten algún propósito afín al desarrollo y crecimiento personal, es decir, a través de la experiencia de otros.

Por mí propia experiencia de facilitar espacios y encuentros de inteligencia colectiva con líderes empresariales y ejecutivos, aquí comparto un ejercicio práctico de 10 preguntas de auto-reflexión que pueden ayudar a encontrar esas oportunidades para aprender y crecer:

Acerca del entorno

1.¿Qué es lo que me gusta y no me gusta de esta nueva realidad? ¿Qué está a mi alcance poder modificar y que no?

2.Hay algo que pueda incorporar/comenzar a hacer en esta nueva realidad que me pueda contribuir en forma positiva a mi aprendizaje y crecimiento

3.¿Cómo podría enfocarme más en valorar y apreciar el momento presente? ¿Qué creo que me está impidiendo poder valorarlo y apreciarlo

Acerca de mí

4.¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Y con las que pueda salir más fortalecido e incluso con la que pueda ofrecer ayuda a alguien?

5.¿Cuáles son mis debilidades y a quien puedo pedir ayuda a tiempo para poder mitigarlas?

6.¿Cómo está mi nivel de energía al iniciar y al terminar el día, tanto a nivel cuerpo-mente-espíritu? ¿Y qué mecanismos puedo implementar durante el transcurso del día para proteger y recargar mi energía? (por ejemplo, la actividad física, la lectura, la oración, la respiración consciente y la práctica de la meditación y mindfulness, la alimentación, el descanso, el ocio, el nivel de conexión con mis relaciones, etc.)?

7.¿Qué sería lo peor que me podría pasar? ¿Y qué sería lo mejor que me podría pasar? Como en ambos casos es una pregunta del futuro, ¿cómo podría y/o qué debería hacer para estar preparado para lo peor y cómo podría y/o qué debería hacer para lograr lo mejor?

Acerca de los demás

8.¿Como quisiera ser recordado por los demás (por ejemplo mi propia familia, mis compañeros de trabajo, mi jefe, mis colaboradores) en las decisiones que estoy tomando en este momento?

9.¿Qué podría mejorar de mi actitud hacia los demás? (por ejemplo más paciente, más solidario, más empático, más compasivo, más respetuoso, más proactivo, más sensible, más consciente, más creativo, más agradecido, más optimista, etc)

10.¿Soy capaz de reconocer algún aprendizaje hasta ahora? ¿Estoy percibiendo en forma consciente algún cambio en mi relación con los demás?

Según Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco, fundador de la logoterapia y análisis existencial, autor del libro bestseller El hombre en busca de sentido, quien sobrevivió en condiciones extremas desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, expresa con mucha sabiduría: "Cuando la situación es buena, disfrútala. Cuando la situación es mala, transfórmala. Cuando la situación no puede ser transformada, transfórmate".

Con ésta reflexión final, esta coronacrisis nos ofrece una oportunidad de transformación masiva para todos los habitantes del mundo, un despertar de consciencia, al igual que la experiencia de Frankl ante la adversidad poder descubrir un nuevo significado, el sentido de propósito de cada uno, una oportunidad para desaprender y reaprender o simplemente aprender algo nuevo, una oportunidad para auto-conocerse y auto-desafiarse y ponerse nuevos objetivos, una oportunidad para crecer individual y colectivamente hacia un liderazgo más responsable, más humano, más solidario, más sustentable, y por sobre todo, entre tanta turbulencia y revolución en el mundo exterior, poder armonizar y lograr mayor conexión, empatía y gratitud en el interior con lo que tenemos. Es un gran desafío. Nadie eligió este coronacrisis. Ya está instalado y aceptarlo es el primer paso. Adaptarse es el segundo paso. Cómo cada uno pueda transformarse y evolucionar es una elección. Para ser un mejor planeta, necesitamos mejores líderes, y para lograr esto, primero auto-liderarse para ser mejor persona.

Especialista en liderazgo. Fundador del UNO - CEO Leadership Summit - Socio Internacional de Renaissance Executive Forums en Argentina y Asesor en estrategia de CEOs y Presidentes.

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